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¿Qué es una RCF o línea de crédito ‘revolving’?

Dentro de las diferentes modalidades de préstamos sostenibles en los últimos meses ha adquirido especial notoriedad un formato ya conocido como es la línea de crédito ‘revolving’, llamada ‘Revolving Credit Facility’ (RCF) en inglés. Hoy sabemos que este tipo de producto puede ser también sostenible pero ¿en qué consiste exactamente esta financiación?

Una línea de crédito ‘revolving’, o RCF, es un instrumento de financiación al que recurren habitualmente las compañías, especialmente en el marco de operaciones sindicadas. Para las compañías que son ‘Investment Grade’ (IG) estas líneas de crédito suelen ser de tipo ‘back-up’, son una condición de las agencias de calificación crediticia para poder mantener su ‘rating‘ cuando hacen emisiones de bonos. Es por eso, que la RCF ‘back-up’ es un instrumento que no tiene vocación de estar dispuesto sino que actúa más bien como una línea de contingencia en caso de que los mercados de capitales se cierren. De utilizarse, el importe de esta línea estaría destinado normalmente a necesidades generales corporativas y de refinanciación. Son operaciones eminentemente relacionales para los bancos que dan acceso a otro tipo de negocio con las compañías prestatarias.

Línea de crédito ‘revolving’ sostenible

En el último año muchas compañías han formalizado con sus bancos de relación líneas de crédito ‘revolving’ sostenibles. El propósito de estas líneas no es financiar proyectos o inversiones medioambientales, a diferencia de otros formatos sostenibles, ya que la vocación de este producto de financiación es no estar dispuesto. La línea de crédito ‘revolving’ se formaliza como sostenible, o se convierte en sostenible, al relacionarse su precio con la actuación sostenible de la compañía y especialmente con su evolución.

En este tipo de operaciones el tipo de interés que se paga por la financiación está ligado a la puntuación ESG (de sus siglas en inglés: Medioambiental, Social y de Buen Gobierno) de la compañía, o a uno o varios indicadores destacables, o KPI, específicos del sector (por ejemplo, las emisiones de CO2). Por primera vez un instrumento de deuda sostenible puede llegar a ser más barato si mejora su puntuación ESG con respecto a la puntuación otorgada de inicio y/o cumple con el o los KPI específicamente seleccionados para esta financiación.

BBVA pone al alcance de sus clientes soluciones sostenibles

BBVA está comprometido con facilitar la transición de la economía hacia un modelo con menores emisiones de gases de efecto invernadero y ayudar a sus clientes en esa transición. BBVA aprobó en 2018 su Compromiso 2025, por el cual movilizará 100.000 millones de euros hasta 2025 en financiación verde, infraestructuras sostenibles, emprendimiento social e inclusión financiera.

En el negocio de préstamos sostenibles BBVA ha sido pionero e impulsor fundamental, y es hoy una de las entidades más activas a nivel global y líder en España. El banco ha liderado en 2018 un total de 17 operaciones en Europa y América para clientes de diversos sectores y ha sido la entidad que ha actuado en más ocasiones como coordinador y/ o agente sostenible. A cierre de junio de 2019 ha liderado otras 11 operaciones.

En los últimos meses, el banco ha firmado líneas de crédito ‘revolving’ sostenibles con muchos de sus clientes mayoristas como los españoles Gestamp, Meliá Hoteles o Redexis, el gigante francés EDF o la compañía británica SSE.

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