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El seguro ante un nuevo paradigma: cuando gestionar el riesgo ya no es suficiente

La industria aseguradora atraviesa un momento decisivo. La entrada en escena de nuevos riesgos, desde el cambio climático hasta la ciberseguridad, junto con la irrupción de incipientes tecnologías y un marco regulatorio cada vez más exigente, está transformando la manera en que las compañías protegen, invierten y gestionan su capital. Cristina Querejeta, Global Sector Head Insurance Coverage de BBVA CIB, desgrana a continuación las claves de esta evolución.

Tras una década marcada por los bajos tipos de interés, las aseguradoras afrontan una nueva etapa desde una posición sólida. Pero el cambio de ciclo monetario es solo una parte de una transformación más amplia. Los riesgos climáticos, las nuevas necesidades de protección, la aceleración tecnológica y un entorno regulatorio cada vez más exigente están redefiniendo tanto los modelos de negocio como la asignación de recursos.

"El sector asegurador está dejando de ser percibido como un negocio puramente transaccional para convertirse en una pieza estratégica dentro de la nueva arquitectura financiera global", señala Cristina Querejeta, Global Sector Head Insurance Coverage de BBVA CIB. "Estamos en un punto de inflexión: las aseguradoras están redefiniendo su modelo de negocio y también su estructura de capital".

Uno de los cambios más profundos afecta a la propia naturaleza de la actividad aseguradora. Tradicionalmente centrado en compensar pérdidas una vez producido el siniestro, el seguro evoluciona hacia modelos más orientados a la prevención. "La capacidad de anticipar riesgos está adquiriendo tanto valor como la de transferirlos. La tecnología, los datos y la utilización de la IA  nos permite acompañar al cliente antes de que se produzca el siniestro, y eso cambia profundamente la propuesta de valor del sector", señala Querejeta.

La nueva ecuación financiera del seguro

La redefinición del negocio tiene un reflejo directo en los balances. La utilización eficiente de los recursos propios se ha convertido en una prioridad estratégica para unas entidades que buscan combinar rentabilidad, resiliencia y crecimiento en un entorno más exigente.

"Lo que estamos observando es una transformación estructural del modelo asegurador", explica Querejeta. "Eso modifica la naturaleza de nuestra conversación con los clientes: ya no hablamos solo de financiación, sino también de optimización de balance, optimización de recursos financieros y posicionamiento competitivo a largo plazo”.

Cristina Querejeta, Global Sector Head Insurance Coverage de BBVA CIB

Las estrategias de inversión evolucionan para mejorar el equilibrio entre activos y pasivos y aprovechar nuevas oportunidades de rentabilidad. Aunque la renta fija ha recuperado atractivo, los mercados privados y los activos alternativos continúan ganando protagonismo. En paralelo, la revisión de Solvencia II y las nuevas exigencias en materia de resiliencia operativa y gobernanza tecnológica están condicionando cada vez más la asignación de recursos y el diseño de las operaciones corporativas. Como consecuencia, la actividad financiera del sector se orienta hacia soluciones capaces de reforzar la solvencia, optimizar balances y mejorar la eficiencia del capital.

Un nuevo papel para la banca

En este contexto, las alianzas adquieren una relevancia creciente. Bancos, aseguradoras, gestoras de activos y compañías tecnológicas están llamados a colaborar para responder a los nuevos desafíos del mercado. "A medida que el sector evoluciona, también lo hace el papel de la banca. Nuestro objetivo es acompañar a las aseguradoras no solo en sus necesidades de financiación, sino también en sus decisiones estratégicas de largo plazo", explica Querejeta.

"Estamos en un punto de inflexión: las aseguradoras están redefiniendo su modelo de negocio y también su estructura de capital"

BBVA CIB acompaña a las aseguradoras en desafíos que van desde la optimización de capital y el acceso a mercados hasta la estructuración de operaciones complejas y la originación de activos privados. "Cuando una aseguradora nos plantea optimizar su balance, levantar capital alternativo o estructurar una operación de reaseguro, no partimos de cero", afirma.

Esa capacidad se ha materializado en operaciones recientes como el Funding Agreement Backed Loan (FABL) con Delaware Life Insurance Company, la primera side car facility estructurada junto a Global Atlantic para apoyar operaciones de reaseguro y transferencia de riesgo de pensiones, la emisión de garantías en el caso de  Doral Renewables o la emisión de bonos Tier 2 de Bupa por 400 millones de libras esterlinas.

Más allá de las operaciones concretas, estas iniciativas reflejan la evolución de una industria que ya no compite únicamente por su capacidad para asumir riesgos. En un escenario donde convergen regulación, innovación y recursos financieros, las entidades llamadas a liderar el sector serán aquellas capaces de convertir la incertidumbre en oportunidad. Porque el reto ya no consiste únicamente en asegurar el mañana, sino en contribuir activamente a hacerlo posible.