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Asuntos sociales 19 sep 2019

México, un ejemplo de resiliencia a dos años después del sismo del 19 de septiembre

Han pasado dos años desde que la vida de miles de mexicanos cambió y puso en una nueva perspectiva la empatía social. El sismo del 19 de septiembre de 2017 con epicentro en Axochiapan, Morelos, fue una dura prueba para el país que ha resultado en la configuración de una sociedad más resiliente.

Sólo quienes vivieron el terremoto de aquel 19 de septiembre de 1985 podían entender la magnitud de un fenómeno de tales proporciones. El resto, quienes nunca habían experimentado algo así, fueron tomados por sorpresa, sin embargo, eso no impidió que personas de todas las edades -sobre todo, jóvenes- salieran a las calles a ayudar en medio del caos que había dejado este desastre natural.

Apenas habían pasado 12 días de otro sismo que había sacudido al sur del país a la medianoche con consecuencias fatales, cuando un nuevo movimiento llevó a miles de personas a salir a las calles de inmediato a ayudar a quienes más lo necesitaban, a reunir alimentos, a remover escombros, a salvar vidas.

De acuerdo con el documento Aprender del Sismo para ser Más Resilientes, realizado por el Gobierno de la Ciudad de México y la Fundación Rockefeller, este sismo de 7.1 grados en la escala de Richter provocó la muerte de 228 personas sólo en la Ciudad de México y dañó 73 mil inmuebles. Se estimó en un primer cálculo que los fondos necesarios para la reconstrucción de la capital mexicana superarían los 3.4 mil millones de dólares.

Resiliencia era la palabra que se escuchaba en todos los medios de comunicación. Era el llamado a la sociedad a dar el paso no sólo a lidiar con el duelo de las pérdidas humanas y materiales, sino a aprender de la adversidad y continuar hacia adelante para mantenerse preparados ante cualquier emergencia.

Las redes sociales fungieron un papel fundamental en medio de la emergencia, se convirtieron en la herramienta para conectar a miles de mexicanos, a los que necesitaban ayuda con los que podían darla. Aún en medio del furor desbordante y la falta de verificación, las personas supieron aprovechar esta oportunidad de comunicación para hacer el bien.

A dos años de una tragedia que volvió a marcar la historia de todo un país, el trabajo aún no concluye pero los avances ya son notorios

A dos años de una tragedia que volvió a marcar la historia de todo un país, el trabajo aún no concluye pero los avances ya son notorios. Los esfuerzos de la población, la sociedad civil organizada, el sector privado y el gobierno han dado como resultado la reconstrucción de viviendas, hospitales, escuelas, etcétera.

Una de las empresas que se sumó de forma casi inmediata, fue BBVA y enfocó sus esfuerzos al programa de reconstrucción de escuelas concentrándose en regresar a los niños a escuelas seguras y bien equipadas. A este proyecto se han sumado, por medio de donaciones, importantes empresas y público en general.

Esta iniciativa contempla la reconstrucción, rehabilitación y reequipamiento de 25 escuelas en seis estados de la república mexicana; de esta forma, ayuda a que más de 16,000 niños y jóvenes regresen a las aulas y cuenten con herramientas para tener educación de calidad.

Además, con la finalidad de darle al público interesado certeza del destino de los recursos, BBVA pone a su disposición la página www.bbva.com/fundacion/reconstruccion, en la cual periódicamente se dan a conocer los avances, montos y registros de las intervenciones realizadas.

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