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Ahorro 09 mar 2015

El ahorro, ¿dónde guardo mi dinero?

Para aquellos que hayan ahorrado algo de dinero, hay muchas opciones de productos financieros y activos para contratar e invertir: cuentas remuneradas, depósitos, acciones, oro, etc.

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En plena recuperación económica, muchas personas se preguntan dónde es mejor guardar el dinero: ¿en el banco?, ¿debajo del colchón?, ¿en un depósito a plazo fijo?

Antes de sopesar opciones, es necesario tener clara la situación personal. Debemos saber cuánto tiempo queremos tener invertidos nuestros ahorros, a qué rentabilidad, el grado de liquidez, la seguridad, etc. En función de estos puntos, elegiremos entre el amplio abanico de posibilidades.

Principios para un ahorrador-inversor

Primero: no inviertas en algo que no entiendes. Ante todo, el sentido común es la clave de toda inversión.

Segundo: si contratas algún producto financiero, deberás tener muy en cuenta el plazo del producto, su rentabilidad, la cancelación anticipada y las comisiones por cancelar el depósito.

Tercero: nunca inviertas más dinero del que dispones. Tampoco hay que invertir dinero que pensemos que nos pueda hacer falta a corto plazo.

Cuarto: la rentabilidad va unida al riesgo. Si queremos lograr una mayor rentabilidad tendremos que asumir mayores riesgos. Lo óptimo sería minimizar el riesgo para una rentabilidad dada o maximizar la rentabilidad para un determinado riesgo. Por lo tanto, deberás definir tu perfil de riesgo para escoger el producto que más se adecúe a tus objetivos.

Quinto: no apuestes a una sola carta. Diversifica y no deposites todos tus ahorros en un único activo.

¿Ahorros debajo del colchón?

Ante la disyuntiva de guardarse el dinero en casa o en el banco, hay que tener en cuenta dos factores importantes: la seguridad y la liquidez.

Si se opta por guardarlo en casa, el grado de liquidez es del 100%; tendremos disponibilidad instantánea de nuestro dinero, sin ningún tipo de limitación. Pero guardar nuestros ahorros debajo del colchón no es seguro. Además, no genera intereses y pueden presentarse dificultades a la hora de justificar el origen del efectivo. Cuando la cantidad es pequeña no suele haber problemas, pero sí si intentamos hacer pagos grandes en efectivo. Es legal tener todo el efectivo que se quiera en casa. Pero ante la duda, Hacienda puede abrir una investigación si considera que hay riesgo de delito fiscal.

¿Cuál es el lugar más seguro para guardar los ahorros?

Los depósitos bancarios siguen siendo los favoritos para un ahorro seguro. Suelen fijarse para plazos de entre seis meses y un año, con la garantía de poder ser cancelados en cualquier momento sin necesidad de asumir ningún tipo cargo extra. Con los depósitos es posible olvidar la volatilidad de los mercador porque ofrecen rentabilidad fija.

Las cuentas remuneras son también una opción recurrente. Su rentabilidad no es tan alta como en el caso de los depósitos (la rentabilidad inicial puede llegar al 4%), pero presentan la ventaja de que, ante cualquier adversidad, podremos acceder al total de lo invertido. Además, si hiciésemos una retirada parcial de nuestro dinero, el resto del montante seguiría rentabilizándose con el mismo interés. En los dos productos mencionados, el dinero invertido está asegurado por el Fondo de Garantía Salarial.

También están los productos de ahorro a largo plazo, tales como los planes de pensiones. Hoy en día, con la gran incertidumbre existente sobre el futuro de las pensiones en nuestro país, sería una opción interesante contratar un plan de pensiones como complemento a la pensión.

Si el capital para invertir oscila entre los 5.000 y los 10.000 euros, existe la opción de los fondos de inversión de renta fija. Aunque no ofrecen una rentabilidad tan buena como la renta variable, es una buena alternativa para todos aquellos que no necesiten su dinero hasta dentro de mucho tiempo. Además, permite diversificar mucho la cartera.

Otra opción es invertir en deuda pública. Las Letras del Tesoro y los Bonos del Estado tienen la garantía del Estado, por lo que la inversión es segura. Sin se necesita recuperar los ahorros invertidos antes de la fecha acordada, hay que buscar a un comprador de título, el cual pagará más o menos dinero según las oscilaciones de los tipos de interés.

Una opción más arriesgada es invertir en acciones. Hay empresas que cuentan con buenas oportunidades de inversión. También hay acciones alternativas como el MAB (Mercado Alternativo Bursátil), con pequeñas y medianas empresas.

También es posible invertir en oro, una de las mayores inversiones en tiempos inestables. Existen multitud de maneras de invertir en él: comprando oro físico, en acciones de empresas que trabajan en la industria del oro, certificados de depósitos, etc.

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