A continuación definiremos la tarjeta de crédito y de débito, los diferentes tipos de tarjetas que existen en el mercado, los posibles emisores del útil plástico y los demás aspectos relacionados con este producto que nos permite disponer de efectivo.

Vamos primero a definir los tipos de tarjetas, ya que si bien ambas son prácticos medios de pago, su funcionalidad y coste varía según su tipología:

  • La tarjeta de débito es un medio de pago que permite utilizar los fondos depositados en una cuenta (corriente, de ahorro o, en un futuro próximo, de pago) a la que está asociado. Se puede utilizar para sacar dinero en oficinas y cajeros automáticos y para realizar pagos en comercios. La operación se registra instantáneamente en la cuenta, que en principio debe tener saldo suficiente, si bien la entidad emisora puede decidir concederle un descubierto en cuenta.
  • La tarjeta de crédito permite disponer de una cuenta de crédito, facilitada por la entidad que la emite. Eso quiere decir que si usted es titular de una tarjeta de estas características puede hacer pagos u obtener dinero, hasta cierto límite, sin necesidad de tener fondos en su cuenta bancaria en ese mismo momento. Este crédito puede devolverse en diferentes modalidades, principalmente mediante el adeudo en cuenta de una cuota fija al mes, un porcentaje del crédito utilizado o el total dispuesto al cabo del mes.

Hay otras modalidades de tarjeta como son las monedero (se utilizan para pequeños importes y se recargan con dinero de la cuenta), tarjetas comerciales (para comprar en grandes almacenes y centros comerciales, cuyo emisor suele ser una entidad de crédito, si bien a partir de la Ley 16/2009-PDF- podrán ser emitidas por Entidades de Pago no bancarias).

Cada modalidad de tarjeta tiene sus pros y sus contras. Son un instrumento financiero que nos permiten disponer de financiación a corto plazo para nuestras compras de bienes y servicios. Pero es una financiación que tiene un coste elevado (aparte de posibles comisiones, los intereses anuales rondan el 20%) y debe utilizarse con inteligencia.

¿Quién puede emitir tarjetas como medio de pago?

  • Los Bancos, Cajas de Ahorro y Cooperativas de Crédito (en su mayoría Cajas Rurales), como producto asociado a sus cuentas corrientes y de ahorro.
  • Entidades bancarias extranjeras con sucursal, cuya operativa es igual que las nacionales.
  • Establecimientos financieros de crédito y Entidades bancarias extranjeras sin sucursal, que pueden emitir tarjetas pero no captar fondos del público, por lo que emiten recibos domiciliados de los correspondientes pagos en una cuenta corriente de otro Banco, Caja de Ahorros o Cooperativa de Crédito.
  • Entidades de Pago, creadas por la Ley 16/2009, que en un futuro podrán emitir tarjetas asociadas a cuentas de pago. La diferencia con las actuales tarjetas de crédito de los grandes almacenes será que serán emitidas directamente por éstos, si se constituyen en EP y que el cliente abrirá una cuenta de pago.

¿Qué hacer si nos roban o perdemos las tarjetas?

El momento más angustioso que uno puede vivir en su uso habitual de estos medios de pago plastificados, es no encontrar la cartera. ¿La he perdido, me la he dejado en casa, me la han robado en el bus?

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Ante la duda, siempre es recomendable ser prudente y, en caso de temer haberla perdido o sufrido un hurto, llamar diréctamente al servicio telefónico de la entidad emisora (cuyo teléfono suele aparecer en su web). Después hay que contactar con los emisores y solicitar una nueva tarjeta. Para protegerse del uso fraudulento de las tarjetas hay seguros, muchos comercializados por la propia entidad emisora que vale la pena valorar.

Me ha llegado un recibo de la tarjeta de una empresa que no conozco, ¿qué hago?

Ante todo, para detectar estos adeudos sospechosos, es muy recomendable revisar periódicamente las cuentas. Parece una sugerencia evidente, pero hay mucha gente que no le dedica ni cinco minutos a revisar el extracto de su cuenta. Si hay un recibo de tarjeta que nos parece indebido, acudir siempre a la sucursal y solicitar información. En caso de no reconocer haber efectuado ninguna compra por ese importe o a esa empresa, en la propia oficina se puede rellenar un impreso para solicitar a la entidad el justificante correspondiente. En un mes aproximadamente, si no se nos proporciona el justificante, la entidad financiera procederá a devolvernos el importe cargado injustificadamente.

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