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¿Qué hace BBVA por revitalizar la alianza mundial para el desarrollo sostenible?

Hace tres años, los líderes del mundo aprobaron la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Un plan de acción que tiene por objeto poner fin a la pobreza, reducir las desigualdades y combatir el cambio climático. La Agenda plantea 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) con 169 metas de carácter integrado e indivisible que abarcan las esferas económica, social y ambiental. Para alcanzarlos, los gobiernos, el sector privado y la sociedad en su conjunto deben unificar sus esfuerzos. Así, el último de ellos, el ODS nº17, pretende revitalizar la alianza mundial para el desarrollo sostenible. BBVA contribuye a todos los ODS, pero este, sobre todo, implica un compromiso de la entidad con la sociedad y los sectores en los que realiza su actividad.

Las alianzas son imprescindibles. Así lo defiende Naciones Unidas. “Estas alianzas inclusivas construidas sobre principios y valores, una visión compartida, y metas compartidas, que colocan a la gente y al planeta en el centro, son necesarias a nivel global, regional, nacional y local”.

Si bien es cierto que cada vez son más las organizaciones o empresas que establecen una serie de alianzas para la consecución de un futuro más sostenibles, éstas no son suficientes. Son necesarias más alianzas para la prestación de servicios fijos masivos que, actualmente, tienen un coste demasiado elevado para algunos sectores.

Por otro lado, en la práctica, es necesario una acción que movilice, redirija y desbloquee el poder transformador de billones de dólares de los recursos privados para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Los países en vías de desarrollo requieren más inversiones a largo plazo, como en energías renovables, infraestructuras y transportes, u otras como tecnologías de la información y las comunicaciones. En este desafío, el sector público tiene que llevar el timón. “La revisión y supervisión de los esquemas de trabajo, los reglamentos y las estructuras de incentivos, que permitan estas inversiones, deben ser repotenciados para atraer nuevas inversiones y fortalecer el desarrollo sostenible. Los mecanismos nacionales de control como las entidades fiscalizadoras superiores y las funciones de supervisión de parte de los órganos legislativos deben también reforzarse”, explica Naciones Unidas.

El eje vertebrador de este desarrollo sostenible no es otro que la adhesión a iniciativas destinadas a cumplir con los ODS, que solo se pueden lograr con el compromiso decidido a favor de alianzas mundiales y cooperación. Sin embargo, el mundo nunca ha estado tan interconectado como ahora. Por ello, es necesario mejorar el acceso a la tecnología y los conocimientos, con el objetivo de de intercambiar ideas y propiciar la innovación. En línea, para lograr el crecimiento y desarrollo sostenible, es vital que se coordinen las políticas para ayudar a los países en desarrollo a manejar su deuda y para promover inversiones para los menos desarrollados.

La adhesión a iniciativas destinadas a cumplir con los ODS solo se logran con el compromiso de alianzas mundiales y cooperación.

Pero no todo depende de los gobiernos. Todos aquellos adheridos a la Agenda 2030 tendrán que movilizar los recursos existentes y otros como el desarrollo de la tecnología o los financieros para conseguir los Objetivos de Desarrollo Sostenible. ”Para ello, necesitamos alianzas sólidas, inclusivas e integradas a todos los niveles”, ha sentenciado el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon. Además, los países desarrollados tendrán que cumplir sus compromisos ya que estas alianzas serán fundamentales para aprovechar la relación entre los Objetivos de Desarrollo Sostenible, a fin de mejorar su eficacia y repercusión y acelerar los progresos en la consecución de los objetivos.

Los bancos, imprescindibles en el desarrollo sostenible

El sector financiero, por ser el gran movilizador de fondos, tiene un gran papel en este último ODS. BBVA, por ejemplo, ha establecido diferentes alianzas estratégicas basadas en la extensa relación con entidades financieras multilaterales que permiten la financiación a sectores y proyectos que contribuyen al desarrollo de las sociedades. Dentro de estas alianzas se enmarcan los ya mencionados Objetivos de Desarrollo Sostenible, el Acuerdo de París, el G20 y los Principios Rectores de DD.HH. de Naciones Unidas.

