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Consumo 15 ene 2018

¿Qué hacer con el 'ticket' de compra y para qué sirve?

En numerosas ocasiones los arrugamos y guardamos en bolsillos de pantalones y abrigos, o en rincones de bolsos, sin conocer la verdadera importancia que tienen. La amplia mayoría son impresos pequeños en papel y con un fondo blanco. Son los ‘tickets’ de compra, útiles para en caso de devolución echar mano de ellos pero, ¿qué más utilidades tienen los justificantes de compra? Y en caso de querer deshacernos de ellos, ¿qué importancia tiene saber el cuándo y por qué?

¿Gusta todo lo que se regala? ¿Es útil lo comprado hace unos días? Según el estudio ‘Tendencias de consumo en Navidad’, elaborado por la consultora TNS para eBay, el 27% de los españoles recibió más de un regalo no deseado las pasadas Navidades. La exigencia con los Reyes Magos es cada vez más alta ya que más de un 30% de los regalos de Navidad se cambian. Es justo en ese caso cuando uno se acuerda de ese papel que se recibe al realizar el pago o venía junto al regalo: el ‘ticket’ de compra. Imprescindible para la devolución y/o la reclamación.

Hay personas que cambian el regalo a pesar de que les haya encantado porque saben que una vez los Reyes se han marchado a Oriente vienen las rebajas; y al tenerlo todo a la mitad de precio, van a poder comprarse muchas más cosas por el mismo importe. Es fundamental destacar que aunque se esté en período de rebajas, los derechos y los períodos de garantía no cambian.

¿Qué es el ‘ticket’ de compra y qué diferencias existen con la factura?

Tras el último reglamento de facturación, el ‘ticket’ de compra se ha pasado a denominar factura simplificada y es el papel impreso que dan en la mayoría de los establecimientos al cliente cuando éste realiza una compra. Se emite una vez efectuado el pago. Gracias a él podemos cambiar el artículo ya comprado, siempre y cuando no haya pasado el tiempo reglamentario (máximo un mes), y hacer cualquier tipo de reclamación. En el ‘ticket’ suele aparecer el “IVA incluido” (sin el desglose de su cuota) y detallado el precio final.

El ‘ticket’ de compra o ya denominado factura simplificada se emplea en compras menores de 400€ (IVA incluido), cuando hay problemas para emitir factura y el precio no supera los 3.000€ o cuando hay que rectificar una factura previa. Se emite a particulares y hay que tener en cuenta que en los pagos en efectivo (pagar como máximo 2.500€) el ‘ticket’ será su única prueba.

Factura: Es un comprobante de la compra efectuada con detalles fiscales del emisor y receptor que no suelen aparecer en el ‘ticket’. En esta ocasión también sirve como justificante del pago de impuestos. Normalmente se expide a empresas y autónomos porque con ella pueden deducirse el IVA.

Ambos documentos son obligatorios en la venta.

¿Qué datos aparecen en el ‘ticket’ o factura simplificada?

  • Número y serie correlativa
  • Fecha y hora de la operación
  • Nombre del establecimiento y dirección
  • NIF e identificación del expedidor
  • Descripción del servicio/ Desglose de cada artículo o servicios prestados
  • Tipo impositivo aplicado (o ‘IVA incluido’)
  • Descuentos en caso de que existan
  • Importe de la compra (con IVA)
  • En ocasiones aparece la forma de pago (tarjeta o en efectivo)
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Ejemplo de los datos que recoge una factura simplificada.

Una vez finalizada cualquier compra, es fundamental revisar el ‘ticket’, sobre todo en compras de varios artículos para comprobar que no ha habido errores y por consecuencia, un aumento en el coste final. En ocasiones no nos han aplicado la oferta correspondiente, a veces sobran productos, puede que el precio esté equivocado o incluso que cuando se ha hecho la devolución, el cambio en el importe esté mal realizado. Asegurarnos de que está todo correcto en la factura simplificada puede ayudar a ahorrar entorno a 100€ anuales en la cesta de la compra.

¿Para qué sirven?

  • Se necesitan para poder hacer cualquier cambio, bien porque no haya gustado o bien porque la talla no sea la adecuada. En caso de devolución, por otro producto o por dinero, será obligatorio presentarlo.
  • Para poder llevar a cabo cualquier reclamación. Es importante recurrir en los seis primeros meses para que se esté dentro del plazo de presunción legal de que el fallo del producto existía antes de la compra. Pasado ese tiempo el cliente se verá obligado a demostrar que lo compró ya defectuoso.
  • Sirven también como garantía de lo comprado (normalmente dos años a partir de la compra del producto o reducida a un año si la tienda así lo refleja). Es un comprobante en caso de que exista algún problema con lo comprado y deba arreglarse sin coste alguno para el cliente (la empresa podrá repararlo o dar uno nuevo).
  • La factura simplificada sirve para verificar el valor de nuestra compra. En caso de tener que demostrar su coste por razón de pérdida, robo o a la hora de que el seguro cubra el importe íntegro de lo recurrido.

Es fundamental estar informado de la política de cambios de las tiendas en las que compramos, ya que según ésta dependerá que se pueda devolver el dinero o no al comprador, o que el cambio consista en vales en el mismo establecimiento. Esta política deberá ser la misma en época de rebajas.

Destacar también que los derechos como clientes son los mismos tanto en compras físicas como en compras ‘online’. Si la empresa está ubicada dentro de la Unión Europea, el usuario podrá reclamar a través del Centro Europeo de Información al consumidor a través de una plataforma virtual.

¿Por qué es importante conservarlos?

Estos ‘tickets’ son impresos en un determinado papel térmico que hace que con el paso del tiempo los detalles que en ellos se encuentran tiendan a borrarse dificultando así su lectura. Por eso, es bueno conservar los ‘tickets’ en sobres, hojas plastificadas o en un cajón específico (libre de humedad y con poca luz) para proteger la información que en ellos aparece.

En la mayoría de las tiendas el plazo máximo para cambiar cualquier artículo es un mes. Si la factura simplificada es ilegible, el establecimiento puede negarse a realizar la devolución o el reembolso. Por este motivo, los bolsillos o bolsos no son los sitios adecuados para tenerlos ya que el roce continuo del papel hará que se borre la impresión.

Por su parte, el vendedor deberá conservar la copia de la factura emitida durante seis años a partir de la expiración de la venta realizada.

El ‘ticket’ también puede hacer la función de garantía, en este caso será aún más importante hacer una copia y que está esté sellada por la tienda en la que se compró. También se usa como comprobante un duplicado de la factura simplificada. De esta forma se asegura que si lo comprado se ha estropeado pronto se pueda reclamar con la seguridad de que lo que aparece en el ‘ticket’ de compra se ve perfectamente y tengan la obligación de repararlo. Desde la Dirección General de Consumo recomiendan priorizar los establecimientos que exhiben el distintivo de pertenecer al Sistema Arbitral de Consumo porque en caso de reclamar, la solución podrá ser correcta, gratuita y rápida.

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