¿Qué son las finanzas con perspectiva de género o ‘gender finance’?
Las finanzas con perspectiva de género o ‘gender finance’ son un enfoque que incorpora el análisis de género en las decisiones financieras y de inversión. Buscan identificar y reducir barreras de acceso al capital y favorecer que mujeres emprendedoras y empresas lideradas por ellas accedan a financiación.
Camila Kauer, senior manager de la organización Forética y coordinadora del Clúster de Cambio Climático, distingue las finanzas con perspectiva de género o ‘gender finance’ de las denominadas ‘gender-blind finance’. Mientras las primeras tienen en cuenta las barreras específicas que pueden encontrar las mujeres para acceder a financiación, las segundas aplican los mismos criterios sin analizar posibles diferencias relacionadas con el género.
Por ejemplo, ofrecer un mismo producto financiero con idénticas condiciones a todas las personas no garantiza necesariamente las mismas oportunidades de acceso si existen diferencias previas en aspectos como los ingresos, el capital disponible o las responsabilidades de cuidados. Las finanzas con perspectiva de género incorporan estas circunstancias al análisis para identificar y reducir posibles barreras.
Kauer identifica tres ámbitos en los que este enfoque puede generar oportunidades:
- Para las mujeres. Facilitan que más de ellas emprendan, hagan crecer sus empresas, accedan a nuevos mercados e impulsen la innovación.
- Para las entidades financieras. Suponen una oportunidad para diversificar sus carteras, identificar nuevos mercados y acompañar a un tejido empresarial más representativo de la economía y la sociedad.
- Para la transición hacia una economía baja en carbono. Según la Agencia Internacional de la Energía, las mujeres continúan infrarrepresentadas en ámbitos estratégicos y suponen solo el 11% de quienes fundan ‘startups’ energéticas. A juicio de Kauer, el modelo ‘gender finance’ ayuda a avanzar hacia una transición justa que combine sostenibilidad, inclusión y competitividad, permitiendo que más mujeres participen en las soluciones de la economía futura. “Entendemos que una transición sostenible solo puede ser verdaderamente competitiva si moviliza recursos hacia todo el talento empresarial”, apunta la experta.
¿Qué brecha de financiación afrontan las mujeres emprendedoras?
Las emprendedoras son alrededor de un 63 % menos propensas que los emprendedores a conseguir financiación de ‘venture capital’ (capital de riesgo), según la OCDE. La brecha no se limita al acceso: entre quienes consiguen este tipo de inversión, las mujeres reciben, de media, alrededor del 70 % del volumen de financiación que obtienen los hombres.
La brecha también se observa en el acceso al crédito bancario. Un estudio de Pablo de Andrés, Ricardo Gimeno y Ruth Mateos de Cabo, publicado por el Banco de España y posteriormente en ‘Journal of Corporate Finance’, analizó más de 80.000 empresas españolas creadas por un único emprendedor entre 2004 y 2014. Los autores observaron que las emprendedoras solicitaban menos préstamos y que, entre quienes los pedían, la probabilidad de obtener financiación durante el año de fundación era menor que entre los hombres del mismo sector. Esta diferencia desaparecía en los años posteriores, una vez que la empresa disponía de un historial de resultados.
El estudio también encontró que, entre las empresas que sí obtuvieron crédito durante su primer año, las dirigidas por mujeres presentaron una probabilidad de impago un 14 % menor. Los autores señalan que estas diferencias desaparecían en años posteriores.
Las diferencias de género aparecen también en la actividad emprendedora. Según el GEM 2024/2025 Women's Entrepreneurship, las mujeres tienen alrededor de un 20% menos de probabilidades que los hombres de iniciar un negocio. En España, el informe de ClosinGap y Redeia ‘Coste de oportunidad de la brecha de género en el emprendimiento innovador’ recoge que hay casi el triple de hombres que de mujeres emprendiendo en actividades de alta intensidad tecnológica.
¿A qué tipos de brechas de género se enfrentan las emprendedoras?
“Existen importantes brechas de género en muchos ámbitos relacionados con las finanzas y el emprendimiento; es un problema multifactorial”, apunta Elisabet Ruiz-Dotras, profesora de los Estudios de Economía y Empresa de la Universitat Oberta de Catalunya,(UOC). A saber:
- Brecha de conocimiento. “En general, las mujeres tienen menos conocimientos de finanzas que los hombres”, dice Ruiz-Dotras como resultado de sus investigaciones. Subyacen factores sociales y culturales, además de diferencias en la manera en la que las personas se forman en finanzas en función de su género: ellas optan por recursos gratuitos mientras que ellos están más dispuestos a pagar por formación, según el estudio ‘Exploring gender differences in the financial literacy decision-making’ (Las diferencias de género en la toma de decisiones sobre educación financiera), liderado por la experta.En España, la última Encuesta de Competencias Financieras disponible, correspondiente a 2021, detectó una brecha de 10 puntos porcentuales en conocimientos financieros: los hombres respondieron correctamente, de media, al 58 % de las preguntas, frente al 48 % de las mujeres. Un análisis publicado por el Banco de España en 2026 señala que parte de esta diferencia está relacionada con una mayor tendencia de las mujeres a responder “no lo sé”: esta brecha alcanza 7 puntos porcentuales y explica más de dos tercios de la diferencia en respuestas correctas.
- Brecha de los cuidados. El informe global GEM destaca que las emprendedoras tienen casi un 50% más de probabilidades que los emprendedores de cerrar o abandonar su negocio debido a motivos personales o familiares. Las dificultades para conciliar fragmentan en mayor medida sus carreras y dificultan la supervivencia de sus empresas a largo plazo. También pueden provocar que, ante una intensa carga de trabajo, y en varios frentes, las mujeres terminen delegando los asuntos financieros en los hombres, sugiere Ruiz-Dotras.
