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Productos financieros 02 may 2017

¿Qué son las agencias de 'rating' o agencias de calificación?

Las agencias de ‘rating’ o agencias de calificación crediticia son entidades privadas cuya función principal es dar una valoración del riesgo de crédito de una compañía o producto financiero a través de una serie de calificaciones (o ‘ratings’). Estas evaluaciones son, en muchos casos, utilizadas en los mercados de capitales como referencia a la hora de tomar decisiones de inversión.

Las agencias de calificación crediticia son organizaciones especializadas en la evaluación del riesgo de crédito tanto del sector público de como compañías privadas que optan por financiarse a través de los mercados de capitales. A través de sus calificaciones (‘ratings’) dan una medida de su solvencia y de la probabilidad de que se produzca un impago de sus obligaciones financieras. Los ‘ratings’ sirven como referencia a los inversores en sus decisiones ya que les permite conocer de forma rápida el riesgo asociado a las mismas y, por tanto, la remuneración que pueden exigir.

A pesar de que la decisión de contar o no con un ‘rating’ es, habitualmente, de la compañía calificada o emisora del producto lo cierto es que, para poder obtener financiación (por ejemplo emitiendo en mercado o bien descontando activos en bancos centrales), es condición necesaria contar con, al menos una o dos calificaciones concedidas por las principales agencias. Estas son Standard and Poor’s, Moody’s, Fitch, las tres pertenecientes a grupos estadounidenses y la canadiense DBRS.

Para realizar sus calificaciones las agencias de ‘rating’ recogen los datos proporcionados por los países o las organizaciones que soliciten su servicio y analizan, cada una de acuerdo con su propia metodología de asignación de ‘rating’, sus fundamentales y comportamiento en caso de que se dieran determinados escenarios de estrés.

Explicando los ratings

Los ‘ratings’ son notas que funcionan con códigos alfabéticos, de acuerdo con una escala delimitada y estable en el tiempo. Aunque no son totalmente homogéneos entre las distintas agencias, se asemejan lo suficiente como para poder determinar de forma inmediata la calidad crediticia de un emisor o producto. De esta forma el rating AAA (Aaa en el caso de Moody’s) representa la mejor calidad crediticia, con un riesgo de impago inmaterial.

Además, existe una barrera que divide a los ratings en dos grandes grupos: grado de inversión y grado especulativo. Aquellos riesgos calificados por debajo de la barrera BBB- (Baa3 en el caso de Moody’s) se considera que tienen grado especulativo y elevada probabilidad de impago.

Las decisiones de las agencias de ‘rating’ tienen una repercusión elevada. Por ejemplo, la pérdida del grado inversión puede encarecer dramáticamente la financiación de una compañía o de un país o, incluso, impedir su acceso al mercado para obtener financiación.

Han sido varios los intentos de crear agencias de ‘rating’ de carácter público. De hecho durante la crisis se planteó la posibilidad de crear una agencia de ‘rating’ europea pública, que no llegó a materializarse.

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