Podcast | Heineken España: una cervecera global con espíritu local y pionero
Hablar del proyecto empresarial de Heineken España es hablar de mucho más que cerveza. La compañía, con marcas emblemáticas como Heineken®, Cruzcampo, Amstel o El Águila, lleva años redefiniendo su papel con un objetivo claro: avanzar hacia un modelo más responsable y local con impacto social. Conoce toda su historia en este reportaje y en el podcast ‘Empresas’ de BBVA.
Corría el año 1864 cuando en Ámsterdam, un joven empresario llamado Gerard Heineken compró una cervecería y apostó por innovar el mercado introduciendo una cerveza de fermentación baja. Además, fue un paso más allá desarrollando su propia levadura en un laboratorio dentro de su fábrica de cerveza para garantizar algo clave: calidad constante en cada producción. Así comenzó la historia de Heineken.
Sin embargo, la visión de negocio también la tuvieron su hijo Henry, quien impulsó la internacionalización de la marca, y su nieto Alfred que “fue el que cambió totalmente las reglas del mercado, introduciendo nuevas formas de comercialización, entendiendo muy bien los mercados a los que vamos y respetando mucho su diversidad local”, asegura Sagrario Sáez, directora de sostenibilidad de Heineken España.
En la actualidad, el grupo opera en más de 70 mercados, está presente en 190 países y ha crecido combinando la globalidad con una fuerte diversidad local impulsada por aquella gran idea y el trabajo de quienes hasta hoy forman parte de esta empresa que se considera más que una cervecera: “somos una gran familia de apasionados cerveceros que creamos bebidas, marcas y experiencias legendarias”, afirma Sáez.
En España, la cervecera cuenta con una larga historia marcada por la tradición cervecera y la innovación continua. Sus orígenes en el país se remontan a comienzos del siglo XX, con marcas históricas como El Águila y Cruzcampo, y un arraigo territorial que se ha consolidado con el paso de las décadas a través de fábricas, expansión industrial y vínculos locales. A lo largo del tiempo, la compañía ha incorporado nuevas capacidades productivas y ha reforzado su estructura, integrando ese legado centenario con una visión internacional y moderna.
Según Sáez, la evolución y el crecimiento de Heineken es fruto de “no perder nunca esa visión de ser pioneros”, además de “la obsesión por la calidad, por construir marcas fuertes basadas en valores y respetando la diversidad local y sus raíces, y la innovación”. Una innovación que se traduce en ofrecer a los consumidores nuevas propuestas a la vez que se materializa su compromiso con la sostenibilidad y las personas. Todo ello sin olvidar los casi 1.400 empleados que Heineken tiene en España y los más de 87.000 en el mundo "que aportan ese toque que tanto nos caracteriza”, enfatiza.
Más allá de la cerveza
Heineken España se concibe como “un gran proyecto” con un propósito claro: “crear momentos de disfrute que nos unen”. Este propósito, según explica Sáez, contiene muchas cosas. “Tenemos una ambición muy clara por ir más allá de elaborar cervezas, cider o tinto de verano. Trabajamos constantemente para adaptarnos a nuestros consumidores y para perseverar en nuestro negocio”. Y todo empieza, además, con esa mentalidad, como les gusta definirse, de ser “mundialmente locales”.
Porque si la industria cervecera ha evolucionado mucho es “porque el consumidor ha evolucionado muchísimo". O al menos así lo ven desde Heineken España: “Antes, solo tenía un tipo de cerveza que elegir en su región. Hoy se enfrenta a más de 15 o 16 variedades de cerveza y más de 500 marcas en el mercado español”. Y es que “el consumidor cada vez está más informado, es más exigente y le importa mucho la calidad”.
La evolución de cerveceras como Heineken España también es fruto de todo el ecosistema que conforma a este grupo. Porque las empresas ya no funcionan de manera aislada, sino como ecosistemas que crecen cuando cada pieza del engranaje avanza en la misma dirección, dentro de un contexto único . “Hay muchos actores sin los que la cerveza no llegaría, no sería posible”. La cadena de valor de esta empresa abarca desde “los agricultores, los proveedores de ‘packaging’, los distribuidores, y por supuesto, nuestros ‘partners’ de la hostelería” hasta entidades financieras como BBVA, entre otros.
