¿Por qué vender cuando el mercado está cayendo no es la mejor decisión?
Cuando uno invierte, suele revisar periódicamente cómo evolucionan sus inversiones. Esto podría ser contraproducente, ya que el mercado de valores presenta subidas y caídas de manera constante, afectando negativamente la estabilidad emocional de los inversores con poca experiencia.
Invertir a largo plazo es lo que permite al interés compuesto trabajar a favor de uno mismo. Es fundamental no dejarse llevar por los movimientos del mercado y mantenerse firme en su estrategia y objetivos de inversión. Antonio Cevallos, Gerente General de BBVA Asset Management en Perú, afirma que el problema con vender en una caída es que te obliga a acertar dos veces, decidir bien cuándo salir y cuándo volver a entrar.
Revisando datos históricos
A pesar de que en el corto plazo se registren caídas en los índices bursátiles, se han registrado varios casos en los que, luego de este descenso inicial, el mercado logra recuperarse, y hasta generar ganancias. Por eso, es importante mantener las inversiones a pesar de estos movimientos.
Esto se puede ver con claridad en la caída que sufrió el S & P 500 durante el inicio de la pandemia. En marzo del 2020 este cayó en casi 34%, y logró recuperarse completamente en cinco meses, cerrando el año con una ganancia del 16%.
Asimismo, el Nasdaq 100 pasó por un escenario similar, presentando una caída de casi 30%. Se estabilizó en tan solo cuatro meses, y alcanzó una ganancia anual de 47.58% al cierre del 2020.
En este sentido, se evidencia que vender cuando el mercado está a la baja no suele ser la mejor opción. Antonio presenta un análisis realizado por Hartford Funds sobre los últimos 30 años del S & P 500, el cual establece que los ‘días buenos’ ocurren en ‘mercados malos’, en otras palabras, mantenerse adentro se suele relacionar con generar mayores beneficios, o menores pérdidas. El análisis expone que salir del mercado durante la baja y perderse de los ‘buenos días’ podría reducir las ganancias hasta en un 84%, y resalta que el 76% de los días buenos ocurren durante las caídas del mercado.
Finalmente, el ejecutivo concluye que, cuando el mercado cae, lo mejor que se puede hacer, es no hacer nada, o, si se encuentra dentro de las posibilidades, seguir aportando a sus inversiones. Esto permitirá comprar más a menores precios.
Siempre y cuando se conozca el motivo por el que se invierte, el perfil de inversión y el riesgo en el que cada uno quiere incurrir, se podrá alinear las expectativas y conocer las posibilidades más afines a cada persona. De todas maneras, se recomienda mantener un monto específico que pueda servir para cubrir cualquier imprevisto.