Un entorno más ordenado reactivó el mercado automotor en Argentina
La estabilización macroeconómica, junto con una mejora en la accesibilidad y la normalización del crédito, permitió reactivar la demanda de vehículos, señala el informe Situación Automotriz elaborado por BBVA Research.
La reducción de distorsiones cambiarias y una mayor previsibilidad favorecieron decisiones de compra más genuinas, reduciendo el componente especulativo que había caracterizado etapas previas y fortaleciendo la demanda efectiva.
El dinamismo del mercado se apoya en la recuperación del crédito y en la evolución del ingreso real, factores que explican la mejora en las ventas, particularmente en el segmento de kilómetro cero. A su vez, la demanda muestra una elevada sensibilidad a estas variables, lo que refuerza el rol del financiamiento y de la capacidad de compra como determinantes centrales.
Por otro lado, la producción local no acompañó plenamente la recuperación del mercado, lo que evidencia una respuesta más lenta frente al repunte de la demanda. Parte de este desajuste se explica por el mayor peso de los vehículos importados en las ventas, mientras la producción doméstica se concentra en segmentos específicos (utilitarios) con mayor inserción exportadora.
El crecimiento del mercado se sostuvo crecientemente en importaciones, en un contexto de exportaciones con limitaciones estructurales. Como resultado, el sector requiere más divisas, lo que introduce un condicionante relevante sobre la sostenibilidad del nivel de actividad en un escenario de mayor integración exterior.
El crédito volvió a traccionar el mercado
La reactivación del crédito prendario en términos reales permitió sostener la expansión del mercado de bienes durables en sus distintos segmentos, en línea con la mejora del entorno financiero. Este comportamiento refuerza el rol del financiamiento como condición necesaria para la recuperación del mercado.
Si bien el leasing mostró un crecimiento relevante en términos reales, su incidencia en el financiamiento de bienes durables sigue siendo acotada frente al crédito prendario. Esto refleja su bajo desarrollo estructural en el mercado local, aunque su reciente expansión sugiere un potencial como instrumento complementario.
Las ventas de kilómetro cero tienden a estabilizarse
La proyección para 2026 sugiere un escenario de estabilidad en los niveles de ventas, luego de la recuperación observada en 2025. Este comportamiento refleja un equilibrio entre factores que sostienen la demanda, como la accesibilidad y el financiamiento, y otros que limitan su expansión.
En este contexto, el mercado muestra señales de normalización, ubicándose en niveles intermedios en perspectiva histórica. Hacia adelante, la evolución del sector estará condicionada por la consistencia entre la demanda interna y las restricciones del frente externo.