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Internet 21 sep 2018

Relatos de ficción en formato ‘chat’: la nueva moda entre los ‘millennials’

Las aplicaciones móviles que ofrecen breves e intrigantes historias en formato conversación, también llamadas ‘chat fiction apps’, seducen a lectores más jóvenes.

En agosto de 2017, Manuel Bartual enganchó a miles de lectores con una intrigante historia escrita en primera persona en un hilo de Twitter. El éxito de este experimento, repetido este mismo verano junto a Modesto García, demostró que las nuevas tecnologías han facilitado la aparición de innovadoras formas de narrar, algo que Bartual continúa haciendo desde una aplicación móvil junto a otros reconocidos autores como Lorenzo Silva, Manel Loureiro y Blue Jeans (seudónimo de Francisco de Paula Fernández). En concreto, todos ellos publican relatos breves en formato ‘chat’ en Leemur, una ‘app’ de origen español fundada en octubre de 2017 por Ángel María Herrera, responsable de otros proyectos digitales relacionados con el mundo de la edición, como Bubok o Escritor.com.

Leemur puede catalogarse dentro de una tipología de aplicaciones que han dado en llamarse ‘chat fiction apps’ o ‘chat stories’ y cuyo origen se remonta a septiembre de 2015, cuando la emprendedora Prerna Gupta lanzó Hooked, una propuesta para dispositivos iOS y Android que, según su fundadora, ofrece “narraciones para la generación Snapchat”. En menos de tres años, la idea de Gupta ha superado los 40 millones de descargas en 25 países, la mayoría de ellas por parte de adolescentes y jóvenes que están “enganchados” (ese es, precisamente, el significado en español de ‘hooked’) a una nueva forma de consumir contenidos. Pero además de Leemur y Hooked, en las tiendas de ‘apps’ existen alternativas similares como Tap, con versiones para iOS y Android y que pertenece a Wattpad, la comunidad ‘online’ formada por 45 millones de lectores y escritores de todo el mundo; y Yarn, desarrollada para iOS y Android por Mammoth Media.

La receta de una buena historia

El poder de seducción de las ‘chat fiction apps’ radica en combinar historias que atraen a los más jóvenes bajo categorías como horror, fantasía, misterio, paranormal o romance con un formato que raya lo morboso. No en vano, todos los relatos son conversaciones de ‘chat’ entre dos o más participantes, de tal modo que al leerlos da la impresión de estar cotilleando el móvil de otra persona.

Según los responsables de Hooked, la mayoría de los lectores de estas historias tienen entre 18 y 24 años y más de la mitad son mujeres. En cuanto a las narraciones, la extensión media es de unas 1.000 palabras, lo cual se corresponde con lecturas de en torno a los seis minutos.

La historia de terror del juego de ficción 'Leemur'.

Para Ángel María Herrera, el éxito de este tipo de aplicaciones responde a la combinación de un formato original con textos breves. Además, en el caso concreto de Leemur, matiza que el ingrediente principal es la calidad de las historias: “a nivel de funcionalidades casi todas las propuestas somos similares, pero nosotros hemos apostado por grandes escritores y otros que, aunque son menos conocidos, también son de gran calidad literaria y atrapan rápidamente al usuario”. Como muestra de ello, Herrera apunta que si bien en el lanzamiento de su aplicación se planteó el “objetivo ambicioso” de conseguir 10.000 descargas durante el primer año, en sus diez primeros meses de actividad ya se superaron las 100.000.

De momento, el objetivo de Leemur es seguir creciendo y mejorar sus prestaciones, por lo que aún no cuenta con ningún sistema de monetización, aunque Herrera avanza que en algún momento pondrán en marcha algún plan de ingresos a través de publicidad, suscripción u otro modelo. Mientras tanto, esta aplicación es gratuita y las historias pueden leerse de principio a fin sin necesidad de registro.

Sin embargo, en el caso de Hooked, Tap y Yarn, los relatos se van desplegando en la pantalla a medida que se pulsa el botón ‘Siguiente’, pero llega un momento en el que se cortan al estilo del “Continuará…” de los antiguos folletines por entregas y para seguir leyendo hay que esperar entre 20 y 45 minutos. Para saltarse estos parones es necesario convertirse en un usuario ‘premium’ acogiéndose a alguno de los planes de pago, que suelen ser de algo más de tres euros semanales.

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