Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Educación financiera Act. 31 mar 2021

¿Qué pasa si no puedo pagar un préstamo o crédito personal?

Recurso Actualidad monedas ahorro

Cuando se contrata un préstamo personal, se lleva a cabo con la intención y seguridad de que podremos pagar mes a mes la cuota que corresponda. No obstante, a veces se viven contratiempos, como un despido, una enfermedad o un gasto inesperado, que pueden causar estragos en nuestra estabilidad financiera y que nos imposibilite para cumplir con nuestro compromiso de hacer frente a la deuda mensualmente. Y aunque es ante las dificultades donde nos crecemos y empleamos todos nuestros recursos, en ocasiones, no es suficiente.

¿Qué hacer si se nos presenta esta situación y no podemos hacer frente a nuestro préstamo personal? Seguramente recibiremos alguna llamada de nuestra entidad con la que lo tenemos contratado, o una carta de aviso, pero la solución no reside en vivir alarmados por si suena el teléfono o esconder la cabeza hasta que algo o alguien nos rescate. Para nada. Dejar de pagar un préstamo, lejos de ser una solución, suele ser el principio de una deuda aún mayor. Por ello, lo mejor es tomar las riendas de nuestras finanzas y nosotros te contamos cómo.

Qué supone ser titular de un préstamo personal

 Antes de contratar cualquier préstamo, sea del tipo que sea, es importante ser consciente de lo que supone ser titular de uno. Un préstamo personal es un contrato en el cual la entidad financiera o bancaria nos adelantará una cantidad de dinero, con la obligación de que se la devolvamos en un tiempo pactado, con unos intereses y gastos.

Además, existe una característica en los préstamos personales que, por ejemplo, los diferencian de otros como los préstamos hipotecarios. Dichos préstamos tienen una garantía personal, es decir, el titular del préstamo ofrece como garantía todos sus bienes presentes y futuros.

¿Qué supone esto? Que en el caso de que no asimilemos las cuotas mensuales, en una situación extrema, puede que se embarguen nuestros bienes hasta que se cubra el importe de la deuda. Pero no solo nos comprometemos los titulares del préstamo. En caso de haber un aval, este acepta hacerse cargo de forma solidaria de las deudas.

No obstante, no debemos agobiarnos con todo esto antes de la cuenta. Lo que sí tenemos que tener presente siempre antes de contratar un préstamos es si podemos permitírnoslo o si, por el contrario, va a causar una deuda y una situación aún peor.

Las consecuencias de no pagar un préstamo personal

Desde la primera cuota que dejemos de pagar, la entidad empezará a aplicar unos intereses de demora, intereses que son superiores a los ordinarios. Todos ellos se irán acumulando a la deuda inicial, de manera que, si seguimos mes a mes sin hacerle frente, la deuda crecerá y cada vez deberemos más dinero.

La entidad no se olvidará de ella y reclamará el pago durante un tiempo. Seguramente, entre el tercer y sexto impago, la entidad inicie una reclamación judicial. Como hemos dicho anteriormente, con un préstamo de índole personal, ponemos como garantía todos nuestros bienes presentes y futuros. Por eso, si el impago se alarga en el tiempo, muy probablemente nos embarguen nuestros bienes.

Los más comunes son la cuenta bancaria o la cuenta nómina, pero si el saldo de esa deuda es elevado, la decisión judicial puede pasar por embargar la vivienda, el coche, la pensión, etc. Todo lo necesario para saldar la deuda.

Otra cosa a tener presente es si alguien nos ha avalado en el préstamo, ya que, si no es suficiente con nuestros bienes, el avalista también responderá de la deuda y, si es necesario, el juez podrá dictaminar que se embarguen sus bienes.

Y por supuesto, no pagar el préstamo también supondrá que se inscriban nuestros datos en los ficheros de morosos como el RAI (Registro de Aceptaciones Impagados) o el ASNEF (Asociación Nacional de Establecimiento Financieros de Crédito). ¿Qué supone esto? Estas son las listas de morosos que consultan todas las entidades de crédito, por lo que ser incluido en una de estas listas dificultará o imposibilitará la obtención de financiación en el futuro.

Planifica tus gastos y acude a la entidad

Cuando somos titulares de un préstamo o deuda la planificación de los gastos mensuales debe pasar a un primer plano. Debemos priorizar el pago de estas deudas frente a otros gastos, ya que, tal y como hemos visto, su impago puede acarrearnos graves problemas.

 Tan pronto como veamos que no vamos a poder seguir pagando la deuda, lo recomendable es acudir a la entidad y comunicarle el problema. Siempre es mejor anticiparse al problema que dejar que este se sitúe encima de nosotros. Por ello, no debemos tener vergüenza por ir y pedir ayuda. Tengamos por seguro que encontrar una solución beneficia a ambas partes.

Normalmente la entidad nos ofrecerá alternativas como refinanciar la deuda, alargar el plazo de devolución del préstamo para que las cuotas sean más pequeñas o un periodo de carencia. Aunque todas estas soluciones harán que la deuda final sea mayor, nos puede ayudar a evitar las consecuencias mencionadas.

Otras historias interesantes