- Brecha de autoconfianza y seguridad. En general, a las mujeres les falta ‘self efficacy’, o autoeficacia, entendida como la confianza en las propias capacidades para lograr objetivos. Si una mujer no confía en sus posibilidades para emprender, a pesar de contar con los mismos conocimientos y capacidades que un hombre, esa inseguridad puede condicionar los resultados.
- Brecha de ingresos y capital disponible. Un menor nivel de ingresos puede reducir la capacidad de acumular ahorro y capital propio para poner en marcha un negocio. Esto puede condicionar la escala inicial del proyecto o aumentar la necesidad de recurrir a financiación externa.
¿Qué instrumentos de financiación existen para mujeres emprendedoras?
El DFI Gender Finance Collaborative impulsó principios, definiciones y metodologías comunes para incorporar la perspectiva de género a las decisiones de inversión de las instituciones de financiación del desarrollo. Esta colaboración evolucionó posteriormente hacia 2X Collaborative, una iniciativa que reúne a distintos tipos de inversores para extender las prácticas de inversión con enfoque de género.
Entre las prácticas que pueden adoptar las entidades financieras se encuentran:
Qué pueden hacer las entidades financieras
- Desarrollar principios, criterios de financiación y herramientas de diligencia debida para orientar sus decisiones de inversión hacia el apoyo a la igualdad de género y el valor del liderazgo femenino.
- Compartir estrategias, estudios de caso y lecciones aprendidas para construir colectivamente conocimiento sobre las mejores prácticas para la inversión con enfoque de género.
- Apoyar que haya más mujeres en puestos de liderazgo entre sus empresas participadas.
- Colaborar en oportunidades de coinversión con enfoque de género.
Qué instrumentos puede encontrar una empresa
En cuanto a instrumentos concretos, pueden acceder a:
- Préstamos con enfoque de género para empresas propiedad de mujeres o lideradas por ellas, tanto de entidades bancarias como de estas asociadas con entidades públicas.
- Fondos de capital riesgo especializados.
- Microfinanciación y mecenazgo (‘crowdfunding’).
- Redes de inversores privados y ‘business angels’.
Ejemplos de financiación para mujeres emprendedoras
- Programa Emprendedoras de Cámaras de Comercio españolas. Servicio de asesoramiento personal a nuevas empresarias para conseguir fondos con los que arrancar el proyecto. Financiado por el Fondo Social Europeo Plus y el Instituto de las Mujeres.
- Línea Emprendedoras Digitales de ENISA (Empresa Nacional de Innovación S.A.). Ayuda a pymes tecnológicas mediante préstamos participativos –sin participar en la gestión ni en la propiedad de la empresa–. Los importes oscilan entre 25.000 euros y 1,5 millones, sin garantías, con un plazo de hasta siete años de amortización. Los intereses estarán vinculados a los resultados de la empresa.
- Bono social de género de BBVA Perú y BID Invest. En 2025, BBVA Perú realizó junto con BID Invest una emisión privada internacional de bonos sociales destinada a ampliar el acceso al crédito de micro y pequeñas empresas propiedad o lideradas por mujeres. La operación contempló hasta 200 millones de dólares en dos series, con BID Invest como inversor en la primera por 75 millones de dólares.
Preguntas frecuentes sobre finanzas con perspectiva de género
¿Qué son las finanzas con perspectiva de género?
Las finanzas con perspectiva de género incorporan el análisis de género en las decisiones de financiación e inversión. Su objetivo es identificar barreras que pueden afectar de forma distinta a mujeres y hombres y ampliar el acceso al capital de emprendedoras y empresas lideradas por mujeres.
¿Qué diferencia hay entre ‘gender finance’ y una financiación neutral al género?
La financiación con perspectiva de género tiene en cuenta desigualdades y barreras específicas al analizar el acceso al capital. Un enfoque neutral aplica los mismos criterios a todas las personas sin incorporar necesariamente esas diferencias de partida.
¿Qué brecha de financiación afrontan las mujeres emprendedoras?
La brecha aparece tanto en el acceso como en el volumen de financiación. Según la OCDE, las emprendedoras tienen alrededor de un 63 % menos de probabilidades de conseguir capital riesgo y, cuando lo obtienen, reciben de media alrededor del 70 % del volumen que consiguen los hombres.
¿Qué tipos de financiación pueden utilizar las mujeres emprendedoras?
Entre los instrumentos disponibles se encuentran préstamos con enfoque de género, capital riesgo, microfinanciación, ‘crowdfunding’ y redes de ‘business angels’. La opción adecuada depende de la fase del negocio, el importe necesario y las características de cada proyecto.
¿Qué programas de financiación para mujeres emprendedoras existen en España?
Entre los ejemplos figuran el Programa Emprendedoras de las Cámaras de Comercio y la línea Emprendedoras Digitales de ENISA. Ambos ofrecen apoyo específico a mujeres emprendedoras, aunque sus condiciones, importes y requisitos deben consultarse en sus convocatorias vigentes.
¿Existen iniciativas de ‘gender finance’ en Latinoamérica?
Sí. En la región existen operaciones e instrumentos orientados a ampliar el acceso al crédito de empresas propiedad o lideradas por mujeres. Entre los ejemplos recientes se encuentran emisiones de bonos sociales y líneas de financiación apoyadas por BID Invest en países como Perú.