Transformar la informalidad: la ruta para el crecimiento económico de México
El economista Santiago Levy, destacó que la segmentación formal-informal es la clave para detonar el crecimiento de México. Reasignar recursos al sector formal, un 39% más productivo, podría incrementar el ingreso per cápita en un 27%, requiriendo un acuerdo social para lograr una transformación institucional.
En la Reunión Nacional de Consejeros Regionales de BBVA 2026 (RNCR), el economista Santiago Levy centró su exposición en la segmentación formal-informal de la economía mexicana, destacándola no solo como el desafío principal, sino como el área con el mayor potencial para detonar el crecimiento del país y una inclusión social más profunda.
Reasignar los recursos que hoy se encuentran en el sector informal al formal
Levy identificó la falta de crecimiento en la productividad durante los últimos 25 años como la "gran pregunta" para México, pero transformó este diagnóstico en una visión de potencial futuro. Según el análisis, el país podría alcanzar un ingreso per cápita aproximadamente 27% más alto sin la necesidad de aumentar las horas de trabajo ni la inversión de capital, sino reasignando los recursos que hoy se encuentran en el sector informal al formal.
El economista sustentó esta perspectiva con datos claros que resaltan la eficiencia de la formalidad: “Un peso de capital y trabajo invertido en una empresa formal -explicó- rinde al país un 39% más de Producto Interno Bruto (PIB) que el mismo peso invertido en una empresa informal.”
Para Levy, “la distribución de productividades se ha polarizado, el país ha generado un subgrupo de empresas altamente productivas —resultado del Tratado de Libre Comercio (T-MEC)—, demostrando la capacidad de la economía mexicana para el éxito”.
Transición al esquema “Ganar-Ganar”
Levy enfatizó que el objetivo de las reformas institucionales debe ser transformar el modelo actual en un esquema donde todos los actores ganen, logrando tres objetivos de política pública de manera simultánea: Aumentar la productividad, Mejorar la eficacia de la protección social y Ampliar la base tributaria.
Actualmente, la amplia base informal (más de la mitad de los trabajadores en 2025 y el 90% de las empresas) mantiene la carga tributaria baja (entre 16% y 18% del PIB). Al abordar la segmentación, se abre la posibilidad de ampliar esta base, lo que podría generar fácilmente tres o cuatro puntos más del PIB de recaudación con las mismas tasas.
El reto, explicó Levy, no es la informalidad en sí misma, sino el marco institucional que la incentiva. La solución reside en un proceso de reformas a las políticas públicas que genere consistencia y alineación, abordando temas clave: protección social, marco legal e incentivos fiscales.
En relación a la protección social, el sistema actual provoca que el trabajador promedio pase el 54% de su vida laboral en la informalidad, lo que pone en riesgo las pensiones y la continuidad de la atención médica. Levy destacó que es fundamental enlazar los sistemas de pensiones no contributivas, como el de Adultos Mayores con el Sistema de Ahorro para el Retiro (Afores) para mantener el incentivo a la formalidad, como lo ha hecho Chile.
En cuanto al marco legal, es necesario revisar todo el entramado —desde el Artículo 123 constitucional hasta las leyes fiscales y laborales para eliminar las asimetrías que hacen más costosa la formalidad que el valor que el trabajador recibe a cambio.
Incentivar el crecimiento de las empresas
Sobre los incentivos fiscales, destacó que se requiere diseñar un régimen fiscal que no desincentive el crecimiento de las empresas.
Ante la gran lista de reformas pendientes que tiene el país, Levy fue enfático en la necesidad de claridad conceptual para priorizar “porque no se puede hacer todo”. Su propuesta no inicia con legislación específica, sino con la construcción de un acuerdo social entre los principales grupos del país: partidos políticos, empresarios y sindicatos.
Levy concluyó que abordar la segmentación formal-informal es la tarea más urgente y la única vía que garantizará a México lograr el crecimiento con inclusión social. El camino implica dejar de legislar pensando solo en la mitad formal del país y empezar a construir la ruta de salida del modelo actual.