  1. Acuerdo de París. En 2015, 195 países firmaron el primer acuerdo vinculante mundial sobre el clima. Para evitar un cambio climático peligroso, el Acuerdo establece un plan de acción mundial que pone el límite del calentamiento global muy por debajo de 2 ºC.
  2. G20. Las reuniones del G-20 son de carácter anual y se celebran en el país que ocupa la presidencia de turno del Grupo. Acuden a ellas los ministros de Finanzas y gobernadores de los bancos centrales de los países miembros, así como el presidente del Banco Mundial y el director del FMI. Se invita también a representantes de instituciones como el Foro de Estabilidad Financiera y expertos del sector privado.
  3. Principios Rectores de DD.HH. de Naciones Unidas. Con el fin de reforzar esta detección y evaluación de riesgos desde la perspectiva de derechos humanos, en el 2017, se llevó a cabo, por parte de consultor externo, un proceso de debida diligencia en todos los países y negocios en los que el Grupo está presente, principalmente con el fin de cumplir con los Principios Rectores de Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos y con la responsabilidad de prevenir, mitigar y remediar los potenciales impactos a los derechos humanos en todos sus entornos de operación y en todos sus negocios. El procedimiento utilizado para identificar y evaluar estos riesgos o impactos se basó en el marco los citados Principios

El lanzamiento de los Principios de Banca Responsable, por su parte, constituyeron el pasado año para BBVA uno de sus mayores hitos a enmarcar en su estrategia de desarrollo sostenible. Lanzados en noviembre de 2018, estos Principios suponen una respuesta conjunta de 28 entidades bancarias y Naciones Unidas que pretende plantar cara a los desafíos en materia de cambio climático y sostenibilidad a los que se enfrenta la sociedad actual. Al comprometerse con el nuevo marco, los bancos adaptarán sus negocios a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU y al Acuerdo de París sobre cambio climático. Los Principios de Banca Responsable se articulan en torno a seis focos de actuación: alineamiento; impacto; clientes; grupos de interés; gobernanza y fijación de objetivos; y transparencia y responsabilidad.

Las entidades firmantes se comprometen a rendir cuentas públicamente sobre sus impactos significativos en materia social, ambiental y económica, tanto los positivos y negativos. Del mismo modo, acuerdan establecer objetivos públicos para abordar los efectos negativos más relevantes, a la vez que buscarán ampliar su capacidad de impacto positivo. Las entidades que incumplan con los requisitos de transparencia, el establecimiento de objetivos y la demostración de un progreso podrán ser eliminadas de la lista de firmantes de estos principios. Los principios se abrieron a consulta de diferentes grupos de interés, como paso previo a su adhesión formal por parte de entidades de todo el mundo en la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre del 2019.

BBVA forma parte de las principales iniciativas internacionales y grupos de trabajo de desarrollo sostenible como el Pacto Mundial de Naciones Unidas, los Principios de Ecuador, los Principios para la Inversión Responsable, Spainsif, CDP, el Thun Group sobre Bancos y Derechos Humanos, los Green Bond Principles, los Social Bond Principles, los Green Loan Principles, la iniciativa RE100 y los Science Based Targets, entre otros. Recientemente, el director global de Negocio Responsable de BBVA, Antoni Ballabriga, ha sido nombrado co-presidente del Comité Directivo Global de UNEP-FI (United Nations Environment Programme – Finance Initiative), la alianza de Naciones Unidas y el sector financiero creada en 1992 para promover las finanzas sostenibles. Además, BBVA se marca un objetivo para 2025: involucrar a todos los grupos de interés para impulsar de forma colectiva la contribución del sector financiero al desarrollo sostenible. Supervisores y reguladores, clientes, clientes corporativos, inversores, empleados, proveedores, observadores y competidores.

BBVA y los ODS

El ‘Compromiso 2025‘ se enmarca en el esfuerzo de BBVA por contribuir a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Impulsados por Naciones Unidas, son una llamada universal a la adopción de medidas para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar que todas las personas gocen de paz y prosperidad. Estos 17 objetivos incluyen  nuevas esferas como el cambio climático, la desigualdad económica, la innovación, el consumo sostenible y la paz y la justicia, entre otras prioridades. En conjunto, BBVA contribuye a todos los ODS, dado el amplio abanico de negocios del Grupo, incluida la actividad de la Fundación Microfinanzas BBVA, y su presencia global.

Con su ‘Compromiso 2025’, BBVA está contribuyendo a la lucha contra el cambio climático y apostando por el desarrollo sostenible. Con esta iniciativa, la entidad pretende movilizar 100.000 millones de euros hasta 2025 para luchar contra el cambio climático, y fomentar el desarrollo de infraestructuras sostenibles, así como mitigar su huella medioambiental, e involucrar a todo el sector para la promoción del desarrollo sostenible.

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