México debe actuar con cautela estratégica en la revisión del T-MEC
En medio de la revisión del T-MEC y de un entorno comercial marcado por tensiones arancelarias, México tiene margen para negociar con prudencia y evitar acuerdos apresurados que comprometan sus intereses de largo plazo, afirmó Luis de la Calle, economista y director de CMM Consultores, durante la ponencia ‘T-MEC: comercio y oportunidades’, realizada en el marco de la Reunión Nacional de Consejeros Regionales (RNCR) de BBVA México 2026.
El especialista señaló que el escenario más probable es que la revisión prevista para el 30 de junio concluya sin cambios significativos, lo que no implicaría la desaparición del tratado, sino su continuidad bajo los mecanismos acordados. Explicó que, en este contexto, el tiempo puede jugar a favor de México si el país mantiene una posición prudente y estratégica.
De la Calle destacó que la política comercial de Estados Unidos, marcada por la aplicación de aranceles, ha generado incentivos para que México cumpla con las reglas de origen del T-MEC. Esto ha fortalecido la competitividad del país frente a otras economías y ha impulsado el crecimiento de exportaciones en sectores como maquinaria, equipo electrónico, autopartes y componentes vinculados con tecnologías avanzadas.
La diversificación comercial puede ampliar el margen de negociación de México.
También subrayó que la estrecha integración productiva entre México y Estados Unidos limita, en el mediano plazo, el margen para políticas comerciales restrictivas. Sin embargo, advirtió que México debe atender factores internos que pueden limitar el aprovechamiento de esta coyuntura, en particular la inversión en energía, el fortalecimiento del Estado de derecho, la seguridad y la competitividad.
El economista agregó que la modernización del acuerdo comercial con la Unión Europea representa una oportunidad para México, al enviar una señal sobre su capacidad para diversificar alianzas económicas y fortalecer su posición en la economía global.
De la Calle concluyó que el país cuenta con condiciones favorables —como su demografía, su integración con América del Norte y su capacidad de ahorro—, pero el desarrollo sostenido dependerá de la voluntad para impulsar reformas que permitan aprovechar la oportunidad histórica que ofrece la reconfiguración de las cadenas globales de suministro.