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Efectos de la apreciación del euro en el sector exterior español

La escalada del euro respecto al dólar continúa. La moneda comunitaria ha superado ya los 1,20 dólares, su nivel más elevado desde enero de 2015. En lo que va de año, se ha revalorizado cerca de un 15%, algo que puede afectar a los flujos comerciales españoles con otros países.

El fortalecimiento del euro frente al dólar responde a lo que sucede a uno y otro lado del Atlántico. Por un lado, tiene que ver con el dinamismo de la economía europea, que encadena ya más de cuatro años de crecimiento, así como con la expectativa de que el BCE empiece a retirar parte de los estímulos monetarios a partir del año que viene. Por otro lado, el dólar también cotiza las dudas que genera Estados Unidos en el ámbito político y económico en ausencia de la aprobación de medidas de estímulo. Adicionalmente, las tensiones geopolíticas con Corea del Norte debilitan al dólar frente al euro y otras monedas.

Las exportaciones, sensibles a un euro fuerte

La apreciación del euro supone que las exportaciones en la eurozona puedan verse afectadas, ya que si se mantiene la tendencia alcista, algunos países pueden reducir sus compras al encarecerse los productos y servicios de la Eurozona.

En el caso concreto de España, cabe destacar que algo más del 50% de las exportaciones españolas se destinan a la zona euro y, por tanto, hay un menor riesgo de verse afectadas por las fluctuaciones de la divisa. El problema está en las exportaciones dirigidas al resto del mundo, ya que un euro más fuerte puede dar lugar a una menor competitividad y reducción de márgenes o, alternativamente, bajadas de precios en los productos o servicios para pujar con empresas de otros países.

En este sentido, conviene tener en cuenta algunos factores para determinar hasta qué punto puede afectar la subida de la divisa europea al sector exterior:

  • Lo importante de cara a la evolución de los intercambios comerciales es el tipo de cambio real del euro, es decir, el que mide el poder adquisitivo de la moneda en el extranjero (el tipo de cambio nominal descontando el efecto de la inflación). En función de la capacidad de las empresas para fijar precios, las variaciones del tipo de cambio pueden trasladarse parcialmente a los precios, tanto de las exportaciones como de las importaciones, lo que puede modular los efectos de la apreciación nominal.
  • También es importante la descomposición geográfica de los flujos comerciales de cada país. Dicho de otra manera, el impacto de la subida del euro depende de la moneda contra la que se produzca: cuanto mayores sean las relaciones comerciales con el país donde circula la divisa contra la que se ha apreciado el euro, mayores serán los efectos. En este caso, por ejemplo, Estados Unidos es el principal socio comercial de España, fuera de la UE. Este mercado representó en 2016 el sexto destino de las exportaciones españolas de bienes.
  • La exposición indirecta es también un punto que influye. Esto se refiere a que hay exportaciones españolas hacia el área del euro que se exponen al entorno exterior de esta zona a través de las exportaciones de otros países como Alemania (vía reexportaciones).
  • Los efectos observados serán más potentes y a largo plazo si los agentes perciben que la apreciación de la divisa sigue manteniéndose en el tiempo. En este sentido, serán relevantes las conclusiones de la reunión de política monetaria del Banco Central Europeo (BCE), con los mercados esperando alguna señal de Mario Draghi sobre una normalización de los tipos de interés o una retirada de las medidas de estímulo.

¿Puede suponer alguna ventaja?

El fortalecimiento del euro, eso sí, puede abaratar las importaciones. Los productos y servicios que proceden de la zona dólar tienen precios más bajos y aquí se incluye el petróleo (que se negocia en dólares), lo que conlleva ahorro en la factura energética. Aunque, por otro lado, no hay que olvidar que esto presiona a la baja la inflación.

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