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Ahorro 22 ago 2019

Cómo conseguir ahorrar en vacaciones

Las vacaciones siempre suponen un gasto extra para los bolsillos de los viajeros; sin embargo, hay formas de reducir sus costes de manera significativa y así poder ahorrar.

El presupuesto final de un viaje supone la suma de muchos factores, pero si se va restando un poco por aquí, un poco por allá, la cantidad final puede verse aquilatada de forma drástica. Todo depende de la fecha que se elija, el alojamiento seleccionado, así como otras variables que demostrarán que diversión y ahorro no son incompatibles.

Qué hacer antes de salir de vacaciones

Gastar lo justo y necesario en lugar de todos los ahorros del año depende de varios factores. Para empezar, es muy importante dedicar tiempo a preparar el viaje:

  • Si aún no se tiene contratado o apalabrado nada, hay que valorar las fechas del viaje. De esta forma, quizás se puede elegir irse a principios de septiembre o en otras fechas en las que ya no se apliquen las tarifas por temporada alta.
  • Presupuesto. Cuando se viaja, normalmente se sabe el tiempo que se va a permanecer en el destino. Por ello, es recomendable confeccionar un presupuesto general al que acoplarse a la hora de elegir destinos, transporte, etc. Después habrá que acotarlo para los días que durará el viaje. La ‘app’ de BBVA, completamente gratuita, facilita esta labor: permite asignar un presupuesto por categorías y reparte cada gasto automáticamente para poder ver su evolución al instante. Además, dispone de una función específica para viajes donde pedir moneda extranjera, contratar un seguro o estimar los gastos antes de salir.
  • Destino. No es lo mismo viajar a Noruega o Suiza que viajar a las islas Canarias o Portugal. Además de tener en cuenta el precio del transporte y del alojamiento, hay que añadir el coste de vida del destino elegido. También se puede optar por destinos de verano en invierno y viceversa.
  • Buscar y comparar es la clave del ahorro. Tanto si se compra con antelación como si no, nunca hay que quedarse con la primera opción encontrada. Es conveniente mirar en diferentes agencias, alojamiento, buscadores, etc. para así poder decidir cuál es la mejor opción.
  • Alojamiento barato. Se debe investigar qué opciones ofrece el lugar de destino elegido. Una buena opción de ahorro es decantarse por hoteles que no estén céntricos pero sí bien comunicados. No obstante, no hay que dejar de valorar otras alternativas como los hostales, campings o alquiler de apartamentos a particulares.
  • Ahorrar en las conexiones y llamadas. Cada vez es más habitual querer estar conectado con el móvil cualquiera que sea el destino. Pero esta ventaja acarrea unos gastos añadidos. Por ello, si se va a viajar al extranjero se recomienda evitar sorpresas y habría que contratar una tarifa ‘roaming’ si fuese necesario.  En este sentido, hay que recordar que desde junio de 2017 los usuarios de telefonía móvil europeos pueden utilizar sus dispositivos sin tener que pagar por el ‘roaming’, es decir, sin coste adicional, en los 27 países de la Unión Europea, Islandia, Liechtenstein y Noruega.
  • ¿Y nuestra casa? Se debe revisar que las luces estén apagadas, el agua cortada, pero se deja el grifo más caro abierto: el de la energía. Evitar el modo ‘stand-by’ en los aparatos eléctricos, cerrar el gas, revisar el cuadro eléctrico o dejar la nevera al mínimo sin alimentos perecederos son pequeñas acciones que pueden ahorrar energía mientras se está fuera.

Una vez en destino

Ya en destino y de vacaciones, no está de más recordar unas nociones básicas del manual del ahorrador en vacaciones:

  • Comprar donde lo hacen los habitantes del lugar. Tanto si se quiere comprar un souvenir como si se quiere comprar comida o comer, conviene evitar los sitios más turísticos o las tiendas orientadas a turistas.
  • Es recomendable no improvisar ya que elevará el gasto. Es importante que se concentren todas las visitas del día en una misma zona. Para este fin vienen muy bien las guías de viaje.
  • Disfrutar de lo gratis.  Todos los lugares tienen oferta gratis para disfrutar, desde espectáculos callejeros hasta un paseo por los monumentos más emblemáticos del lugar. Además, la mayoría de museos y monumentos tienen un día en el que la entrada es gratuita. Por eso, lo mejor es acudir a oficinas de turismo y enterarse.
  • Usar el transporte público. No supone mucho esfuerzo estudiar la red de metro o autobuses de nuestro destino para así poder evitar el transporte privado en la medida de lo posible. Además, muchas ciudades ponen a disposición de los turistas tarjetas para usar toda la red de transporte durante varios días a un precio atractivo.
  • Aprovechar las tarjetas descuento. Muchas empresas ofrecen vales descuento para fidelizar a sus clientes, sobre todo en gasolina, un gasto que se eleva mucho en estos meses.
  • Administrar el dinero y vigilar los pequeños gastos diarios. Es útil controlar esos pequeños gastos que se hacen sin darse cuenta, y que los expertos llaman gastos ‘hormiga’. Puede ser un dinero que acabe comprometiendo el presupuesto de las vacaciones.

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