Del ‘nearshoring’ al ‘smartshoring’ en México: claves y regiones con mayor potencial de inversión
‘Nearshoring’ es el modelo de relocalización industrial que aprovecha la cercanía de un país como ventaja competitiva. Pero el ‘smartshoring’ en México va más allá: a su proximidad a los grandes mercados del norte, suma infraestructuras de logística y transporte, acceso a tecnologías digitales avanzadas y el talento especializado que demandan industrias de valor agregado como la electromovilidad o la de semiconductores. Al contar con todas esas fortalezas, México se transforma en nodo de inversiones, clústeres y cadenas de suministro para toda la región norteamericana y el resto del planeta.
El 'nearshoring' es un modelo de relocalización industrial que consiste en trasladar la producción a países cercanos al mercado final para reducir costes logísticos y tiempos de entrega.
El 'smartshoring', en cambio, representa una evolución estratégica. No se limita a la proximidad geográfica, sino que busca optimizar toda la cadena de valor en función de múltiples variables:
- Acceso a talento cualificado y a red de proveedores
- Infraestructura avanzada.
- Integración tecnológica.
- Estabilidad política y regulatoria.
Por tanto, 'smartshoring' supone la evolución inteligente del 'nearshoring', va más allá de buscar un país vecino para producir. Según el especialista de la EGADE Business School del Tecnológico de Monterrey, Osmar H. Zavaleta-Vázquez, mientras el nearshoring tradicional se enfoca en estar cerca para ahorrar tiempo y logística, el 'smartshoring' desarrolla una estrategia global y completa: su objetivo no es solo la cercanía, sino elegir la mejor ubicación para cada parte del negocio con el fin de reducir riesgos políticos y asegurar el acceso a la mejor tecnología y al talento más capacitado.
Específicamente, México cuenta con una amplia oportunidad en el desarrollo de semiconductores en distintas industrias.“Tenemos mucho potencial porque se han desarrollado abundantes capacidades en diferentes Estados del país, sobre todo alrededor de la industria automotriz, autopartes, enseres domésticos, equipo médico... Esas capacidades se pueden extender al sector de los semiconductores”, explica Zavaleta-Vázquez.
| Nearshoring vs Smartshoring | ||
|---|---|---|
| Aspecto | Nearshoring | Smartshoring |
| Objetivo principal | Acercar la producción al mercado final | Optimizar toda la cadena de valor |
| Factor clave | Proximidad geográfica | Talento, tecnología, logística y resiliencia |
| Horizonte | Reducción de costes y tiempos | Competitividad a largo plazo |
| Riesgos considerados | Logísticos | Logísticos, tecnológicos y geopolíticos |
| Ejemplo | Producción cerca de EE.UU. | Producción cerca de EE.UU. con ecosistema tecnológico especializado |
Según el académico, otra industria especializada que puede crecer con la especialización del 'smartshoring' es la aeroespacial, precisamente porque los avances en IA intensifican la necesidad de especialistas capacitados y aprovechar las ventajas logísticas y de especialización en el país. “Muchas universidades mexicanas forman ingenieros que se van a requerir en la industria de los semiconductores. Puede ser algo que podamos capitalizar, y también la cercanía con los Estados Unidos, que es el principal o uno de los principales consumidores de semiconductores”, añade el experto.
México, eje del ‘nearshoring’: inversión récord y confianza empresarial
La puerta del ‘nearshoring’ se mantiene abierta en México gracias a las inversiones estratégicas derivadas de su integración en América del Norte. Según datos de BBVA Research, la Inversión Extranjera Directa (IED) en México alcanzó los 38.000 millones de dólares en 2025, manteniéndose en niveles históricamente elevados y reflejando el atractivo del país como destino de inversión productiva. Esto confirma el dinamismo de las inversiones y un cambio profundo en la mentalidad de las empresas, que buscan blindar sus operaciones frente a la inestabilidad de otros mercados.
Además de un refugio logístico, los corporativos encuentran en territorio mexicano un entorno de certidumbre jurídica y confianza de la permanencia del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que facilita la planeación a largo plazo y el desarrollo de clústeres especializados. Esta infraestructura permite a la industria nacional transitar desde la manufactura simple hacia procesos de alto valor agregado, como la fabricación de semiconductores y componentes para la electromovilidad.
Es en esta transición hacia una sofisticación tecnológica sin precedentes donde surge el concepto 'smartshoring': ya no depende únicamente de los costos operativos o la cercanía física, sino de la capacidad para integrar con mayor estrategia la cadena de valor.
