Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Alquiler de vivienda Act. 09 dic 2016

Cómo segregar un piso con la Ley de Propiedad Horizontal

FOTOGRAFÍA DE Recurso, casa, aval, préstamo, hipoteca, vivienda, propiedad

Las tendencias y las necesidades cambian. Por ello, no resultando para nada extraño que ese piso tan grande que teníamos nos pueda venir mejor dividido, bien para vender ambos, o alquilar uno y vender el otro, o… pero todo esto chocaba con la férrea ley de propiedad horizontal, que exigía la unanimidad de los propietarios. Pero con la ultima reforma legal es asunto es más fácil. Vamos a ver cómo segregar un piso con la nueva Ley de Propiedad Horizontal.

Recordemos que lo que estamos buscando es, además de una división física del inmueble en cuestión, es que se convierta en una unidad jurídica, en algo que pueda ser gravado, transmitido, usado, con todas las de la Ley.

Adiós a la unanimidad en materia de segregaciones de pisos: la regla general, los 3/5

Pues bien, la última modificación de la Ley de Propiedad Horizontal, de acuerdo con el resto de cambios normativos que favorecen la rehabilitación urbana, determina que no es necesaria ningún autorización del resto de propietarios para segregación (ni para la agregación) cuando tales actuaciones sean posibles a consecuencia de la inclusión del inmueble en un ámbito de actuación de rehabilitación o de regeneración y renovación urbanas (por ejemplo, los famosos PERIs u otros programas de actuación urbanística).

Fuera de estos supuestos, lo que hace la Ley es rebajar el listón. Bastará con las 3/5 partes, tanto en número de propietarios como en cuotas que representen, para poder acordar la segregación de elementos de la propiedad horizontal en otros más pequeños, siendo necesaria la misma mayoría a la hora de fijar las nuevas cuotas para cada nuevo elemento.

Por contra, y frente a lo que ocurre con los elementos en suelo urbano, como los que comentamos, la nueva redacción de la ley es mucho más rigurosa contra las segregaciones en suelo no urbano, reconocido como rural o rústico, incluyendo fraccionamientos que algunos consideraban en fraude de ley, por ejemplo con el uso irregular de la propiedad horizontal.

Otras historias interesantes