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Educación financiera Act. 17 may 2021

¿Qué se necesita para pedir un préstamo?

Mónica Coca (Colaborador externo)

Cambiar de coche, emprender alguna reforma en casa, solucionar alguna emergencia o reparación...hay muchas razones por las que las personas deciden pedir un préstamo. Sin embargo, antes de acudir al banco es importante hacer números y comprobar si se cumplen los requisitos para solicitarlo con garantías.

Siempre hay gastos inevitables que pueden suponer un desembolso importante.

Comprar con la tarjeta de crédito sin una planificación previa o acudir a mini préstamos rápidos con intereses muy elevados, no son las opciones más aconsejables para afrontarlos. Evitar el sobreendeudamiento es especialmente importante en estos momentos en los que muchos hogares pueden estar atravesando dificultades financieras. Es lo que se llama salud financiera y es el momento de vigilarla.

¿Me lo puedo permitir? 

Conviene tener presente que el préstamo es un contrato mediante el cual la entidad financiera entrega a la persona una cantidad de dinero a cambio de que lo devuelva en un plazo determinado, cumpliendo las condiciones pactadas y pagando los intereses correspondientes. Por lo tanto, antes de solicitar una cantidad de dinero por esta vía hay que ajustar muy bien la cantidad que se necesita, sin pedir de más y sumar los intereses y comisiones que pueda conllevar la operación.

Otro factor fundamental es determinar si se va a poder devolver el dinero en el tiempo pactado. Es importante ser realista con el cumplimiento de los plazos ya que un retraso en el pago de las cuotas podría acarrear algún tipo de penalización, con lo que la deuda se incrementaría.

¿Es un gasto justificado? 

Una vez que se ha comprobado que efectivamente se puede devolver el préstamo, es necesario plantearse hasta qué punto vale la pena endeudarse por lo que se quiere conseguir. Si se trata de algo de lo que se puede prescindir o un capricho, sería preferible establecerlo como meta de ahorro y, de una forma planificada, ir apartando periódicamente una cantidad de dinero para conseguirla.

Cuando no exista otra opción, ya sea por la urgencia del gasto o porque la reducción de ingresos no permite ahorrar lo necesario, se puede acudir al endeudamiento y hacerlo siempre de un modo responsable.

¿Cumplo los requisitos? 

Antes de conceder un préstamo, las entidades financieras suelen exigir una serie de requisitos y garantías para comprobar la solvencia del cliente y verificar la capacidad de endeudamiento. Entre ellos, ser mayor de edad, la existencia de otros préstamos anteriores y tener solvencia e ingresos estables. Para comprobar este último requisito, es habitual que las entidades soliciten documentos como la vida laboral o la última declaración de la renta, entre otros. El proceso de revisión y aprobación puede tardar unos días.

Este ejercicio de valoración de nuestra salud financiera conviene que sea también realizado por uno mismo antes de acudir a solicitar un préstamo y preguntarnos cuánto tenemos, cuánto ganamos y cuánto podemos gastar. En definitiva, saber valorar nuestra capacidad de endeudamiento o, en otras palabras, la cantidad de deuda que podemos asumir sin caer en riesgo de impagos. Lo recomendable es que el nivel de deuda esté entre un 35% y 40% de los ingresos netos mensuales.

¿Y si acudo al “dinero rápido”?

Las prisas no son buenas consejeras. Hay personas que prefieren saltarse los plazos y requisitos previos y acudir a entidades que ofrecen préstamos inmediatos y que no solicitan garantías de pago.

Es importante tener mucho cuidado con estos préstamos ya que suelen conllevar unas comisiones e intereses muy elevados. Al revisar las condiciones de la operación hay que fijarse especialmente en su Tasa Anual Equivalente o Efectiva (TAE) que es el tipo de interés que realmente se cobrará a vencimiento anual y que incluye el tipo de interés nominal de la operación, la frecuencia de los pagos, las comisiones bancarias y los gastos.

A pesar de sus inconvenientes, este tipo de operaciones suelen ser habituales en tiempos de crisis por la necesidad urgente de los usuarios de obtener dinero. La Organización de Consumidores y Usuarios española (OCU) advierte en un estudio del peligro de estos productos “que son el camino más directo al sobreendeudamiento de las familias en situación de vulnerabilidad económica”. Por ello, recomienda no dejarse seducir por productos que ofrezcan dinero sin exigir garantías y no exceder nunca la capacidad de endeudamiento.

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