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Educación financiera 27 ene 2020

Plan de acción para evitar los gastos hormiga

Cafés de máquina a media mañana, golosinas para los niños, trayectos en coche que se podrían haber cubierto a pie o en transporte público… Los conocidos como gastos hormiga, esos pequeños gastos diarios que parecen casi invisibles, pueden acabar provocando un agujero en la economía personal. Para reducirlos es necesario poner en marcha un buen plan de acción.

Un gasto mínimo aislado no tiene ningún efecto económico, pero cuando se trata de un gesto de consumo repetido, las cifras acumuladas pueden llegar a sorprender. Si se quiere neutralizar el efecto de los gastos hormiga, es necesario saber dónde se encuentran, organizarlos y buscar alternativas de consumo para reducirlos, siguiendo estos pasos.

Identificar

Hay algunos pequeños gastos que son más fáciles de localizar y reducir como las compras impulsivas en el supermercado, las suscripciones a plataformas de contenidos o servicios que luego no se utilizan, pequeños caprichos diarios como ‘snacks’ o cafés… Pero hay otros que pueden resultar menos obvios y requieren un análisis previo.

La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros de México (Condusef) señala, como ejemplo de este tipo de gastos hormiga, los intereses que se generan cuando se retrasa o se incumple el pago de una mensualidad o las comisiones por tarjetas. En el hogar, hay también gastos que merecen una revisión. “Es importante dedicar tiempo a estudiar las condiciones de la compañía telefónica que tienes contratada, tu tarifa de datos, tu factura de la luz, tu seguro del coche o las compras de ciertos productos a plazos, como los ‘smartphones’, recomienda el portal financiero Business Insider.

Organizar 

Si la situación financiera lo permite, puede que no sea necesario eliminar todos los pequeños gastos. Al fin y al cabo, a todo el mundo le gusta darse un pequeño capricho de vez en cuando.

En el presupuesto mensual, siempre que sea posible, se puede añadir una pequeña partida dedicada a los gastos hormiga, dentro de la categoría de gastos personales. Los expertos recomiendan llevar efectivo solo para este tipo de compras y así tener un mayor control sobre ellas, aunque después hay que apuntar los dispendios que se vayan efectuando con ese dinero. Si se opta por usar la tarjeta, las aplicaciones especializadas en finanzas o las del propio banco, informarán puntualmente al usuario de los movimientos en sus cuentas y facilitarán el registro de los gastos.

Ponerse en marcha

Una vez que se han localizado los gastos hormiga y se tienen las herramientas para controlarlos, ha llegado el momento de reducirlos. Business Insider ofrece algunos consejos para conseguirlo:

  • Evitar comer fuera y apostar por cocinar más en casa.
  • Informarse de las opciones sostenibles de transporte que haya disponibles (bicicletas eléctricas, transporte público, etc.) y si existen bonos que reduzcan su precio.
  • Hacer una lista siempre que se salga a comprar para evitar caprichos de última hora.
  • Reducir las salidas nocturnas y, cuando se realicen, elaborar un presupuesto e intentar no salirse de él.
  • Revisar los servicios que se tengan contratados, comprobar si se están utilizando o no y estudiar las tarifas de energía o teléfono para ver opciones de ahorro. Las calculadoras y comparadores ‘online’, como los que la Organización de Consumidores y Usuarios española (OCU) pone a disposición del público en su página web, facilitan mucho esta tarea.

Por último, para que este ahorro se mantenga en el tiempo, conviene establecer metas que supongan una motivación y un premio cuando se consiguen los objetivos. De esta forma, sacrificar ese café de media mañana o esa compra impulsiva, se verá como un paso más hacia una recompensa mucho más satisfactoria y no como una obligación.

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