A partir del 15 de junio de 2017, tras casi diez años, los usuarios de telefonía móvil europeos ya pueden utilizar sus dispositivos sin tener que pagar por el roaming, es decir, sin coste adicional, en los 27 países de la Unión Europea, Islandia, Liechtenstein y Noruega.

Como explica la Comisión Europea, esta medida llamada ‘Roam like at home’, ‘itinerancia como en casa’ en castellano, significa que aquellos que viajen dentro de la UE pagarán por el uso de llamadas, mensajes y datos únicamente la tarifa establecida por su operador.

Igual te interesa…

ordenador hotel viajar clientes digital vacaciones recurso

Sigue habiendo límites

Aunque el fin del roaming supondrá un ahorro a los consumidores, trae consigo ciertas limitaciones adicionales que se deben tener en cuenta para no llevarse una desagradable sorpresa.

De hecho, la medida específica en sus términos que se trata de tráfico razonable y no abusivo. Por ello, la Comisión Europea explica en el reglamento de ejecución de la nueva normativa que existen ciertas circunstancias especiales en las que los operadores pueden cobrar un sobrecargo a las tarifas.

Así, si una persona pasa más de cuatro meses en el extranjero con una tarifa de otro país, puede exponerse a una sanción económica. También se considera abusivo o anómalo que se utilice una tarifa más en el extranjero que en su país de origen o que un mismo cliente utilice varias tarjetas SIM a la vez cuando se encuentra en itinerancia.

Por ello, los operadores tienen el derecho a pedir pruebas a sus clientes de que residen en el país donde han contratado el servicio o de que sus vínculos son estables con él, antes de incluir la ‘itinerancia como en casa’ en un nuevo contrato

Eso sí, de conformidad con lo dispuesto en el Reglamento (UE) n.o 531/2012, los operadores deben comunicar claramente a los clientes, antes de que resulten aplicables, las posibles cláusulas contractuales que prevean una política de utilización razonable.

Precios máximos

Llegado el caso de que la operadora denuncie un abuso por parte del cliente, éste tiene 14 días para responder a la compañía y justificarse. De no hacerlo, se iniciaría el procedimiento de reclamación para el pago del precio máximo establecido por la Comisión Europea.

Estos precios vienen fijados por la Unión Europea y son de 0,032 euros por minuto para las llamadas, 0,01 euros para los sms y 7,7 euros por gigabyte de datos, que será de 6 euros a partir del 1 de enero de 2018, 4,5 euros en 2019, 3,5 euros en 2020, 3 euros en 2021 y 2,5 euros en 2022.

Excepciones

Por último, hay que tener en cuenta que hay un pequeño número de empresas de telecomunicaciones en la Unión Europea a las que se les ha permitido seguir cobrando un mínimo cargo de roaming incluso a partir del 15 de junio, para evitar posibles efectos negativos en sus cuentas por precios domésticos demasiado bajos. En cualquier caso, estos sobrecargos “serán significativamente inferiores a los aplicados antes del 15 de junio”, explica la CE.

Además, para evitar errores, la normativa ha puesto a disposición de los usuarios una serie de preguntas frecuentes en las que detalla algunos supuestos más específicos que pueden dar lugar a equívocos.

Comunicación corporativa