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BBVA redobla su apuesta por Estados Unidos: crecer con foco, seniority y disciplina en el mayor mercado financiero del mundo

Operar en el mayor y más competitivo mercado financiero del mundo exige algo más que escala. Exige foco, especialización y capacidad de ejecución impecable. BBVA ha optado por una estrategia clara y deliberada: crecer de forma selectiva, allí donde puede aportar un valor diferencial real y construir relaciones de largo plazo con grandes empresas e instituciones financieras. Regina Gil, responsable de BBVA CIB en Estados Unidos, desgrana las claves de una ambición sostenida en un entorno que exige excelencia en la ejecución.

Estados Unidos es el principal mercado de banca de inversión del mundo, un ecosistema de enorme profundidad financiera donde la especialización, disciplina y la excelencia en la ejecución marcan la diferencia entre competir y ser relevante. En ese contexto, BBVA ha ido construyendo en los últimos años una franquicia cada vez más sólida, apoyada en una premisa clara: crecer allí donde puede aportar un valor diferencial real.

“La ambición en Estados Unidos es muy clara”, señala Regina Gil. “Queremos ser un socio de referencia para nuestros clientes, no solo por la financiación, sino por el asesoramiento, la capacidad de estructuración y la calidad de la ejecución”. Una ambición que se traduce en un modelo que prioriza la relevancia frente al volumen y que está plenamente alineado con la estrategia del banco.

La actividad se articula en torno a dos grandes ámbitos de actuación, corporates, por un lado, e instituciones financieras (FIG), por otro; pero responde a una misma lógica de foco. “No se trata de estar en todas las operaciones, sino de estar en aquellas donde podemos acompañar al cliente de forma consistente a lo largo del tiempo”, explica Gil. Esa consistencia se construye sobre una interlocución sénior, conocimiento sectorial profundo y una comprensión detallada de las necesidades financieras de cada cliente en las distintas fases de su crecimiento.

Estados Unidos como plataforma de capacidades e impulso del negocio cross-border

El papel de Estados Unidos dentro de BBVA CIB ha evolucionado de forma significativa. Tradicionalmente, el país ha actuado como un hub clave para Latinoamérica, canalizando financiación en dólares, acceso a mercados de capitales y soluciones transaccionales para clientes de la región. Hoy, este rol se amplía de forma sustancial: el crecimiento del cliente estadounidense tiene ya un peso central en el negocio mayorista del Grupo.

Se trata de un mercado donde la exigencia en términos de servicio, especialización y calidad de ejecución es especialmente elevada. Los clientes norteamericanos valoran cada vez más la excelencia en el servicio, la capacidad de estructuración y la fiabilidad en la ejecución. En ese contexto, BBVA ha ido ampliando de manera sostenida su base de clientes, con un foco estratégico tanto en clientes corporativos como institucionales. Para corporates, el banco cubre hoy cerca de dos tercios de las compañías que integran el índice S&P 500, una muestra de la relevancia alcanzada en los segmentos donde ha decidido competir.

Regila Gil, responsable de BBVA CIB USA

Para sostener esta ambición, BBVA ha invertido de forma continuada en talento y en el desarrollo de capacidades sofisticadas, financiación estructurada, titulización, mercados de capitales y soluciones de balance. Todo ello apoyado en equipos estables, con seniority y capacidad real de decisión. Nueva York actúa como principal hub en Estados Unidos, complementado por centros especializados como Houston, en una organización front to back que permite escalar el negocio con control y consistencia. “La seniority reduce fricciones, mejora la calidad de la conversación y refuerza la confianza del cliente”, apunta Regina Gil.

Este enfoque refuerza de forma natural el negocio cross-border, concebido como un elemento estructural del modelo y no como un complemento táctico. BBVA acompaña a sus clientes allí donde desarrollan su actividad, integrando asesoramiento, financiación y ejecución en distintas geografías, con Estados Unidos como punto esencial de estructuración y origen de soluciones. “El tamaño y la complejidad del mercado estadounidense hacen que muchas capacidades se desarrollen aquí y luego se escalen al resto del Grupo”, explica Gil, “lo que nos permite ofrecer propuestas coherentes y consistentes a clientes globales”.

