La generación millennial ha crecido con la crisis. Este hecho ha transformado sus hábitos de consumo respecto a las generaciones anteriores y su forma de entender y gestionar las finanzas. El ahorro en su caso, es clave para conseguir los objetivos que se propongan.

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El mercado laboral no se lo está poniendo fácil a la última generación de jóvenes. Los estudios hablan de su gran preparación académica, su apego a la tecnología, su creatividad a la hora de buscar soluciones… pero la realidad de los millennials está marcada por el paro y la falta de mejoras laborales. Ante este panorama, conviene priorizar el ahorro y consumir de forma responsable, sin dejar de lado los momentos de ocio y diversión.

Economía colaborativa

Cada vez más jóvenes se decantan por el intercambio de productos, compartir gastos y consumir a precios ajustados. Algunas plataformas y aplicaciones, como BlaBlaCar y Airbnb, han conseguido revolucionar el sector en el que se mueven siguiendo estas premisas. En este caso, la tecnología facilita enormemente el contacto entre el proveedor del servicio y el cliente y agiliza las transacciones al eliminar a los intermediarios, lo que repercute en una disminución del coste. Antes de iniciar un viaje o hacer una actividad determinada conviene echar un vistazo a estas opciones de economía colaborativa porque pueden suponer una gran diferencia para el bolsillo de una persona joven.

Reflexionar antes de comprar

Es importante no dejarse llevar por el mercado low cost que atrae al público millennial con precios muy bajos y calidades ínfimas, que les obligan a reponer el producto cada poco tiempo. Es preferible reflexionar sobre lo que realmente se necesita y adquirir artículos de más calidad con una duración mayor. A la hora de comprar, conviene seguir la norma “entra uno- sale uno”, es decir, si compro algo nuevo debo deshacerme de algo parecido que ya tengo, para evitar acumular sin sentido.

Venta de artículos de segunda mano

La tecnología está escribiendo los nuevos códigos de una antigua práctica: la compraventa de productos usados. Gracias a herramientas como Wallapop se puede acceder, con un solo clic, a un extenso mercado de segunda mano. En él no solo pueden comprar todo tipo de artículos a buen precio, sino también vender los que ya no usen y así obtener ingresos extra.

Cine y música a buen precio

Las plataformas de música como Spotify y las suscripciones a servicios de cine y televisión bajo demanda como Netflix permiten, por unos pocos euros al mes, ahorrar dinero y disfrutar de una amplia oferta cultural y de ocio.

Sin obligaciones

A la hora de ahorrar, conviene no dejarse llevar por presiones sociales que obliguen a salir o consumir. Es preferible ser sincero y reconocer que no se tiene suficiente presupuesto para hacer una determinada actividad o salir por la noche, que quedarse sin ahorros ante posibles emergencias.

Do it yourself

¿Por qué comprarlo si me lo puedo hacer? Las redes sociales como Pinterest o YouTube se han convertido en auténticos maestros del “háztelo tú mismo” y enseñan, a través de tutoriales, desde cómo rejuvenecer un mueble antiguo hasta cómo personalizar la ropa y los complementos para que parezcan recién comprados.

Estas son algunas de iniciativas e ideas que hay en el mercado para ayudar a los más jóvenes a ahorrar, aunque a veces no sea fácil. En este caso, la mejor motivación es ir cumpliendo los objetivos propuestos gracias a estos gestos, que ayudan a tener un pequeño colchón financiero sin renunciar a los momentos de diversión.

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