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Innovación 27 feb 2019

Suelta tu móvil: lo digital trasciende las pantallas

Los expertos en HCI (Human Computer Interactions) trabajan para que humanos y máquinas interactúen en nuevos entornos en los que la tecnología empieza a ser invisible. ¿Estamos en el ocaso de la era de las pantallas?

Poco a poco, los asistentes de voz están rompiendo un monopolio: el de las pantallas como vía de interacción entre el ser humano y la tecnología. Gracias a la progresiva penetración en el mercado de los altavoces inteligentes (sus ventas globales crecieron un 95% interanual en el último trimestre de 2018, superando en tres meses el volumen de todo 2017), cada vez es más común poner música, consultar el tiempo o poner un cronómetro sin la mediación de una pantalla.

La revolución de la voz es solo parte de cambios más profundos en las interacciones con la tecnología. Las empresas más punteras de todo tipo de sectores -y muy especialmente en el comercio- trabajan en investigar nuevas vías para mejorar y aumentar las posibilidades de comunicación con todo tipo de máquinas.

En BBVA, esa labor es responsabilidad de BBVA Next Technologies, donde 1.200 profesionales investigan cómo la tecnología puede mejorar la experiencia del cliente. Algunos de sus responsables en HCI (Human Computer Interactions) explicaron en unas recientes jornadas en el BBVA Open Space de Madrid las últimas tendencias en la comunicación entre el ser humano y la máquina.

Marian Moldovan, HCI Research Engineer en BBVA Next Technologies, resumió el objetivo final de profesionales como él: “Conseguir interfaces con interacción fluida con independencia del canal y del entorno”. Las dificultades y peculiaridades de los soportes, la tecnología, el espacio físico… han de sortearse para lograr que todo fluya y las máquinas entiendan rápidamente lo que se les pide, teniendo en cuenta el contexto y, especialmente, los diferentes niveles de privacidad que necesita: no es lo mismo que una voz diga un saldo bancario en el metro que en un hogar.

Superada en parte la fase de las pantallas, se está trabajando en cuatro tipos de interacciones: por voz, gestual, biométricas y la llamada ‘interacción cero’, que se basaría en sistemas integrados de cámaras y micrófonos que observan con precisión un entorno y actúan en consecuencia, explicó José Martínez, Service & Experience Designer en BBVA Next Technologies.

Mientras la interacción por voz es cada más habitual, tanto la interacción biométrica, que tiene en cuenta el ritmo cardiaco o la velocidad con la que escribe en un teclado, como la cero, que busca actuar en función de lo que una persona necesita sin que ésta hable o gesticule, están todavía dando sus primeros pasos.

En cuanto a la interacción gestual, Martínez se detuvo en algunos de sus retos. Uno de las mayores es “la dificultad de encontrar patrones en los usuarios”, que muchas veces utilizan gestos muy distintos para acciones como subir el volumen o encender un televisor, o gestos semejantes con pequeñas variaciones que hay que tener en cuenta. Además, “alrededor de un 15% de los usuarios prefiere configurar sus gestos personalmente y asociarlos a su persona”.

Como regla general, “la tendencia es a hacer el mismo gesto que se haría físicamente o usar el eje horizontal/vertical”, añade Martínez. Todavía queda mucho camino por recorrer, pero el experto de BBVA Next Technologies se mostró optimista por los avances en visión artificial -el procesamiento y ‘traducción’ de las imágenes que capta una cámara para su uso computacional-, como las cámaras RealSense desarrolladas por Intel.

Juan José Elizondo leroy merlin open space bbva

Pie de foto: Juan José Elizondo, de Leroy Merlin, durante su ponencia en el coloquio en el BBVA Open Space de Madrid.

Juan José Elizondo, UX Optimization Manager en Leroy Merlin, analizó las tendencias en HCI en la distribución, donde tanto Amazon como Alibaba están apostando fuerte: “De alguna forma, tratan de convertir una tienda en un producto de ‘software’”, en medio de toda una revolución del comercio en la que la experiencia física y digital terminarán solapándose, pronosticó.

Las tiendas de Amazon Go, donde se paga según se sale por la puerta, sin dependientes ni cajas registradoras; o Selfie&Go, el sistema de pagos por reconocimiento facial implantado el pasado verano en Ciudad BBVA; son buenos ejemplos de cómo la tecnología ya no necesita pantallas en su transición hacia la invisibilidad.

Otro caso es el de Grabango, la ‘startup’ financiada por Propel Venture Partners, que permite implantar sistemas de pago automático en comercios. Gracias a este sistema los clientes ya no necesitan escanear los productos ni pasar por la cinta transportadora para poder pagar, por lo que se eliminan las colas. Cada vez hay más compañías que están apostando por los beneficios que estas tecnologías tienen para mejorar la experiencia de los clientes en tiendas físicas.

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