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Emprendimiento 31 mar 2014

Objetivo: conseguir inversión para emprender

Las altas tasas de paro y la promoción del autoempleo desde las Administraciones han motivado las ganas de emprender en España; sin embargo, conseguir financiación es más complicado que nunca, por eso, seducir a los inversores se está convirtiendo en una técnica necesaria para los que deciden lanzarse a crear una start-up. Repasamos algunos consejos y caminos que pueden acercar la financiación deseada a tu empresa.

La falta de financiación sigue siendo la principal barrera apuntada por los emprendedores españoles a la hora de sacar adelante un negocio o actividad, así se desprende del Observatorio del Emprendedor 2013 llevada a cabo por la Fundación Iniciador y la compañía Sage. Según este informe, la falta de dinero, la escasa liquidez y la disminución de las ayudas públicas (el 89% de los nuevos empresarios no considera que se promuevan iniciativas empresariales en España desde la Administración Pública) son barreras difíciles de superar a la hora de emprender.

En este contexto de escasez para recaudar recursos, para los emprendedores, las principales fuente de financiación son ellos mismos, es decir, la autofinanciación, o la familia, y solo un 7% de los nuevos empresarios encuestado en el observatorio consiguió acceder a un plan ICO. En contraste con esta situación, los business angels tienen cada vez más presencia en la financiación de proyectos emprendedores. Ahora bien, conseguir su dinero no es tarea fácil y requiere de una serie de dotes para presentar el proyecto de forma atractiva y cautivar al inversor.

Consejos para atraer el dinero

Según Juan Salcedo, CEO de Aprendum, marketplace especializado en formación, “el emprendedor debe ser ágil y líder para convencer al inversor”. Ahora bien, para el experto, el primer paso que debe dar un emprendedor es analizar si realmente necesita la inversión que va a solicitar y, a partir de ahí, no excederse a la hora de pedir: “Hay que pedir lo justo y necesario para desarrollar, optimizar tu producto y testear tus palancas de captación de tráfico”.

En segundo lugar, hay que decidir qué tipo de inversión se busca para lo que es necesario saber en qué mercados se va a expandir la empresa. “Hay que tener cuidado con una valoración alta, que pueda influir en próximas rondas”, comenta Salcedo. De este modo, para la primera ronda, recomienda pedir en torno a 200 o 500 mil euros si el proceso se está llevando a cabo en España, o entre 1 y 2 millones de euros si el proceso es internacional. “Es significativo recordar que los inversores en estas primeras rondas buscan un x10 en sus inversiones como mínimo debido a la estructura y el nivel de riesgo de sus inversiones”, resalta el experto.

Presentar la idea con un producto definido es otro de los consejos a los que apunta Salcedo, ahora bien, el emprendedor no debe “enamorarse del producto”, sino que debe estar dispuesto a cambiar de idea hasta dar con lo que quiere el cliente. Ser un hombre orquesta, por su parte, tampoco es recomendable en estas lides, sino que lo que se valora es contar con un equipo equilibrado que pueda responder a las distintas áreas de la empresa. El líder debe ser carismático y se valoran los perfiles orientados al cliente y aquellos que prueban, miden y aprenden a través de herramientas de analítica.

“Hay que huir de planes estratégicos a cinco años”, asevera el CEO, “no es necesario esperar a facturar millones de euros, 5.000 euros al mes de ingreso es suficiente para empezar a negociar con inversores”; eso sí, hay que asegurarse de que el producto es rentable a precio unitario.

Conocer bien el mercado, analizar sus posibilidades, comprobar su escalabilidad y que suponga un alto retorno también forma parte del éxito para atraer la inversión, ya que los inversores buscan proyectos en aquellos sectores en los que todavía “no hay un caballo ganador”, afirma Salcedo.

Tener un ratio del valor del Cliente (LTV) dividido entre el Coste de Adquisición del cliente (CAC) igual o superior a 1 es necesario para que los inversores se sientan cómodos; mientras que el hecho de que los canales de adquisición de clientes sean escalables es imprescindible. “La idea es poder incrementar el presupuesto de marketing de 1.000 euros a 30.000 (que es el objetivo principal de cualquier ronda) sin que se te dispare el CAC (coste de adquisición del cliente). Es normal que cuantos más usuarios se tengan, el coste de captación aumente, pero dentro de los márgenes establecidos por el LTV (Valor del cliente)”, concluye el responsable.

Otros modos de financiación

Según está el panorama, es complicado hoy en día que los recursos provengan de un solo inversor, por ello, buscar diferentes fuentes de financiación es una buena elección. En este sentido, apunta Salcedo que se puede recurrir también a préstamos públicos, entre los que destaca Enisa, ICO, Avanza o Neotec.

Igualmente, se puede acudir a los elevator pitch o presentaciones cortas de tu negocio y a los foros de encuentro entre emprendedores e inversores. Ejemplo de ello son los Foros de Inversión Madri+d en los que periódicamente emprendedores de la Comunidad de Madrid presentan sus proyectos a posible inversores; o la iniciativa Pop-Up Emprendedores de la Fundación Telefónica, que ofrece formación para emprendedores jóvenes con el fin de que presenten sus ideas y reciban los apoyos necesarios para llevarlas a cabo.

Desde Cisco, por su parte, también han puesto en marcha la iniciativa privada Cisco Spain Challenge, junto con la Fundación ILEA, en esta ocasión, especializada en proyectos relacionados con el Internet de las Cosas. BBVA Open Talent, SmartCamp de IBM o la Alternativa Emprender son otros ejemplos de iniciativas enfocada a ayudar a los emprendedores a hacer realidad sus proyectos.

Por último, no se debe olvidar a las plataformas de crowdfunding como posible fuente de financiación. En este sentido, encontramos por ejemplo la recientemente presentada Seedquick, especializada en buscar financiación para start-ups y emprendedores y que se centra en proyectos que compensan a sus inversores con una rentabilidad económica; o Bihoop, que igual que la anterior, se centra en buscar financiación colectiva para empresas que están empezando.

Solo queda saber hacia dónde quieres dirigir tus peticiones, tener un plan de negocios bien estructurado y demostrar la rentabilidad del proyecto que tienes entre manos. El resto consiste en darse a conocer en el lugar indicado y cautivar a los inversores adecuados.

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