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BBVA impulsa su negocio con empresas con una propuesta global de financiación, asesoramiento e innovación

BBVA ha elevado el segmento empresarial como una de sus prioridades estratégicas para impulsar el crecimiento y la creación de valor. El banco busca convertirse en el socio estratégico de referencia para empresas de cualquier tamaño —pymes, compañías medianas, grandes corporaciones e instituciones— apoyándose en su modelo de banca universal, su presencia global y sus capacidades en financiación, asesoramiento, tecnología e inteligencia artificial, así como en la oportunidad que ofrece la sostenibilidad como palanca de negocio. Esta hoja de ruta forma parte del plan estratégico 2025-2029 que BBVA ha presentado en un encuentro con analistas e inversores.

La sesión celebrada el 10 de marzo ha estado dedicada al segmento de empresas como motor de crecimiento diferencial del banco y a México, uno de sus principales mercados.

El encuentro ha sido inaugurado por el consejero delegado de BBVA, Onur Genç, quien ha repasado las fortalezas estructurales de BBVA -diversificación en economías con elevado potencial de crecimiento, franquicias líderes y cultura innovadora- que, a su juicio, son “muy difíciles de replicar”.

Esta sesión de los BBVA Strategic Talks ha estado conducida por la directora financiera de BBVA, Luisa Gómez Bravo, que ha insistido en la transaccionalidad como una de las grandes palancas de crecimiento del banco en relación con las empresas. Durante el evento, Jaime Sáenz de Tejada, responsable global de Banca de Empresas e Instituciones de BBVA, y Javier Rodríguez Soler, responsable global de Sostenibilidad y Banca Corporativa y de Inversión de la entidad, han detallado las oportunidades de crecimiento en el segmento, así como los planes específicos para capturarlas, ofrecer un servicio radicalmente orientado a sus clientes y crear valor.

El área de Banca de Empresas e Instituciones mantiene un sólido dinamismo, con crecimientos de en torno al 10% tanto en préstamos como en depósitos en 2025. BBVA atiende actualmente a cerca de 225.000 clientes empresariales¹, con un foco especial en el segmento de medianas empresas. En este segmento, el banco ha identificado un gran potencial en penetración de producto y venta cruzada. A medida que aumenta el grado de principalidad —es decir, cuando BBVA se convierte en el banco de referencia del cliente— se multiplica la vinculación y la creación de valor. “Cuando eres el banco principal de un cliente, obtienes el doble de ingresos, lo que significa, a su vez, más resiliencia de ingresos, más fidelidad, y, por supuesto, mayores costes de cambio”, ha afirmado Jaime Sáenz de Tejada.

¹ El área de Banca de Empresas e Instituciones cubre el segmento de empresas que parte de una facturación superior a los 3-5 millones de euros (dependiendo de la geografía) y llega hasta los clientes globales que son atendidos por Banca Corporativa y de Inversión.

Una transformación al servicio del cliente

El responsable global de Banca de Empresas e Instituciones de BBVA considera fundamental entender cómo operan los clientes, los retos específicos de su sector y anticipar sus necesidades. En este contexto, la entidad está impulsando su modelo de sectorización para profundizar en el conocimiento de las distintas industrias y ofrecer un asesoramiento especializado. En palabras de Sáenz de Tejada, “hemos adaptado nuestra propuesta de valor y ahora somos mucho mejores a la hora de aprovechar la experiencia sectorial”.

Este enfoque forma parte de una transformación orientada a consolidar la propuesta de valor de BBVA para las empresas. La combinación de especialización sectorial, capacidades tecnológicas avanzadas y una red de profesionales con profundo conocimiento del cliente permite ofrecer soluciones cada vez más adaptadas a sus necesidades y acompañar a las empresas en sus procesos de crecimiento, transformación e internacionalización. 

Jaime Sáenz de Tejada ha explicado cómo el banco está desarrollando capacidades de inteligencia artificial integradas en sus canales y flujos de trabajo “para tomar mejores decisiones, decisiones más rápidas y mejorar la experiencia del cliente”. Estas herramientas permiten apoyar a los clientes en su operativa diaria, así como dotar a los gestores de herramientas analíticas avanzadas, manteniendo un modelo de relación cercano y especializado.

