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Qué huellas ambientales y sociales miden nuestro impacto en el planeta

Las actividades humanas dejan huellas medibles sobre el planeta. Indicadores como la huella ecológica, hídrica, de carbono, material, del suelo o social permiten analizar cómo consumimos recursos naturales, generamos emisiones y afectamos a las personas y a los ecosistemas, y ayudan a orientar políticas y decisiones más sostenibles.

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La tormenta arreciaba y la lluvia caía con fuerza. Las laderas de la duna, demasiado escarpadas, complicaban el camino un poco más. Un último esfuerzo y estaría en casa, a salvo, con su familia. Aquel día en la vida de Eva terminó bien, por suerte, pero aquellos pasos rápidos sobre la arena iban a cambiar el mundo. Más de 100.000 años más tarde, con la duna transformada ya en roca arenisca a orillas del lago Langebaan (Sudáfrica), sus huellas se convirtieron en las más antiguas que hasta ahora se han encontrado de un ser humano moderno. Son los pasos de una de las primeras generaciones de Homo sapiens que recorrieron el continente africano.

Cerca de las huellas de Eva, descubiertas en 1995, se encontraron también restos de varias herramientas de piedra de la misma época. Aquellos primeros sapiens ya estaban cambiando el mundo a su alrededor. Y es que desde que nuestra especie apareció en el planeta no ha parado de dejar su huella, ya sea literal o metafóricamente. Hoy, cuando nos enfrentamos al cambio climático causado por las emisiones de gases de efecto invernadero, a la pérdida de biodiversidad o la escasez de agua, nuestras huellas son más evidentes que nunca. Tanto, que les hemos puesto nombre.

Qué son las huellas de la sostenibilidad

Las huellas de la sostenibilidad son indicadores que permiten medir el impacto que las actividades humanas tienen sobre el medioambiente y la sociedad. A través de métricas como la huella ecológica, hídrica, de carbono, material, del suelo o social, estas herramientas cuantifican el uso de recursos naturales, la generación de emisiones y los efectos sobre las personas y los ecosistemas, ayudando a comprender los límites del planeta y a orientar decisiones más responsables en ámbitos como el consumo, la producción y las políticas públicas.

Principales huellas de la sostenibilidad

  • Huella ecológica: demanda de capital natural.
  • Huella del suelo: uso de superficie productiva.
  • Huella material: extracción de materias primas.
  • Huella hídrica: consumo y contaminación del agua.
  • Huella de carbono: emisiones de GEI.
  • Huella social: impacto sobre las personas y comunidades.
Estas son las huellas que afectan a sostenibilidad de nuestro planeta

Qué mide la huella ecológica

La huella ecológica sirve para medir la demanda de capital natural de las sociedades humanas y la capacidad de la Tierra para cubrirla. Para calcular la demanda, se suman los activos ecológicos y recursos que requiere una determinada población o producto (como alimentos, fibras, madera o espacio), así como el uso de las superficies productivas. Para medir la oferta, se calcula la productividad de los activos ecológicos de una ciudad, región o país donde se ubica la población, así como la capacidad de los terrenos no cultivados para absorber residuos.

'Podcast': Las huellas que afectan a nuestro planeta

00:00 07:34

Qué cuantifica la huella del suelo

Dentro del concepto de huella ecológica, se han desarrollado de forma paralela varias formas de medir impactos ambientales concretos. La huella del suelo, por ejemplo, cuantifica cuánto espacio natural es necesario para producir una materia prima concreta, independientemente del lugar donde sea consumida. En Europa, por ejemplo, no se produce algodón, pero sí tejidos hechos con este material. El cultivo de algodón ocupa el 2,5 % de toda la superficie cultivable del planeta o, lo que es lo mismo, algo más de 35 millones de hectáreas.

Para qué sirve la huella material

Otra de las mediciones que podríamos encajar dentro de la huella ecológica es la huella material. Esta sirve para medir la cantidad de materias primas extraídas para fabricar los bienes y servicios consumidos en una determinada región o país.

Qué es la huella hídrica y cómo se calcula

¿Cuánta agua consume una persona en un día? Bebemos entre uno y dos litros, otros 100 litros se van en una ducha de cinco minutos, otros 10 litros cuando ponemos el lavavajillas… No parece demasiado. Pero, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), producir los alimentos que consume una persona en un día necesita entre 2.000 y 5.000 litros de agua. Y fabricar una camiseta de algodón requiere unos 2.700 litros. Todas estas medidas entran dentro de lo que se conoce como huella hídrica.

