La inmigración aportó el 40% del crecimiento económico de la UE entre 2022 y 2025
Entre 2020 y 2024, Europa registró un aumento del stock de migrantes de 11 millones de personas, uno de los mayores crecimientos globales de inmigración tras la Covid, por encima de Asia y América del Norte. Un estudio de BBVA Research señala que el aumento de la población extranjera ha compensado la caída de la población nativa europea y representa en torno al 40% del crecimiento medio en la UE en el periodo 2022-2025.
Según el informe de BBVA Research, el repunte de la inmigración en la Unión Europea fue generalizado en los últimos años, pero altamente concentrado en unos pocos países: España (impulsada por América Latina) y Alemania (por Ucrania) por sí solas representan el 50% del aumento de las entradas en la UE entre 2022 y 2024. Portugal y los Países Bajos también registraron fuertes entradas, mientras que Italia y Francia presentaron incrementos más moderados.
El aumento de la población en edad de trabajar nacida en el extranjero ha compensado con creces la caída de la población nativa, representando el 40% del crecimiento medio del PIB en la UE entre 2022 y 2025. “Irlanda, España y Portugal destacan por la fuerte contribución de los extranjeros al crecimiento económico reciente. De forma similar, el desempeño económico de Alemania se habría deteriorado aún más sin el efecto amortiguador proporcionado por la inmigración”, apunta el informe.“Sin inmigración, la fuerza laboral habría disminuido en casi todos los países de la UE, siendo más crítica la corrección en España, Portugal, Alemania y Austria”, señalan los economistas de BBVA. La participación en el mercado laboral de los extranjeros ha aumentado de forma sostenida, superando la de los nativos en la mayoría de los países, y explica el 67% del crecimiento total del empleo en la UE. Esta contribución impulsada por los migrantes es particularmente fuerte en Alemania y Portugal, mientras que el crecimiento del empleo en Francia e Italia sigue estando impulsado por los trabajadores nativos. España se sitúa, en términos generales, en línea con la media de la UE.
Según este informe, los inmigrantes en edad de trabajar son más jóvenes que los nativos, pero su perfil de edad está desplazándose gradualmente al alza. Su nivel educativo también está mejorando, aunque de forma desigual entre países. En la Unión Europea, el 47% de los extranjeros tiene entre 25 y 49 años frente al 30% de los nativos. Francia y Alemania presentan las poblaciones nacidas en el extranjero de mayor edad entre las principales economías, mientras que España se sitúa en el extremo opuesto. Asimismo, la proporción de trabajadores extranjeros con alta cualificación supera ya el 30%, con países como Irlanda, los Países Bajos y Portugal liderando los avances, mientras que el progreso ha sido más limitado en grandes economías como España e Italia.