Atom Bank reduce sus emisiones directas un 22% y consolida su avance hacia un impacto climático positivo
El crecimiento empresarial y el compromiso climático no solo son compatibles, sino que pueden retroalimentarse. Así lo demuestra Atom Bank —participado por BBVA desde 2016— en su último informe de sostenibilidad. En 2025, el banco británico ha reducido sus emisiones operativas un 22%, en paralelo a un ejercicio de crecimiento récord en su balance.
La caída en las emisiones de carbono es especialmente significativa al haberse producido en un contexto de fuerte expansión comercial en 2026 con incrementos en número de clientes (19%); en volumen de préstamos (29%); y en depósitos de ahorro (31%).
Estos datos demuestran que la eficiencia operativa y la sostenibilidad actúan como verdaderos catalizadores del éxito empresarial. Tras tres años de progresos sostenidos, Atom Bank reafirma su meta de ser `climáticamente positivo´ en 2035, consolidándose como uno de los bancos con los objetivos medioambientales más ambiciosos del Reino Unido. Ser `climáticamente positivo´ supone ir más allá de reducir emisiones, e implica que empresas y personas eliminen más gases de efecto invernadero de la atmósfera de los que emiten, logrando un impacto neto positivo en el clima. Esta estrategia regenerativa busca revertir el daño ambiental mediante energías renovables, reforestación y conservación, yendo más allá de la neutralidad de carbono.
El valor de los datos: un desafío a las mediciones hipotecarias
Más allá de su enfoque en la eficiencia operativa y la reducción de la intensidad de carbono de su actividad crediticia, Atom Bank está impulsando activamente una mayor transparencia y el uso de mejores datos ambientales en todo el sector bancario.
En 2025, en colaboración con Experian y la Universidad de Durham, la entidad analizó más de 1.000 viviendas de su cartera hipotecaria para contrastar las estimaciones de los Certificados de Eficiencia Energética (EPC, por sus siglas en inglés) con el consumo real de los contadores de gas y electricidad. El estudio piloto también mostró de forma clara que existe una variación mínima en las emisiones reales entre las viviendas más eficientes energéticamente y las menos eficientes (gamas A-C frente a D-G).
Esta investigación señala las limitaciones del uso de los EPC como indicadores indirectos del consumo energético y de las emisiones de carbono, y subraya la importancia de contar con datos del mundo real, como las lecturas de contadores, para comprender y reducir con precisión las emisiones financiadas.
En la misma línea, los expertos del Instituto de Energía del University College London (UCL) también observaron un patrón similar en un conjunto de datos nacionales más amplio, al encontrar poca variación en el uso de energía primaria por encima de la banda C de los EPC.
Atom Bank defiende una colaboración entre los sectores de servicios financieros, energía y el gobierno para acelerar la reforma de los EPC y centrar los esfuerzos en proporcionar energía y calefacción bajas en carbono y de bajo coste a todos los hogares.
Inversión directa en el capital natural
En un contexto en el que el mundo afronta desafíos tanto climáticos como de biodiversidad, la estrategia de ser `climáticamente positivo´de Atom Bank también se apoya en la inversión directa en capital natural. En concreto, a través del proyecto de Poppy’s Wood en Northumberland, donde en 2024, el banco adquirió 10 hectáreas de bosque joven. Se estima que este terreno capturará unas 7.000 toneladas de CO₂, lo que equivale a la totalidad de la huella operativa generada por la entidad desde su fundación en 2014. Este modelo de propiedad directa garantiza créditos de carbono de alta calidad y controlables.
Por otro lado, ante la normativa británica que exige a los promotores compensar el impacto de sus obras mejorando la biodiversidad en un 110%, Atom Bank está financiando bancos de hábitats, como sus proyectos de 20 y 38 hectáreas en Cambridgeshire y Northampton.
"Creemos que la sostenibilidad financiera y la medioambiental son dos caras de una misma moneda", explica Edward Twiddy, cofundador de Atom Bank. "Nuestro reto a los modelos de medición estándar nace del deseo de demostrar que la banca puede —y debe— apoyar los objetivos nacionales de cero emisiones netas, construyendo un futuro que no sea a costa del planeta".
BBVA apostó por Atom hace diez años cuando se acababa de lanzar como el primer banco exclusivamente móvil del Reino Unido. Actualmente, BBVA es su principal accionista y considera su participación en Atom como una inversión estratégica que le permite estar en contacto con modelos de banca puramente digitales, compartir conocimiento y aprender de sus estrategias de innovación y sostenibilidad.