1. Financiar la electrificación y la infraestructura sostenible a escala
La infraestructura es donde la ambición climática toma forma y se convierte en algo tangible: sistemas de energía más limpios, redes modernas, almacenamiento, transporte, edificios eficientes, gestión del agua y ciudades resilientes. La presidencia de la COP31 ha situado la electrificación en el centro de la agenda, con el objetivo de que la electricidad cubra el 35% de la demanda de energía final en 2035, frente al 20% actual, para avanzar hacia las metas del Acuerdo de París.
Alcanzar ese objetivo requerirá una inversión masiva en redes, energías limpias, almacenamiento, movilidad eléctrica y electrificación industrial, especialmente en los mercados emergentes, donde las barreras de financiación siguen siendo elevadas. En este contexto, los bancos desempeñan un papel clave al convertir estas necesidades en proyectos financiables mediante financiación, asesoramiento y gestión de riesgos.