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Fútbol 02 abr 2014

La tecnología transformará el fútbol en los próximos 50 años

Cámaras integradas en la equipación de los jugadores, simulación sensorial para que los espectadores se sientan como en el terreno de juego, jugadores androides que son controlados remotamente por sus fans, tatuajes electrónicos… Estas son algunas de las transformaciones que veremos en las próximas décadas en el terreno de juego, según un estudio realizado por HTC y Futurizon sobre el futuro del deporte rey.

La tecnología está abarcando en las últimas décadas cada vez más ámbitos de nuestra vida, y ya no solo afecta a nuestra actividad profesional, sino que también ha transformado nuestra forma de relacionarnos y comunicarnos con los demás y nuestro modo de entretenimiento. Pues bien, el deporte, y en este caso concreto el fútbol, no están exentos de su alcance y, al igual que estamos viendo cómo la impresión 3D, las apps móviles, la alta definición o los sensores de diversos tipos están modificando nuestra forma de vida, también cambiarán la interacción de los espectadores con los acontecimientos deportivos y las posibilidades de mejorar el rendimiento de los jugadores.

Al menos, así lo desvela la compañía HTC en el informe El Futuro del Fútbol, en el que predice 30 formas diferentes de cómo el juego puede cambiar gracias a la tecnología hasta 2060. Así, por ejemplo, el estudio concluye que, en los próximos años, veremos partidos que son jugados por androides, sensores integrados en la equipación de los jugadores, incluyendo lentes de contacto, o simulación en 3D ultrarreal. Todos estos cambios tendrán como eje vertebral el smartphone, que será el foco de la experiencia de los aficionados a este deporte.

“El fútbol es un deporte muy basado en la participación de la audiencia. La tecnología siempre se ha utilizado para mejorar la calidad del juego y esta participación, tanto dentro como fuera del estadio. En los años venideros, veremos pasos agigantados de cómo mejora la acción en el terreno de juego al tener acceso a más datos; y en el campo y el hogar, la experiencia de la audiencia se volverá más rica hasta el punto de conseguir un realismo sensorial increíble”, declara el autor del informe, el doctor Ian Parson de Futurizon.

Los aficionados ya no serán lo que eran

Uno de los mayores cambios que llevará la tecnología al deporte tendrá que ver con los aficionados, que se podrán beneficiar de los avances en el terreno de la visualización, la personalización y la interacción con los jugadores.

En cinco años, según el estudio, las aplicaciones móviles permitirán a los fans estar en contacto con sus jugadores favoritos y coordinar el apoyo a sus líderes junto con otros usuarios. Asimismo, se producirá un espectáculo visual que permitirá acercar a los aficionados tanto a los equipos como a los jugadores. Todo ello se conseguirá a través de las redes sociales y gracias a la posibilidad de contar con los resultados de los partidos en tiempo real.

De cara a los siguientes quince años, el estudio prevé que se dé un paso más y se consiga una experiencia más evolvente desde casa, gracias a las cámaras integradas en la equipación de los jugadores y a las llamadas “cámaras insectos”, que permitirán ofrecer una retransmisión de los partidos desde un ángulo de visualización completamente nuevo.

El último paso en este sentido se producirá dentro de 55 años, cuando la tecnología permita controlar desde casa un robot con aspecto de humanos en partidos a escala real, teniendo la posibilidad de vivir una experiencia sensorial completa, como si se estuviera presente en el terreno de juego, gracias a la realizad virtual avanzada.

Optimización de los datos y del rendimiento

Ahora bien, no solo la experiencia de los aficionados cambiará, sino también la obtención de datos en tiempos real y cómo hacer un uso mejor de los mismos para optimizar el rendimiento de los jugadores.

De este modo, en los próximos cinco años, se integrarán sensores de impacto y acelerómetros en las botas de los jugadores, lo que permitirá conocer de manera precisa el impacto del balón y del jugador, beneficiando el trabajo de los árbitros; mientras que en los próximos veinte años, el estudio de HTC predice que los sensores electrónicos estarán impresos en la piel de los jugadores, conectando con el sistema nervioso y el riego sanguíneo a redes externas y dispositivos que permitirán hacer un análisis complejo de los datos y conseguir, por tanto, una mejora en el rendimiento de los deportistas. En 25 años, por su parte, el estudio va más allá y presenta la posibilidad de que los árbitros y jueces utilicen lentes de contacto activas que les permitirán ver la acción desde cualquier ángulo, hacer zoom, o incluso visualizar la jugada en 3D.

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