Mientras la huella ecológica está más enfocada a grandes poblaciones, el concepto de huella hídrica mide la cantidad de agua utilizada para producir cada uno de los bienes y servicios que utilizamos. Mide desde un proceso único, como el cultivo de patatas, o un producto, como la camiseta de algodón, hasta el consumo de toda una empresa. Aunque es menos habitual, también se puede aplicar a países o a cuencas hidrográficas concretas. De acuerdo con la Water Footprint Network, se puede hablar además de tres huellas hídricas: verde (tiene en cuenta el agua que usan las plantas), azul (analiza el agua extraída o gestionada directamente por las personas) y gris (mide la contaminación del agua).

Qué mide la huella de carbono

Por cada kilómetro que un coche de gasolina o gasóleo recorre en la Unión Europea se emiten a la atmósfera 120 gramos de dióxido de carbono. Pero como en la UE circula más de un coche y se recorre mucho más que un kilómetro, el transporte genera al cabo de un año cerca de 800 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2) equivalente (una unidad empleada para igualar la medición de todos los gases de efecto invernadero (GEI) que son, además del CO2, el metano o el óxido nitroso. Este es solo un ejemplo. En un planeta que depende en gran medida de los combustibles fósiles, cada acción y cada producto tienen una huella de carbono.

La huella de carbono es un indicador ambiental cada vez más utilizado que mide la cantidad total de gases de efecto invernadero emitidos, de forma directa o indirecta, por un individuo, una organización, un evento o un producto. Para calcularla, se lleva a cabo un inventario de emisiones o un análisis de ciclo de vida de un producto, en función de lo que se quiera analizar, utilizando algunas de las metodologías y estándares internacionales desarrollados para ello. En el caso de una empresa, por ejemplo, se deben medir las emisiones directas (como las de los vehículos de empresa), las derivadas del uso de energía (dependerá en gran medida de cómo se haya producido la electricidad consumida) y las atribuibles a los productos y servicios adquiridos por la organización.

Las huellas que los seres humanos vamos dejando a nuestro alrededor son tan evidentes que las hemos puesto nombre: huella ecológica, hídrica, material, de carbono, social o del suelo

Qué es la huella social y por qué importa

La sostenibilidad tiene tres grandes patas. Durante muchos años, solo se le dio importancia a una de ellas: la económica. En la última década, las urgencias del cambio climático y la pérdida de biodiversidad han motivado que cada vez se tenga más en cuenta la ambiental. El tercer pilar, la sostenibilidad social, ha sido hasta ahora el que menos se ha valorado, pero la situación está cambiando. Cada vez son más las empresas y organizaciones que quieren medir su huella social.

De acuerdo con la ONG ONGAWA Ingeniería para el Desarrollo Humano, la huella social es el conjunto de impactos que genera la actividad de una empresa sobre la sociedad en la que opera, afectando de forma positiva o negativa a las posibilidades de desarrollo de esa población. Al igual que la huella ecológica mide el impacto de una actividad en el capital natural, la huella social mide el impacto en el capital antropogénico (desde las relaciones sociales hasta el desarrollo económico). En este sentido, el objetivo es siempre buscar que los impactos sociales de una empresa sirvan para crear y mantener los medios de vida de la sociedad en que suceden. Esta es una de las huellas más difíciles de medir y, también, una de las menos estandarizadas por ahora.

Preguntas frecuentes sobre las huellas de la sostenibilidad

¿Qué son las huellas de la sostenibilidad?

Son indicadores que miden el impacto ambiental y social de las actividades humanas.

¿Qué huellas existen?

Entre las principales están la huella ecológica, hídrica, de carbono, material, del suelo y social.

¿Todas miden lo mismo?

No. Cada huella analiza un tipo de impacto distinto sobre recursos naturales o sobre la sociedad.

¿Para qué sirven estas huellas?

Ayudan a medir impactos, comparar escenarios y orientar decisiones más sostenibles.

¿Reducir una huella implica sostenibilidad?

Es un primer paso, pero debe acompañarse de cambios estructurales y gestión responsable.