Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Bienestar financiero 22 sep 2015

Tarjetas de crédito y uso fraudulento: obligaciones y responsabilidades

El uso fraudulento de nuestras tarjetas de crédito o débito es una espada de Damocles que pende sobre nosotros por el daño y perjuicio económico que se nos puede realizar en el supuesto que se produzca un robo de nuestra tarjeta o sus datos.

Hay que entender como uso fraudulento, la realización de un pago con una tarjeta por parte de una tercera persona que no cuenta con la autorización del titular y la tarjeta ha sido sustraida de manera ilícita por parte de un tercero. En este punto es importante aclarar que basta con la numeración completa de la tarjeta, su fecha de caducidad y su CCV para poder realizar un uso fraudulento de la misma, sin necesidad de disponer físicamente de la misma.

Con los avances surgidos en los medios de pago y el aumento del comercio electrónico, a la hora de hablar de uso fraudulento de una tarjeta tenemos que diferenciar dos tipos de pago, en función del uso del PIN o no.

Pagos que no requiere la utilización del PIN

Si no se produce una autorización expresa de una tarjeta robada mediante el uso del número PIN, el titular responde del uso fraudulento de la tarjeta hasta que comunica el robo, pérdida o sustracción a la entidad emisora de la tarjeta. Esta responsabilidad está limitada a 150 euros.

Desde el momento que se comunica a la entidad financiera la pérdida de control de nuestra tarjeta, se agota la responsabilidad del titular y pasa automáticamente a la entidad emisora de la tarjeta. En estos casos, justo cuando se hace la comunicación, se anula la tarjeta con la máxima diligencia.

Pagos que requieren la utilización del PIN

En este supuesto, por ejemplo, imaginemos que nos han robado la tarjeta y han sacado dinero de nuestra cuenta del cajero, la legislación vigente se basa en la diligencia y custodia de nuestro número PIN. En este punto se suelen diferenciar dos supuestos distintos:

Las entidades emisoras se suelen responsabilizar por los usos fraudulentos del PIN de la tarjeta si para obtener el mismo, los defraudadores han utilizado algún tipo de mecanismo en el terminal bancario. Si los terminales son propiedad de las Entidades Financieras son ellas las que deben disponer de medidas de seguridad para evitar este tipo de fraudes. Este ejemplo es aplicable a la colocación de lectores o duplicadores de tarjetas o cámaras escondidas en los propios cajeros que usamos para realizar una disposición de efectivo, por ejemplo.

Por otra parte, el titular de la tarjeta asumirá la responsabilidad cuando se haya obtenido el PIN de su tarjeta sin que haya sido necesario un dispositivo técnico. Es decir, si un tercero, a través de engaño y sin utilizar artificio técnico, ha conseguido que el usuario, de una u otra manera, le facilite su PIN. Este punto se basa en la diligencia fiel de custodia del número PIN, coo responsabilidad del propio titular de la tarjeta. Como es obvio, éste número PIN es personal y nunca se le debe proporcionar a terceros.

Sobra decir que en todos los supuestos de uso fraudulento tenemos las acciones judiciales oportunas contra el defraudador que haya utilizado la tarjeta, tanto por la vía civil como penal. Pero aunque esta vía siempre está disponible para nosotros, no dejo de recordaros las recomendaciones básicas a la hora de utilizar online nuestras tarjetas de crédito para evitar cualquier tipo de problema.

Imagen | Jorge Franganillo

Otras historias interesantes