Premio Fronteras por incorporar la incertidumbre a la evaluación de las políticas públicas
La Fundación BBVA ha concedido el Premio Fronteras del Conocimiento en Economía, Finanzas y Gestión de Empresas a Charles Manski por sus contribuciones pioneras a la medición de la incertidumbre en la investigación económica y su aplicación al análisis de las políticas públicas. Su trabajo ha influido en los ámbitos de la educación, la sanidad, los mercados de trabajo, las políticas industriales y los programas sociales.
El catedrático de la Universidad Northwestern (EE. UU.) ha sido una figura clave, según resalta el acta del jurado, en el desarrollo de los métodos econométricos modernos que han transformado la manera en que los economistas infieren conclusiones a partir de los datos, reconocen el grado de incertidumbre en sus modelos y evalúan las políticas públicas cuando la evidencia es incompleta.
“Los métodos que ha elaborado evalúan el grado de confianza que puede concederse a las mediciones empíricas” y por ello sus contribuciones le han convertido en “una conciencia crítica de la medición en las ciencias sociales”, concluye el acta.
El trabajo de Manski “ha desvelado algunas de las suposiciones erróneas que hacemos los economistas y que hacen que nuestras predicciones y nuestra comprensión del comportamiento sean bastante frágiles”, señala Sir Richard Blundell, titular de la Cátedra David Ricardo de Economía Política en el University College London (Reino Unido) y miembro del jurado.
Por su parte, Manuel Arellano, catedrático de Economía en el Centro de Estudios Monetarios y Financieros (CEMFI) del Banco de España y secretario del jurado, ha destacado que Manski ha tenido un gran papel en promover el uso de encuestas para incorporar al análisis económico las expectativas de los agentes económicos. Hoy en día bancos centrales como el Banco de España, el Banco de Italia o la Reserva Federal de Nueva York llevan a cabo encuestas que recogen, por ejemplo, las probabilidades que asignan las personas a que el precio de su vivienda o sus ingresos aumenten, o de estar desempleados en el futuro.
Reconocer la “incertidumbre profunda” frente a las “certezas increíbles”
“La mayoría de los economistas”, afirma Charles Manski, “rehúyen la incertidumbre y prefieren obtener respuestas firmes a sus preguntas. Esto es especialmente cierto en el estudio de las políticas públicas. Los ciudadanos quieren respuestas para saber si una política es buena o mala, y a los economistas les gusta dárselas”. Por ello, el investigador galardonado considera que con frecuencia en el campo de la economía se presentan conclusiones caracterizadas por lo que él denomina “certeza increíble”, con cifras y porcentajes que carecen de suficiente base empírica.
Manski ha sido pionero en el desarrollo de métodos para investigar las situaciones de “incertidumbre profunda” que se plantean ante problemas difíciles de política pública. “En lugar de proporcionar una estimación puntual de alguna cantidad, como cuáles serán los ingresos fiscales con determinadas políticas del impuesto sobre la renta, puedo dar un rango, un intervalo”. Lo ideal es que sean lo más pequeños posible, pero eso tiene una contrapartida, advierte Manski. “Cuanto más se asume, más se pueden reducir los intervalos, pero eso conlleva un peligro. Se pueden sacar grandes conclusiones haciendo grandes suposiciones, pero entonces no serán creíbles”.
Charles Manski. - Fundación BBVA
El desafío de analizar políticas públicas en un “mundo incierto”
Las contribuciones de Charles Manski han tenido un trasvase práctico en el diseño de políticas públicas, especialmente en el ámbito educativo. Entre otras aportaciones, Manski ha demostrado matemáticamente la complejidad de identificar si un individuo actúa por influencia de los semejantes de su entorno o si su influencia es recíproca. Este enfoque ha ayudado a explicar cómo la composición de un aula influye en la forma en que los estudiantes aprenden y cómo se impactan entre sí.
Otro importante campo de investigación al que Manski ha realizado una contribución pionera ha sido la medición de la incertidumbre en el ámbito de la salud y la toma de decisiones médicas. El galardonado afirma que muchas veces se extrapolan de manera errónea los resultados de ensayos clínicos realizados en un grupo limitado de pacientes a la población general, se producen errores estadísticos al optar por unas terapias frente a otras o se presentan datos sobre la eficacia de un medicamento que no se sostienen al analizar la evidencia real.
“Los médicos realmente hacen todo lo posible para ayudar a sus pacientes”, asegura Manski, “pero les resulta difícil lidiar con la incertidumbre, y muy a menudo se enfrentan a situaciones de ambigüedad o profunda incertidumbre en las que realmente no pueden asignar probabilidades precisas a las diferentes opciones de tratamiento. Por ello, la misma investigación metodológica que he llevado a cabo para incorporar la incertidumbre al análisis de las políticas públicas es aplicable también a la toma de decisiones médicas”.
A sus 77 años, Manski sigue plenamente volcado en impartir clases a sus alumnos y está impulsando un proyecto “para convertir todas estas ideas en una aplicación web que pueda utilizar incluso alguien sin conocimientos matemáticos para optimizar la toma de decisiones en el ámbito de la salud o cualquier otro campo”.