México como nodo estratégico en las redes de suministro de América del Norte
La economía mexicana mantuvo en 2025 una fuerte dependencia del mercado estadounidense. Según BBVA Research, el 83% de las exportaciones de mercancías del país tuvo como destino Estados Unidos, lo que reafirma la profunda integración comercial y productiva entre ambas economías. Pese a un entorno marcado por tensiones comerciales y medidas arancelarias, las exportaciones mexicanas hacia el mercado estadounidense crecieron un 7,7% anual, consolidando a México como su principal proveedor de mercancías.
Además, según el servicio de estudios del banco uno de los cambios más relevantes en la estructura exportadora mexicana fue el protagonismo de la industria de computación y electrónicos. Por primera vez en varios años, el motor del crecimiento exportador no fue el sector automotriz, cuyas ventas al exterior se contrajeron un 7,3%, sino los productos vinculados a la tecnología, cuyas exportaciones aumentaron un 46,8%. Este avance permitió que México se consolidara como el segundo proveedor de estos bienes para Estados Unidos, solo por detrás de Taiwán.
Aunque el informe destaca avances en la diversificación comercial, especialmente hacia Canadá y algunos mercados de América Latina, BBVA Research subraya que estos incrementos todavía no compensan el peso de Estados Unidos en la balanza comercial mexicana. La elevada concentración geográfica de las exportaciones sigue siendo uno de los principales desafíos para la economía del país, especialmente en un contexto internacional marcado por el proteccionismo y la reorganización de las cadenas globales de suministro.
Factores clave del posicionamiento
- Aceleración tecnológica. Uno de los cambios más relevantes en la economía mexicana durante 2025 fue el auge de la industria de Computación y Electrónicos, que se consolidó como uno de los principales motores exportadores del país. Según BBVA Research, las exportaciones de este sector crecieron un 46,8% anual, impulsadas por la demanda estadounidense de infraestructura de cómputo, servidores, semiconductores y tecnologías asociadas a la inteligencia artificial.
Por primera vez en varios años, el crecimiento exportador mexicano no estuvo liderado por la industria automotriz —cuyas exportaciones disminuyeron— sino por los productos tecnológicos. Este dinamismo permitió que México se posicionara como el segundo proveedor de Computación y Electrónicos para Estados Unidos, solo por detrás de Taiwán, mientras el superávit comercial mexicano en esta categoría alcanzó un máximo histórico de 52.100 millones de dólares.
- Centro de integración. El dinamismo actual demuestra que el país ha dejado de ser un simple espacio de tránsito para convertirse en núcleo de integración operativa.
- Proyección a largo plazo. Su estabilidad económica y resiliencia permiten proyectar un crecimiento sólido para el próximo lustro, consolidando las redesde valor en toda la región.
Infraestructura logística y conectividad: la base del 'smartshoring'
La infraestructura logística de México ha dejado de ser una simple red de transporte para convertirse en columna vertebral del 'smartshoring', gracias a su transformación en un ecosistema integrado que combina conectividad física, digitalización, automatización, parques industriales inteligentes y cadenas de suministro más resilientes y eficientes. Esta evolución se ve reforzada por la creciente integración manufacturera y exportadora del norte y el Bajío, regiones que BBVA Research identifica como las más resilientes del país por su inserción en cadenas globales de valor y su capacidad para atraer industrias de mayor contenido tecnológico.
Por ejemplo, de acuerdo con la plataforma Proyectos México, el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec se ha consolidado como plataforma logística multimodal que integra los puertos de Coatzacoalcos, Salina Cruz, Dos Bocas y Puerto Chiapas, conectados mediante el Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec. La Línea Z, que une Coatzacoalcos con Salina Cruz a lo largo de 308.5 kilómetros, inició operaciones en diciembre de 2023 tras su rehabilitación, mientras que el proyecto incorpora Polos de Desarrollo para el Bienestar con el objetivo de fortalecer la actividad industrial y comercial en el sur-sureste del país.
La modernización de esta infraestructura contempla la integración de sistemas ferroviarios, portuarios e industriales bajo un esquema logístico coordinado. El proyecto busca mejorar la conectividad entre el Golfo de México y el Pacífico, facilitar el movimiento de mercancías y generar nuevas capacidades para el comercio y la relocalización de inversiones. La estrategia se despliega por los estados de Veracruz, Oaxaca, Tabasco y Chiapas, con una visión de desarrollo regional sustentable y de largo plazo.
