La estabilización macroeconómica impulsará un crecimiento del 3% del PBI de Argentina
BBVA Research destaca la continuidad del equilibrio fiscal y una política monetaria restrictiva como anclas del escenario económico. Se espera una recuperación traccionada por los sectores exportadores, con la necesidad de gestionar la composición del gasto y la dinámica del mercado laboral.
El informe "Situación Argentina", elaborado por BBVA Research, confirma el avance del proceso de estabilización macroeconómica y mantiene un escenario base de crecimiento del PBI en torno al 3,0% tanto para 2026 como para 2027.
El análisis destaca que el país inicia el año con un programa más consolidado, sustentado en el mantenimiento del superávit fiscal, una política monetaria prudente y avances hacia una mayor flexibilidad cambiaria. En este contexto, crece la actividad económica, liderada por el dinamismo de los sectores transables, particularmente el energético, el agro y la minería, junto a una esperada recuperación de la inversión y el consumo privado.
Desafíos en la calidad del ajuste y el mercado laboral
A pesar de las perspectivas de crecimiento y el descenso proyectado para la inflación, que se ubicaría en 24% para este año y 15% para 2027, el informe subraya que el foco de la política económica se desplaza ahora hacia la sostenibilidad del programa.
BBVA Research advierte que los márgenes para nuevos recortes en el gasto son cada vez más acotados, especialmente considerando el bajo nivel de gasto de capital actual. Por lo tanto, sostener el equilibrio requerirá mejorar la eficiencia del sector público y la capacidad recaudatoria sin aumentar la presión tributaria.
Desde la perspectiva microeconómica, el mercado laboral emerge como el principal punto de atención. El reporte señala que, aunque la actividad general crece, la recuperación es heterogénea y se concentra en sectores intensivos en capital, con menor efecto multiplicador sobre el empleo.
Dinámica financiera y cambiaria
En el frente financiero, el informe resalta el cambio de foco de la política monetaria. Tras la volatilidad de tasas observada el año pasado, el Gobierno nacional busca ahora sostener rendimientos alineados con la inflación (en torno al 2,7% mensual en el inicio del año) pero sin elevarlos drásticamente en términos reales, con el objetivo de no comprometer la recuperación de la actividad. BBVA Research prevé que la tasa TAMAR se ubique en el 20% a finales de 2026.
Por el lado externo, la balanza comercial de bienes sostendrá un sólido superávit impulsado por la energía, aunque el déficit persistente en servicios reales (turismo) limitará la mejora de la cuenta corriente, que registraría un saldo negativo del 1,9% del PIB.
En el balance de riesgos, el informe concluye que si bien el impacto del aumento de la tensión geopolítica en la economía real argentina sería acotado —e incluso favorable por mayores precios de commodities —, un endurecimiento de las condiciones globales dificultaría el necesario acceso al financiamiento internacional.