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Educación financiera 02 mar 2020

Resiliencia financiera: qué es y cómo mantenerla

La resiliencia financiera es la capacidad que tiene la persona de afrontar los episodios de su vida que afectan negativamente a sus ingresos o activos. Para conseguir sobreponerse a las crisis monetarias es necesario poner en marcha estrategias que minimicen los efectos de las malas rachas.

La resiliencia financiera permite sobreponerse a las pérdidas de dinero y contemplar la situación desde un punto de vista constructivo, analizando las nuevas oportunidades que se presenten. Para conseguirla, es necesario seguir estos pasos.

Ahorrar 

“Los ahorros juegan un papel clave en el desarrollo de la resiliencia financiera y ayudan a los hogares a mantener el control sobre su dinero”, asegura el portal especializado Financial Health Exchange. El colchón financiero es clave para afrontar cualquier imprevisto que afecte a la situación económica personal o familiar. “Tener una cantidad de dinero que se pueda utilizar en tiempos de crisis permite a las personas hacerles frente cuando experimenten problemas en sus ingresos o gastos”.

El hábito de ahorro, tal y como explica Financial Health Exchange, tiene consecuencias positivas durante todas las etapas de la vida de una persona. Los motivos son:

  • Suaviza los altibajos de gastos durante el año: especialmente en los períodos de vacaciones que suelen requerir niveles más altos de gasto que el día a día.
  • Ofrece estabilidad durante el retiro: lo que garantiza que las personas mantengan un nivel económico adecuado cuando se jubilen.
  • Disminuye la posibilidad de tener un exceso de deuda. 

Los colchones financieros son fundamentales en las poblaciones más vulnerables económicamente porque, “pueden determinar si las personas se recuperan de una emergencia económica o terminan en la pobreza”, explica Leora Klapper, economista jefe del Grupo de Investigación para el Desarrollo del Banco Mundial y miembro del Consejo Asesor del Centro para la Educación y Capacidades Financieras de BBVA, en este artículo. “Un estudio en Andhra Pradesh, India, encontró que los hogares a menudo recurren a los prestamistas informales caros para pagar las facturas médicas de emergencia. La combinación de costos de salud y deuda es devastadora”.

Para evitar que las personas en apuros caigan en manos de estos prestamistas, Kappler recomienda utilizar la tecnología, “que permite a las personas enviar y recibir dinero usando mensajes de texto en teléfonos móviles simples”. De esta forma, “los usuarios de dinero móvil estarán mejor capacitados que los no usuarios, para recolectar dinero y mantener los niveles de consumo durante una emergencia”.

Tener un plan financiero

Saber el nivel de ingresos y gastos propio y tener metas de ahorro ayuda a enfocarse en lo que cada uno realmente necesite y afrontar los imprevistos que surjan. En este plan financiero hay que procurar recortar, desde el principio, los gastos mayores para que no supongan un problema en caso de emergencia. Otro aspecto a tener en cuenta es la eliminación de las deudas. “Si tiene un problema de deuda, cualquier tipo de crisis financiera puede dificultar rápidamente las cosas. Comience con la deuda que tenga la tasa de interés más alta y avance hasta eliminar el resto”, recomienda la empresa financiera MyFICO.

Aprender 

“Las mujeres, los adultos pobres y los individuos encuestados que tenían un bajo nivel educativo tienen más probabilidades de sufrir lagunas en su conocimiento financiero”, explica el estudio Financial literacy and financial resilience: Evidence from around the world de Leora Klapper y Annamaria Lusardi, directora académica del Global Financial Literacy Excellence Center (GFLEC) y miembro del Consejo Asesor del Centro para la Educación y Capacidades Financieras de BBVA. “Esto ocurre no solo en los países en desarrollo sino también en los países con mercados financieros bien desarrollados”. Las cifras son preocupantes. “Solo alrededor de la mitad de los adultos en los principales países emergentes que usan una tarjeta de crédito o piden un préstamo a una institución financiera tienen conocimientos financieros”.

A menor educación financiera, más peligro de vulnerabilidad en caso de emergencia económica. El motivo, tal y como explica el estudio, es que, “los niveles relativamente bajos de educación financiera exacerban los riesgos de los consumidores y del mercado financiero, a medida que instrumentos financieros cada vez más complejos ingresan al mercado”.

En regiones como América Latina, tal y como señala el V Informe de Inclusión Financiera, de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban), los ciudadanos tienen dificultades con conceptos como el ahorro, el crédito, la jubilación o el valor del dinero, lo que se convierte en una barrera para la inclusión financiera. Por ello, es importante contar con acceso a una buena educación financiera que permita aumentar la resiliencia frente a cualquier hecho imprevisto y acceder a mejores servicios para tomar decisiones financieras adecuadas.

A través de los diferentes talleres presenciales y ‘online’, BBVA ha formado a 792.879 personas en América Latina durante 2019, para que adquieran diferentes habilidades financieras. En 2020, BBVA mantiene su compromiso de proporcionar capacidades financieras a los colectivos más desfavorecidos mediante iniciativas dirigidas a reducir la brecha de desigualdad, programas formativos y soluciones digitales financieras accesibles.

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