En palabras de Sáez, el banco “es un socio estratégico a largo plazo” algo que consideran muy importante porque “comparte nuestros valores y nuestra visión empresarial, nos acompaña en nuestro desarrollo como banco de relación, nos aporta estabilidad, conocimiento y cercanía en la gestión financiera”. Además, asegura que “como ‘partner’ financiero sólido” BBVA les permite “abordar con mucha mayor confianza los retos del entorno, impulsar nuestro crecimiento y seguir generando impacto positivo en todo nuestro ecosistema”.
En términos económicos, Heineken es responsable del 0,3% del PIB en España. Además, en las cuatro fábricas del país se elabora la producción el 98% de las marcas que se distribuyen en la región.
Cervezas elaboradas con energía 100% renovable
La sostenibilidad es uno de los ejes de la estrategia empresarial de Heineken España. Y su compromiso en este ámbito ha ido acompañado de objetivos concretos. Tras casi diez años de trabajo y una hoja de ruta clara, esta empresa consiguió en diciembre de 2025 que la producción de cerveza en España sea 100% renovable, convirtiéndose en “la primera gran cervecera en España y la primera del Grupo a nivel mundial” en alcanzar este hito.
Hasta conseguirlo, tuvieron que enfrentarse a diferentes retos, como el de la descarbonización de la energía térmica (y que supone un 65% de la energía que se necesita para producir la cerveza). “Exploramos soluciones desde cero, soluciones que no existían. Apostamos por tecnologías nuevas sin tener referentes claros”, explica. Esto implicó asumir riesgos, costes de aprendizaje y tomar decisiones “muy complejas”.
Como recomendaciones para aquellas empresas del sector –u otros sectores– que se estén planteando la descarbonización de su producción, Sáez aconseja:
- Tener un portafolio diversificado de soluciones (no apostar por una única solución).
- Buscar apoyo a través de alianzas tanto públicas como privadas y ‘partners’ de confianza.
- Ser persistente y resiliente.
Estas tres claves han ayudado a Heineken España a “minimizar los riesgos y proteger nuestra competitividad”.
Planta termosolar de Heineken España en su fábrica de Sevilla.
Objetivo: descarbonizar toda la cadena de valor
La compañía no solo está aplicando esta transformación a sus fábricas o en los procesos internos. Ya trabaja junto a toda su cadena de valor para acelerar la transición energética y avanzar hacia la descarbonización total de su actividad. Desde la compañía afirman que el gran desafío sigue estando en las conocidas como emisiones de alcance 3, es decir, las emisiones indirectas generadas a lo largo de toda la cadena de valor. “Tenemos un 30% descarbonizado, pero nos queda un 70%”.
El objetivo es alcanzar las cero emisiones netas en toda la cadena de valor antes de 2040. Un reto que implica actuar sobre industrias clave para el negocio cervecero, como las del vidrio o el aluminio, materiales esenciales para la fabricación y distribución de sus productos. “Los proveedores nos tienen que acompañar y nosotros, como líderes, tenemos que facilitarles que esto sea posible”. Por este motivo, el foco de Heineken España de los próximos años seguirá puesto en ámbitos como la agricultura, los envases, la logística o los sistemas de refrigeración.
En ese proceso, la colaboración con el sector financiero se ha convertido también en un elemento estratégico. Por ejemplo, en Heineken México, algunos proveedores pueden acceder a financiación con condiciones ventajosas –a través de BBVA– cuando impulsan medidas vinculadas a la sostenibilidad. Para la compañía, este tipo de alianzas son imprescindibles para que el cambio tenga un impacto real. “Las empresas somos ecosistemas y para que estas iniciativas generen un impacto real, todos los actores de ese ecosistema, incluido el financiero, tenemos que remar en la misma dirección”.