Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Sostenibilidad Act. 19 ene 2021

Qué deberías saber antes de comprar un coche híbrido

coches hibridos viaje viajar electrico gasolina carburante conduccion alquiler co2 recurso bbva

Los vehículos híbridos contribuyen con el mantenimiento del medioambiente gracias a sus bajas emisiones de CO2.  Con el objetivo de fomentar la adquisición de un coche de este tipo, las administraciones ofrecen ayudas económicas para su adquisición. Además, quien circule con este tipo de vehículos evitará las posibles restricciones de circulación por la contaminación.

Cada vez la sociedad está más concienciada en relación al medio ambiente y a la sostenibilidad del planeta. El ahorro energético, las medidas de reciclaje o el uso de energía procedente de fuentes renovables (como la termosolar, la eólica o la maremotriz) son algunas de las iniciativas que están calando hondo entre las personas, y que, a nivel legislativo, se están traduciendo tanto en la aprobación de medidas que estimulen la protección del planeta como en otras que restringen actividades que van en contra de esta tendencia. En el caso de la automoción, por ejemplo, Europa es una de las regiones que está liderando las políticas para acabar con los vehículos con motores de combustión, a pesar de que, hoy por hoy, sus ventas son, con mucha diferencia, las que lideran el mercado.

Sin embargo, la oferta actual de automóviles que se comercializan abarca desde, por supuesto, los motores de combustión de diésel o de gasolina, los 100% eléctricos, los híbridos, los híbridos enchufables e, incluso, algunos que se mueven gracias al uso del hidrógeno o del autogas. Por el momento, los modelos más respetuosos con el medioambiente están orientados, por autonomía, potencia y necesidades de recarga, principalmente, para la conducción en ciudad, pero, también es cierto, que las importantes inversiones en I+D que están llevando a cabo invitan a pensar que, en unos años, sus prestaciones en todos los sentidos (incluido, el precio del coche híbrido) serán prácticamente las mismas, si no superiores, a las que ofrecen los coches de combustibles fósiles. Hay que destacar que el uso de un coche híbrido o eléctrico también supone un ahorro de combustible.

Por qué decantarse por un híbrido

Desde hace tiempo, pero, especialmente, en los últimos años, se está favoreciendo desde la Administración la compra de vehículos menos contaminantes, como es el caso de los híbridos. Por ejemplo, a nivel nacional (aunque, coordinado por las comunidades autónomas) el Plan MOVES fomenta la adquisición de coches con algún tipo de electrificación, mientras que, a escala regional, Madrid o País Vasco tienen en marcha programas de movilidad urbana sostenible que apoyan a los vehículos que funcionan con energías alternativas. Además, existen préstamos especiales destinados a la financiación de la compra de vehículos híbridos o eléctricos,  como el de BBVA (España). Hay que destacar, entretanto, que el uso de un coche híbrido o eléctrico también supone un ahorro de combustible.

Analizando su estructura, en los coches híbridos, en realidad, existen dos tipologías. Por un lado, los híbridos autorrecargables, que dependen de su motor de combustión para obtener la energía que permite el movimiento en el modo eléctrico. Por el otro, se encuentran los híbridos enchufables, en los que su carga se realiza mediante toma de corriente, o, lo que es lo mismo, a través de un enchufe.

En cualquier caso, un híbrido cuenta con numerosas ventajas que hay que tener en cuenta a la hora de decantarse por uno (junto a las ayudas económicas ya mencionadas), como las relacionadas con el ámbito económico. Y es que, aunque un coche de estas características puede, en un principio, resultar más caro que otro de combustión fósil, a la larga, el ahorro que se genera para el conductor es bastante más elevado. Por ejemplo, tiene unos menores costes de mantenimiento, ya que, al no tener muchos de los elementos mecánicos de los coches convencionales sufren, por regla general, menos averías.

Además, sus bajas emisiones de CO2 les permiten beneficiarse de la exención en el Impuesto de Matriculación. En cuanto al Impuesto de Circulación, en localidades como Madrid o Barcelona disponen de una bonificación de hasta el 75%. Finalmente, en carretera, en algunos peajes de autopistas se les realiza descuentos para promocionar su circulación, mientras que en algunas zonas de estacionamiento regulado (SER) también se les premia con reducciones cercanas al 50%.

Desde la óptica de la movilidad, los vehículos híbridos no se ven perjudicados por ninguna iniciativa de restricción a la circulación por causas de la contaminación, como si ocurre con los automóviles convencionales en las grandes ciudades. De hecho, cuentan con la plena libertad de moverse por zonas de bajas emisiones que, cada vez con mayor frecuencia, están proliferando en muchas urbes. Además, para circular por el carril Bus VAO en los días de tráfico, no tienen que ir dos o más personas para poder hacerlo.

Pensando en la sostenibilidad, por supuesto, los coches híbridos son menos contaminantes que los convencionales al utilizar energías limpias, pero, también, llevan a cabo un consumo más eficiente del combustible. En ciudad, por ejemplo, gastan muy poco en las frenadas y en las desaceleraciones ya que se aprovechan del motor eléctrico. Y, por cierto, a diferencia de los automóviles diésel o gasolina, a los híbridos no les afecta ninguna regulación relativa a penalizar económicamente o, de manera directa, prohibir la venta de modelos basados en motores de combustión interna.

coche vehiculo accidente cobertura seguros poliza automoviles bbva

Desde la óptica de la movilidad, los vehículos híbridos no se ven perjudicados por ninguna iniciativa de restricción a la circulación por causas de la contaminación.

Principales hándicaps

En el extremo opuesto, su principal desventaja, además del desembolso económico inicial, es que requieren de una infraestructura nacional para su recarga (en el caso de los híbridos enchufables), algo que, todavía, tiene que desarrollarse en los próximos años. Por otro lado, las baterías que usan no son reutilizables y, encima, son tóxicas, lo que obliga a llevarlas a centros especializados una vez se agotan.

En cuanto al peso, los híbridos tienen, en general, muchos más kilos que los vehículos de combustión, lo que fuerza a los motores a trabajar más, en especial al térmico si el eléctrico se agota. Por ello, en carretera, su consumo es bastante más elevado que el de los coches convencionales, lo que los encasilla, al menos, a día de hoy, como automóviles destinados, esencialmente, a la ciudad.

Otras historias interesantes