Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

¿Qué es el fondo de comercio?

El fondo de comercio está definido como la capacidad de generar beneficios gracias a activos intangibles que pueden generar beneficios futuros, como son: el valor de la marca, la cartera de clientes, su posicionamiento, el ‘know how’ o el valor de patentes.

Una empresa no vale únicamente lo que establecen los libros contables a través de su balance: hay una serie de elementos intangibles que pueden generar tanto beneficios como contingencias futuras. El fondo de comercio se calcula como la diferencia entre el precio que se paga por una empresa al comprarla y el patrimonio neto.

Además del fondo de comercio, hay otros activos y pasivos que pueden llevar a que el valor de mercado sea muy diferente al valor contable. Por ejemplo aquellos contabilizados a coste amortizado. Así, si analizamos el balance de un banco, partidas como la inversión crediticia, los depósitos y las emisiones estarían valoradas de esta forma. Asimismo otros activos (inmuebles o existencias) están valorados a coste histórico.

En algunos casos, los activos intangibles pueden generar más valor que los tangibles. Es el caso de algunas compañías de refrescos que no tendrían tanto éxito si no fuera por el valor que les da el reconocimiento de marca.

¿Cómo valorar el fondo de comercio de una empresa?

A pesar de ser inherente a la empresa, el valor del fondo de comercio “contable” de una empresa solo se puede determinar tras una operación de combinación de negocio. Se calcula como la diferencia entre el precio de venta y el valor razonable de los activos y pasivos de la compañía adquirida. A modo de ilustración, si el patrimonio neto de una empresa es de 50 millones de euros y se compra por 70 millones, el fondo de comercio es de 20 millones.

En el momento de la adquisición se deben valorar todos los activos, pasivos e intangibles de la entidad a valor razonable (lo que en inglés se conoce como ‘fair value’). Una vez realizado este ejercicio, se compara el precio pagado con este patrimonio ajustado a su valor razonable y la diferencia estaría justificada por la capacidad de generar, en el futuro, flujos de caja positivos (‘goodwill’) o negativos (‘badwill’).

Como contraposición al ‘goodwill’ se establece el ‘badwill’. Este concepto surge cuando el precio pagado es inferior al patrimonio ajustado (tras poner a valor razonable activos y pasivos). Normalmente se produce cuando la entidad adquirida tiene, tras la adquisición, un camino de reestructuraciones, EREs, etc con costes superiores a las sinergias que se descuentan a la hora de establecer el precio.

Las normas internacionales de contabilidad adoptadas por la Unión Europea (concretamente, IFRS3) establecen que el fondo de comercio no se amortiza. Sin embargo, anualmente se realiza un test de deterioro con el objetivo de que se establezca el valor correcto del goodwill.

Este test consiste en la realización de proyecciones anuales de la entidad adquirida, a través de las cuales se calcula el valor actual de dicha entidad además de estimarse unos dividendos teóricos. Si el importe obtenido justifica el flujo de caja contabilizado, el fondo de comercio se mantiene invariable. Si no fuera así, se modificaría a la baja.

Otras historias interesantes