Para que este modelo funcione, el país avanza en la integración de sistemas intermodales que conectan el ferrocarril, el autotransporte y los puertos mediante herramientas de digitalización, trazabilidad y coordinación logística. Esta evolución contribuye a mejorar la visibilidad de las cadenas de suministro y a agilizar el movimiento de bienes e insumos, facilitando que las empresas respondan con mayor eficiencia a los ritmos de producción y distribución del mercado norteamericano.
Un factor determinante en esta evolución es la modernización tecnológica de los nodos de exportación. La implementación de aduanas inteligentes, inspección no intrusiva y sistemas de monitoreo en tiempo real está reduciendo los tiempos de despacho y mejorando la fluidez de los cruces fronterizos, disminuyendo los cuellos de botella que históricamente han afectado la competitividad logística de México
De acuerdo con Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), la digitalización de los procesos aduaneros en México avanza con la eliminación de la dictaminación de diversos avisos en materia de comercio exterior, que se presentan mediante la Ventanilla Única de Trámites de Comercio Exterior (VUCEM). La medida, implementada por la Secretaría de Economía, el SAT y la Agencia Nacional de ANAM, transforma estos procedimientos en trámites autogestivos, con el objetivo de reducir tiempos y eliminar cargas administrativas innecesarias.
La nueva VUCEM operará bajo principios de estandarización, interoperabilidad, trazabilidad y seguridad de la información, como parte de la estrategia de transformación digital del gobierno federal. Aunque los usuarios ya no requerirán una resolución expresa para diversos avisos, las empresas continuarán sujetas a las labores de verificación y control de las autoridades aduaneras, fiscales y de comercio exterior.
Redes carreteras, ferroviarias y portuarias que impulsan la relocalización
La consolidación del 'smartshoring' en México depende directamente de la modernización y expansión de su red de transporte para añadir agilidad operativa a la proximidad geográfica. Según el IMD World Competitiveness Yearbook 2025, uno de los desafíos críticos en este proceso es implementar infraestructuras logísticas avanzadas que permitan capitalizar plenamente las oportunidades del nearshoring. Es decir, que carreteras, vías férreas y puertos funcionen como una extensión digital de las plantas de producción para asegurar un flujo constante de bienes hacia el mercado norteamericano.
La conectividad portuaria y los nodos logísticos especializados contribuyen a la integración eficiente de sectores de alta tecnología (como la fabricación de componentes electrónicos y servidores TI) en las cadenas de valor, además de convertirse en un pilar de la resiliencia y la sofisticación que exige el 'smartshoring'.
Corredores industriales en México: dónde están las oportunidades de inversión
El mapa de la inversión industrial en México revela una especialización regional fundamental para el 'smartshoring'. Según la Asociación Mexicana de Parques Industriales (AMPIP), estos son los corredores estratégicos y las tendencias que definen el futuro de la relocalización:
- Corredor Norte (54.3% del dinamismo industrial). Es el motor principal. Ciudades como Monterrey, Juárez, Saltillo y Tijuana lideran la inversión, gracias a su conexión directa con Estados Unidos e infraestructuras logísticas de clase mundial. La fortaleza de esta región también se refleja en su desempeño exportador. Según BBVA Research, Chihuahua registró un crecimiento exportador del 49,9% en 2025, impulsado principalmente por sectores vinculados a la tecnología y la manufactura avanzada.
- Bajío y Occidente (38.8% de la actividad). Guanajuato, Querétaro y San Luis Potosí se consolidan como centros de innovación para los sectores aeroespacial y automotriz; y Jalisco, como el nodo tecnológico. De acuerdo con BBVA Research, Jalisco fue una de las entidades con mejor desempeño exportador del país en 2025, con un crecimiento de 77,9%, impulsado por el auge de la industria de Computación y Electrónicos y su integración en las cadenas tecnológicas de Norteamérica
- Región Central. La Ciudad de México y el Estado de México se enfocan en servicios de logística y e-commerce, además de actuar como centro operativo para la distribución.
- Infraestructura avanzada. Los parques industriales (con 3.3 millones de metros cuadrados de absorción neta en 2025) ofrecen ecosistemas completos con energía, talento y tecnología.
