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¿Qué es el IaaS y para qué sirve?

Cada vez más empresas optan por el modelo Iaas (‘Infraestructures as a Service’) que ofrecen proveedores como Amazon, Microsoft, Alibaba, Google e IBM, a la hora de migrar servicios a la nube. Esta estrategia implica contratar las infraestructuras de ‘hardware’ de un proveedor externo para que se encargue de la gestión y mantenimiento de los servicios ‘cloud’.

La era de la información de la que tanto se ha hablado en las últimas décadas ha dado paso a la era de las experiencias, la cual ha transformado la manera en la que las personas trabajan y emplean sus horas de ocio. Ahora, muchas de las actividades del día a día se respaldan en servicios que llegan bajo un modelo SaaS, del inglés ‘Software as a Service’.

Desde el uso de las aplicaciones ofimáticas hasta la visualización de series en las plataformas de vídeo bajo demanda, pasando por el almacenamiento de decenas de gigas en discos virtuales, el mantenimiento de las infraestructuras empresariales en remoto o el acceso a innovadores servicios bancarios desde plataformas BaaS (‘Banking as a Service’) como BBVA Open Platform. Este servicio ofrece a compañías la posibilidad de integrar fácilmente pagos y otros servicios bancarios en sus propios modelos de negocio para crear experiencias de usuario sin ningún tipo de fricción.

La aceptación de los modelos SaaS está consolidándose rápidamente. Como muestra de ello, un estudio de Gfk indica que para el 47,5% de los encuestados las experiencias son más importantes que las posesiones, algo que según la consultora significa que los usuarios desean productos y servicios que se renueven automáticamente y sean más cómodos de consumir. Pero en el caso de los entornos corporativos, cuando se trata de migrar todo un negocio a la nube, muchas compañías se decantan por el modelo IaaS (‘Infraestructures as a Service’), que ofrece ‘hardware’ virtualizado de cuyo mantenimiento se encarga el proveedor del servicio ‘cloud’.

En este contexto, las propuestas de Amazon, Microsoft, Alibaba, Google e IBM son las preferidas de los clientes, según se desprende de un informe de Gartner. La consultora destaca que en 2017 la comercialización mundial de plataformas IaaS generó un volumen de negocio de 23.500 millones de dólares, un 29,5% más que los 18.200 millones ingresados durante el año anterior, lo que constata el dinamismo de un segmento con esos cinco jugadores principales.

Además, a la espera de tener datos relativos a 2018, todo indica que estas cifras seguirán creciendo, ya que según apunta Sid Nag, analista de Gartner, actualmente la inversión en la nube supera el 20% del gasto en tecnología de las compañías, que están utilizando el ‘cloud computing’ como soporte para sus entornos de producción y para las operaciones críticas de negocio. En concreto, Amazon, Microsoft, Alibaba, Google e IBM representan conjuntamente casi el 75% del total del mercado IaaS.

Amazon es el líder indiscutible con su oferta AWS (Amazon Web Services), gracias a la cual facturó 12.200 millones de dólares en 2017, un 25% más que en 2016, lo que le confiere una cuota del 51,8%. Gartner explica que el crecimiento de este proveedor no solo se debe a clientes que han migrado sus infraestructuras tradicionales a la nube, sino también a otros que han iniciado nuevos proyectos de transformación digital. El segundo lugar del ranking es para Microsoft, que en 2017 creció un 98% en el mercado IaaS con su propuesta Azure, con la que consigue el 13,3% del mercado IaaS, seguido por Alibaba (4,6%), Google (3,3%) e IBM (1,9%).

Ventajas del modelo IaaS

Entre los beneficios que obtienen las compañías que se decantan por adoptar una estrategia de ‘cloud computing’ bajo el modelo IaaS se encuentran las siguientes:

1. Escalabilidad: Los recursos están disponibles cuando, como y donde el cliente los necesita, así que desaparecen tiempos de espera a la hora de ampliar la capacidad y no se desaprovecha lo que no se utiliza.
2. Ahorro en ‘hardware’: Las infraestructuras físicas sobre las que funcionan los servicios son configuradas y mantenidas por el proveedor ‘cloud’, lo cual elimina la dedicación de tiempo y dinero a la instalación de ‘hardware’ y su posterior mantenimiento.
3. Pago por uso: Estas propuestas suelen basarse en modelos de tarificación parecidos al del suministro eléctrico, por lo que el cliente solo paga por los recursos que realmente utiliza.
4. Acceso universal: Es posible acceder al servicio desde cualquier lugar, siempre y cuando se disponga de una conexión a internet y los protocolos de seguridad lo permitan.
5. Seguridad: Los servicios disponibles a través de una infraestructura ‘cloud’ se benefician de la seguridad física de que disfrutan los servidores alojados dentro de un centro de datos.
6. Disponibilidad continua: Si falla un servidor o un conmutador, el servicio global no se verá afectado, gracias a la gran cantidad restante de recursos de ‘hardware’ y configuraciones redundantes.

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