Asimismo, la IA está permitiendo simplificar trámites y reducir fricciones, ofreciendo una experiencia más ágil y eficiente, gracias a capacidades que automatizan y priorizan procesos internos sin sustituir el acompañamiento experto de los equipos. En el ámbito concreto del crédito, la automatización basada en datos acelera los procesos de aprobación y mejora la consistencia en la toma de decisiones, reforzando al mismo tiempo la calidad del análisis y la disciplina de capital. El resultado es un acceso a financiación más rápido, y una experiencia más predecible y adaptada a las necesidades del cliente.

Y finalmente, BBVA está dedicando esfuerzos a la integración de los servicios del banco (soluciones de pago, cobro y financiación) en los propios sistemas y flujos operativos de los clientes a través de las finanzas embebidas.

Un modelo local con capacidad global

Por otro lado, el crecimiento en Empresas se apoya también en la fortaleza del modelo de banca universal de BBVA, que conecta la banca minorista, la banca comercial y la banca corporativa y de inversión (CIB). Este modelo —una prioridad, tres segmentos, un banco— permite unir diferentes capacidades de toda la organización con el conocimiento del cliente para ofrecer soluciones integrales, que abarcan desde servicios transaccionales esenciales —como pagos, cobros o gestión de divisas— hasta capacidades más sofisticadas, como el acceso a mercados de capitales o la financiación estructurada. Al mismo tiempo, dota al banco de una capacidad diferencial para operar como socio local con alcance global, y ofrecer una experiencia única con independencia del mercado en el que se encuentre el cliente o realice sus operaciones.

Javier Rodríguez Soler, director global de Sostenibilidad y Banca Corporativa y de Inversión de BBVA, ha explicado que tener un banco universal en países como España, México, Turquía, Colombia, Argentina, Perú o Venezuela, implica dar servicio no sólo a los hogares y las pequeñas empresas, sino también a las grandes corporaciones que operan en ellos. “Es una extensión natural”, ha afirmado.

Su presencia global permite a BBVA acompañar a sus clientes en todas sus necesidades financieras y, al mismo tiempo, ofrecer conectividad internacional. De esta manera, el banco puede originar negocio en un país y ejecutarlo en otro. “El negocio transfronterizo es nuestra principal ventaja competitiva frente a otros bancos que no tienen esta presencia de banca universal a nivel mundial. Hemos estado creciendo el negocio transfronterizo en un 24% anual, pasando de aproximadamente un 31% del margen bruto en 2021 a más del 40% el pasado año”, ha destacado. Es decir, casi la mitad de la actividad de CIB en BBVA implica clientes que hacen negocio con el banco más allá de su geografía principal.

Crecimiento rentable y sostenible

La estrategia de CIB se enmarca en un modelo de crecimiento disciplinado, enfocado en la rentabilidad y la eficiencia de capital: “En todas nuestras geografías clave, nuestro negocio ofrece rentabilidades por encima del coste de capital”, ha señalado Rodríguez Soler, para quien la expansión internacional y la apuesta tecnológica no son objetivos en sí mismos, sino palancas de creación de valor sostenible. De hecho, gracias a la conectividad transfronteriza, la rentabilidad aumenta.

La sostenibilidad constituye otro de los motores de crecimiento del Plan Estratégico 2025-2029 de BBVA. La oportunidad que representa sigue siendo enorme tanto en el segmento de empresas de tamaño medio -sólo el 6% de ellas ha realizado una operación sostenible en los últimos doce meses-, como en las grandes corporaciones.

En definitiva, en un entorno empresarial cada vez más complejo —marcado por la volatilidad de los mercados, la evolución regulatoria y la aceleración tecnológica— las compañías demandan entidades financieras capaces de anticipar necesidades y ofrecer soluciones personalizadas. BBVA responde a este desafío combinando su modelo de banca universal con herramientas de inteligencia artificial que potencian las capacidades de sus equipos y canales digitales, lo que permite escalar la relación con el cliente manteniendo un enfoque cercano y especializado.