- Mitigación de riesgos. La ubicación estratégica de estos corredores, respaldada por el T-MEC, ayuda a las empresas a reducir la incertidumbre geopolítica y asegurar la continuidad de sus cadenas de suministro.
- La elección del corredor industrial adecuado permite a los inversionistas trascender la simple cercanía del nearshoring para adoptar la inteligencia estratégica del 'smartshoring', e integrarse en ecosistemas donde la infraestructura avanzada, la certidumbre del T-MEC y la digitalización protegen las operaciones globales.
“Para muchas empresas, producir en México sigue siendo una forma eficiente de atender al mercado norteamericano y de integrarse a cadenas de valor ya consolidadas. Ahí es donde los parques industriales juegan un papel central. Son la plataforma natural para aprovechar esa inversión, porque ofrecen infraestructura, seguridad, administración profesional y condiciones de operación que permiten a las empresas instalarse con mayor rapidez y menor riesgo”, explica Claudia Esteves, directora general de la AMPIP.
Norte de México: manufactura avanzada y proximidad a Estados Unidos
- Según el reporte de la AMPIP, ciudades como Monterrey, Juárez, Saltillo y Tijuana han dejado de ser simples centros de ensamblaje para transformarse en ecosistemas de manufactura avanzada que funcionan como la extensión operativa natural de los Estados Unidos.
- La competitividad de esta zona no solo reside en su proximidad geográfica, sino en una infraestructura de clase mundial que ofrece ecosistemas industriales completos con acceso garantizado a energía y conectividad digital.
- El norte de México agrega otra ventaja estratégica: contar con inventarios listos para ocupar y una base de talento humano especializado en procesos de alta precisión. Esta combinación permite a las empresas globales mitigar riesgos logísticos, aprovechar las bondades del T-MEC y asegurar que la producción de componentes críticos se realice con una sofisticación y una agilidad superiores al modelo clásico de relocalización.
“La conversación ya no es solo de ubicación, sino de capacidad para ofrecer energía, agua, conectividad, seguridad, talento y operación confiable. Por eso, más que hablar de ganadores únicos, las regiones que cuenten con demanda clara, infraestructura suficiente y condiciones competitivas de operación serán las que tengan mejores posibilidades de seguir atrayendo inversión y nuevos desarrollos”, subraya Esteves.
Bajío: clúster automotriz y ecosistema industrial consolidado
- Esta región mexicana ha logrado consolidar un ecosistema donde la manufactura automotriz no solo es el motor económico, sino el núcleo de un clúster de innovación que integra a Guanajuato, Querétaro y San Luis Potosí.
- Gracias a su infraestructura diseñada para la alta productividad y una ubicación estratégica que conecta con los principales puertos y fronteras, el Bajío se ha convertido en destino para empresas que buscan madurez operativa y una cadena eficiente de suministro ya establecida.
- La competitividad de esta región radica en su transición hacia procesos de mayor valor agregado, como por ejemplo el sector aeroespacial y la electromovilidad.
Preguntas frecuentes sobre 'smartshoring' en México
¿Qué es el 'smartshoring' y por qué es importante en México?
El 'smartshoring' es una estrategia que optimiza la ubicación de cada parte de la cadena de valor combinando cercanía, tecnología, talento e infraestructura. México destaca por su integración con Estados Unidos y su capacidad industrial.
¿Cuál es la diferencia entre 'nearshoring' y 'smartshoring'?
El 'nearshoring' prioriza la cercanía geográfica al mercado final. El 'smartshoring' va más allá: busca eficiencia global, resiliencia operativa y acceso a capacidades tecnológicas avanzadas.
¿Qué sectores lideran el 'smartshoring' en México?
Los sectores con mayor potencial son automoción, electrónica, aeroespacial, dispositivos médicos, electromovilidad y semiconductores.
¿Cuáles son las principales zonas de inversión en México?
Las principales zonas son el norte, con ciudades como Monterrey y Tijuana; el Bajío, con Querétaro y Guanajuato; Occidente, con Jalisco; y la región central, con Ciudad de México y Estado de México.
¿Por qué México es clave en las cadenas de suministro de Norteamérica?
México es clave por su integración productiva con Estados Unidos y Canadá, el T-MEC, su infraestructura logística y su creciente participación en el comercio regional.
¿Qué ventajas ofrece México para el 'smartshoring'?
México ofrece talento cualificado, costes competitivos, infraestructura industrial, acceso directo al mercado estadounidense y una red de parques industriales que facilita la instalación de empresas.