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Hipotecas 22 jun 2017

Qué perfiles de clientes se adaptan mejor a cada modalidad de hipoteca

Las hipotecas, con independencia de su modalidad (fija, variable o mixta), son unos productos muy personalizados y es complejo englobar a cada cliente en alguna de esas categorías de manera directa. Hay muchas variables y condicionantes para poder recomendar una u otra hipoteca.

En buena medida, la edad, la situación económica y laboral, así como el tipo de la vivienda a financiar son aspectos claves que se deben tener en cuenta antes de optar por una hipoteca en concreto. También influye el momento macroeconómico en el que se solicita, en función de cómo se encuentren los tipos de interés y lo que se puede esperar de su evolución en el futuro.

– Hipoteca fija: en un principio, es la más indicada para aquellos clientes con mayor aversión al riesgo ya que desde el primer momento se sabe que se pagará siempre lo mismo con independencia de la evolución de los índices de referencia y los tipos oficiales de interés. No obstante, esa certidumbre tiene su precio, ya que las cuotas son más elevadas en el momento inicial. Si el índice sube mucho una hipoteca variable acabará con cuotas más elevadas. Por este motivo, se considera que son más recomendables para aquellas personas con menor solvencia.

Por lo general, el plazo de amortización de este tipo de hipotecas es mucho más corto que las contratadas a interés variable. Tal vez por ello sea más recomendable para personas de cierta edad que para los jóvenes, aunque siempre dependerá de las circunstancias personales de cada cliente.

– Hipoteca variable: aquellos clientes con menos temor a las oscilaciones que se pueden producir a lo largo de la vida de este tipo de préstamos hipotecarios pueden optar por esta modalidad, ya que los cambios de los índices y los tipos de interés serán numerosos a lo largo de 30 o 40 años, los plazos más habituales en estos casos. Además, habrá que tener en cuenta la expectativa de ingresos futuros: si no van a crecer sería mejor optar por una hipoteca fija, para que una futura subida de tipos de interés no arruinen el presupuesto del que se dispone.

Más allá de la edad del hipotecado, una hipoteca a tipo variable es la más recomendable en momentos en los que los tipos de interés estén muy elevados y todo haga pensar que las autoridades monetarias van a proceder a una reducción de los mismos en poco tiempo. El beneficio es claro para el cliente.

También puede ocurrir todo lo contrario, como en la actualidad, en un entorno de tipos de interés en mínimos históricos y una previsión de que suban más a largo plazo. Asimismo, cuando en los mercados se descarta que no lleguen a niveles muy elevados, incluso con las potenciales subidas.

– Hipoteca mixta: esta modalidad se adapta a aquellas personas con la suficiente solvencia seguridad laboral en el momento de contratarla. De inicio las cuotas serán más elevadas que en una hipoteca variable, pero se beneficiará de un menor coste cuando se abandone el tipo fijo.

Esta vía de financiación es la que más se puede adecuar en momentos en los que todas las previsiones apuntan a una subida cercana de los tipos de interés o una tendencia al alza en los indicadores hipotecarios. Aquellos clientes con suficientes ahorros y cierta capacidad de ahorro son los que más pueden optar por este tipo de hipotecas, ya que afrontarán durante los primeros años el mayor coste de la financiación.

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