Cada mes, podemos leer en los diferentes medios de comunicación cómo las variaciones en el euríbor generan diferentes simulaciones sobre las cantidades teóricas que los hipotecados nos ahorraremos cada mes en la próxima cuota o la cantidad que tendremos que pagar más cada uno de los meses.

El caso es que estas simulaciones, son como las medias estadísticas y rara vez se le pueden aplicar a la hipoteca media que se plantea en todos los ejemplo de simulación. Es más, suele ocurrir con bastante frecuencia que las bajadas del euríbor se pueden traducir en subidas de las cuotas de la hipoteca o incluso al revés. ¿Por qué ocurren estas diferencias entre la cotización del euríbor y las cuotas que realmente pagamos?

La fecha de revisión de la hipoteca, primer punto a considerar

El problema fundamental lo tenemos en la fecha de revisión de nuestra hipoteca. Por ejemplo, si mi hipoteca tiene revisión anual y se revisa en el mes de junio, la cotización del mes de enero, febrero o marzo en el euríbor es indiferente para mi cuota actual de la hipoteca.

Por tanto, en mi hipoteca, se especificará perfectamente en qué mes se revisa, cada cuanto tiempo, qué fecha se tomará para obtener el valor oficial del euríbor y el día que entra en vigor la revisión de este tipo de interés.

Un ejemplo práctico, supongamos que mi hipoteca se revisa cada seis meses, en el mes de diciembre el día 5 y en el mes de junio el día 5. Por tanto, para calcular el nuevo tipo de interés, mi hipoteca considerará el euríbor del mes de octubre y el euríbor del mes de abril, dado que el euríbor del mes de junio no se conocerá hasta que finalice el mes.

Qué euríbor tiene mi hipoteca

El euríbor como tal es un índice que se calcula a cierre de cada mes con los valores medios de los diferentes tipos de interés y no existe un euríbor único. Por ejemplo tenemos euríbor a un mes, 3 meses, a 6 meses o a un año por ejemplo. Cada uno de estos tipos de interés son diferentes entre sí y tomará un valor diferente.

El cálculo de cada uno de los euríbor se realiza mediante la media ponderada de los tipos de interés ofrecidos en el mercado interbancario para cada uno de los plazos seleccionados. Con esta premisa nos encontramos con tipos de interés a diferentes plazos.

Normalmente, el tipo de euríbor de la hipoteca suele coincidir con el plazo de revisión de las cuotas. Es decir, si me revisan la hipoteca cada seis meses, lo más lógico es que mi préstamo hipotecario esté referenciado al euríbor a 6 meses. A la hora de calcular mi tipo de interés de la hipoteca, nos encontramos con que en el caso de revisión en el mes de enero con revisiones cada seis meses, se tome el valor del euríbor a 6 meses en el mes de noviembre.

El ejemplo práctico, el euríbor baja y mi hipoteca sube

Siguiendo con el ejemplo anterior, el euríbor en el mes de noviembre a 6 meses estaba más alto que el euríbor a 6 meses al mes siguiente. Por tanto, aunque por la prensa leamos que el euríbor baja, a efectos de nuestra hipoteca nuestro euríbor será superior al euríbor que se publicita.

Estas diferencias se originan porque no hablamos del mismo tipo de interés y las revisiones de nuestra hipoteca se realizan con tipos de interés pasados. Es importante también tener en cuenta que los medios económicos suelen hablar siempre del euríbor a 3 meses, tipo de interés sensiblemente inferior al euríbor a 6 meses o un año.

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