John Rutherford: "En BBVA queremos ser un puente estratégico entre Europa y América Latina en inversión, financiación y comercio"
El director global de Relaciones Institucionales de BBVA ha defendido en el marco del Parlamento Europeo que la presencia del banco a ambos lados del Atlántico le permite actuar como un puente entre Europa y América Latina en inversión, financiación y comercio.
John Rutherford participó este lunes 23 de febrero en el VI Seminario de Alto Nivel organizado por la Fundación Euroamérica y la Asamblea Parlamentaria Europea-Latinoamericana (EuroLat), celebrado en Bruselas bajo el título ‘Ante la encrucijada geopolítica actual: ¿Hay lugar para la Unión Europea en América Latina?’, donde subrayó que, en un contexto de creciente fragmentación geopolítica, Europa y América Latina tienen la oportunidad de reforzar su alianza económica con visión de largo plazo.
Bruselas acogió este lunes el encuentro, celebrado en la sede del Parlamento Europeo, en cuya sesión de clausura intervino John Rutherford junto a destacados representantes institucionales, entre ellos, Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para una Transición Limpia, Justa y Competitiva. Durante su intervención, Rutherford abordó una cuestión central para las empresas europeas: ¿qué necesitan para aumentar su inversión en América Latina? Su respuesta fue clara: estabilidad, reglas claras y un entorno institucional sólido que favorezca la inversión productiva y el crecimiento sostenible.
El responsable global de Relaciones Institucionales de BBVA abordó la importancia de acuerdos comerciales con la Unión Europea: “El acuerdo Unión Europea-Mercosur y la modernización del acuerdo con México no son solo instrumentos comerciales, son herramientas geopolíticas. En un mundo más fragmentado, consolidar un espacio euro latinoamericano basado en reglas, estándares y sostenibilidad es una decisión estratégica. La pregunta no es si hay lugar para Europa en América Latina. La pregunta es si Europa está dispuesta a ocupar ese lugar con ambición estratégica”, explicó.Rutherford señaló que América Latina afronta desafíos estructurales que condicionan su atractivo inversor. Según BBVA Research, la región crecerá un 2,0% en 2026 y un 2,3% en 2027, cifras similares a las de 2025 y por debajo del dinamismo de otras áreas emergentes.
El bajo crecimiento, unido a la volatilidad asociada a los ciclos de materias primas, se combina con altos niveles de desigualdad e informalidad —cerca del 50% del empleo total— y con debilidades institucionales que afectan tanto a la seguridad jurídica como a la confianza. A ello se suma el deterioro de la seguridad ciudadana: los últimos Latinobarómetros sitúan la delincuencia entre las principales preocupaciones ciudadanas, con un impacto económico relevante que, según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) , podría alcanzar el 3,4% del PIB regional anual. “Si bien la región no es homogénea, comparte ciertos retos estructurales: baja inversión productiva reducida y escaso ahorro interno”, explicó Rutherford, subrayando que el reto no es solo crecer, sino “invertir mejor”.
En este contexto, destacó la necesidad de reforzar la inversión en infraestructuras —actualmente en torno al 1,8% del PIB regional, frente al 3,1% anual necesario hasta 2030— y de consolidar marcos regulatorios estables que faciliten el flujo de capital europeo.
John Rutherford durante su participación en el VI Seminario de Alto Nivel organizado por la Fundación Euroamérica y la Asamblea Parlamentaria Europea.
Oportunidades estratégicas en transición verde y digital
Frente a estos retos, Rutherford puso el foco en las oportunidades. América Latina cuenta con una de las matrices energéticas más limpias del mundo —aproximadamente el 60% de su generación eléctrica procede de fuentes renovables— y concentra más del 40% de las reservas mundiales de cobre y más de la mitad del litio conocido.
América Latina se ha consolidado además como un laboratorio global de innovación financiera vinculada a la naturaleza, con emisiones de bonos verdes y sostenibles que superan los 164.000 millones de dólares en la última década.
A ello se suma el avance en digitalización: la penetración de internet supera el 80% y el ecosistema ‘fintech’ ha crecido un 340% entre 2017 y 2023, convirtiendo a América Latina en uno de los mercados de capital riesgo de mayor crecimiento: “La transición verde y la transición digital no son tendencias futuras en la región: son realidades en marcha”, señaló.
BBVA: presencia local, digitalización y financiación sostenible
Rutherford defendió que BBVA está especialmente bien posicionado para acompañar a la región en este proceso. El grupo tiene presencia en México, Perú, Colombia, Argentina, Uruguay y Venezuela, además de oficinas en Brasil y Chile, y supera los 33 millones de clientes sólo en México: “Eso nos da algo esencial, que es la capilaridad para dar servicio a familias, a empresas y a pymes en toda la región. Y nuestra presencia a ambos lados del Atlántico nos permite actuar como un puente entre los dos continentes, Europa y América Latina, en inversión, financiación y comercio”, explicó el director global de Relaciones Institucionales de BBVA.
La digitalización es otro eje clave. En el Grupo BBVA, la captación de clientes por canales digitales ha pasado del 21% en 2019 al 66% en 2025. En América Latina, la tecnología se ha convertido en una herramienta fundamental para ampliar la inclusión financiera y formalizar la actividad económica.
En la región, en materia de sostenibilidad la estrategia se traduce en financiación de energías renovables, movilidad limpia, vivienda y pymes, así como en alianzas con organismos multilaterales. Un ejemplo de ello es la financiación de BBVA junto a BID Invest la ampliación del puerto de Montevideo o la línea de crédito de 50 millones de dólares con CAF para proyectos de biodiversidad en Colombia.
BBVA y su compromiso social
Junto a su actividad financiera, BBVA mantiene un firme compromiso con el desarrollo inclusivo y el bienestar de las comunidades donde opera a través de sus distintas iniciativas de acción social. Esta vocación se refleja, por ejemplo, en México, donde la Fundación BBVA ha concedido más de 544.000 becas desde 2002 a jóvenes con talento en situación de vulnerabilidad, apoyando su educación desde la secundaria hasta la universidad y promoviendo la movilidad social.
En el ámbito de la inclusión financiera y productiva, la Fundación Microfinanzas BBVA -presente República Dominicana, Panamá, Colombia, Perú y Chile- ha atendido a más de 7 millones de microempresarios de bajos recursos y desembolsado más de 23.000 millones de créditos.
América Latina, un socio para Europa
Rutherford concluyó su intervención destacando que, en un contexto geopolítico marcado por la competencia entre grandes bloques, la relación entre Europa y América Latina puede reforzarse sobre la base de estándares comunes, reglas claras y visión de largo plazo.
Los acuerdos comerciales entre la Unión Europea y la región —como el acuerdo UE-Mercosur o la modernización del acuerdo con México— pueden actuar como palanca para ampliar el comercio, la inversión y la integración de cadenas de valor.
“Para Europa, América Latina puede ser un socio estratégico en energía limpia, en minerales críticos, como hemos comentado anteriormente, en agroindustria y talento. Y para América Latina, Europa puede ser un socio e inversor de calidad, en estándares, en reglas y en visión de largo plazo. Y en BBVA queremos seguir siendo ese puente estratégico entre Europa y América Latina, financiando inversión, acelerando la digitalización y la inclusión y movilizando capital sostenible para transformar crecimiento en progreso. concluyó.