Project Finance: liderazgo desde la especialización y la disciplina

Uno de los ámbitos donde la estrategia de BBVA se ha materializado con mayor claridad es el negocio de Project Finance en Estados Unidos. En los últimos años, el banco ha reforzado de forma muy significativa su posicionamiento hasta situarse entre los principales financiadores del mercado. Según Infralogic, BBVA ocupa la posición número 11 en Project Finance en Estados Unidos a cierre de 2025, un avance apoyado en una clara especialización sectorial y en una gestión del riesgo consistente y sostenida en el tiempo.

Dentro de este marco, la actividad se ha concentrado principalmente en proyectos solares y de baterías, con una exposición más limitada a eólica y un foco muy exigente en la calidad de los activos y de los sponsors. Se trata de operaciones que demandan estructuras financieras estructuradas y un análisis profundo de los fundamentales. “Nuestro valor añadido está en comprender a fondo cada proyecto y estructurar soluciones robustas, manteniendo la disciplina incluso en entornos de mercado muy competitivos”, subraya Regina Gil.

“Nuestro valor añadido está en comprender a fondo cada proyecto y estructurar soluciones robustas, manteniendo la disciplina"

Sobre esta base, la financiación de data centers se ha consolidado como uno de los principales vectores de crecimiento. De acuerdo con Infralogic, BBVA se sitúa ya como el octavo banco en Estados Unidos en este segmento a finales de 2025, gracias a una estrategia deliberadamente selectiva, centrada en hyperscalers con perfiles investment grade y evitando modelos high yield o de colocation. Esta aproximación se ve reforzada por la relación directa del banco con el inversor institucional, un elemento clave para la estructuración de las operaciones y para una gestión activa del riesgo. Todo ello se apoya en el refuerzo de capacidades para rotar capital mediante salidas a mercado, incluyendo estructuras de ABS (Asset-Backed Securities) y USPP (US Private Placement), optimizando así el uso del balance. “No todos los proyectos ni todos los actores son iguales; nuestra responsabilidad es distinguirlos y acompañar solo aquellos que sean sostenibles a lo largo del ciclo”, concluye Gil.

Crecer en el mayor mercado del mundo, con coherencia estratégica

De cara al medio plazo, Estados Unidos se consolida como una de las principales palancas de crecimiento de BBVA CIB. La ambición es clara, incrementar de forma relevante el negocio, siempre bajo dos premisas innegociables: rentabilidad ajustada al riesgo y foco en clientes y proyectos donde el banco puede ser realmente relevante. Una estrategia que se apoya en la especialización sectorial, la fortaleza de la plataforma local y la capacidad de originar y ejecutar operaciones complejas con alcance global.

En este marco, la sostenibilidad no se aborda como un eje independiente, sino como un criterio integrado en el análisis financiero y de riesgos. “Si un proyecto no es viable financieramente, no es sostenible en el largo plazo”, subraya Gil, destacando la importancia de estructuras sólidas, flujos estables y una ejecución rigurosa. “Crecimiento selectivo, rentable y sostenido, basado en especialización, disciplina de riesgo y capacidad de ejecución”.

“Crecimiento selectivo, rentable y sostenido, basado en especialización, disciplina de riesgo y capacidad de ejecución”

De forma paralela, BBVA continúa reforzando su oferta para clientes corporativos e institucionales, incorporando de manera progresiva soluciones sofisticadas como las titulizaciones y otras soluciones de financiación estructuradas. Esta propuesta se completa con un abanico cada vez más amplio dirigido a financial sponsors, a los que el banco acompaña con instrumentos como capital calls, financiación de carteras de préstamos y estructuras sin recurso,  siempre desde una aproximación selectiva y plenamente alineada con su disciplina de riesgo.

Así resume Regina Gil la hoja de ruta de BBVA en Estados Unidos, orientada a construir valor a largo plazo en el mayor mercado financiero del mundo, apoyándose en una plataforma cada vez más sólida, una propuesta diferencial para clientes globales y una ambición de liderazgo basada en la coherencia y el rigor.