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“Una nueva ola de inversión redefine las necesidades financieras de las empresas en España”

La transición energética, la digitalización, la consolidación sectorial y el despliegue de nuevas infraestructuras están reconfigurando las decisiones de inversión en Europa. En España, BBVA CIB encadena dos años de crecimiento a doble dígito y ha acompañado operaciones e inversiones cercanas a 20.000 millones de euros. José Ramón Vizmanos, responsable de BBVA CIB en España, explica por qué esta nueva etapa exige más capital, más sofisticación financiera y una visión estratégica de largo plazo.

La economía europea entra en una etapa marcada por profundas transformaciones industriales. La transición energética, el despliegue de infraestructuras digitales o la reconfiguración de sectores clave están impulsando una nueva ola de inversión y de actividad corporativa, en la que la banca de inversión vuelve a situarse en el centro de algunas de las decisiones más relevantes para el crecimiento empresarial.

Este dinamismo también se refleja en España. BBVA CIB ha encadenado dos años consecutivos de crecimiento a doble dígito y ha acompañado inversiones cercanas a los 20.000 millones de euros en nuestro país. Para José Ramón Vizmanos, estas cifras reflejan el momento que atraviesa una parte relevante del tejido empresarial. “Estamos entrando en una etapa en la que muchas empresas ya no se plantean solo financiar su actividad, sino ganar tamaño, acelerar su transformación y posicionarse mejor para la próxima década. Y eso exige soluciones financieras mucho más sofisticadas”, explica.

Este nuevo ciclo inversor también está redefiniendo el papel de la banca de inversión. El cambio no se limita al volumen de inversión, sino a la naturaleza de las decisiones. “Detrás de muchas operaciones hay planes industriales, ambiciones de expansión, procesos de consolidación o apuestas tecnológicas que requieren una combinación de asesoramiento estratégico, capacidad de ejecución y acceso a capital”, señala Vizmanos.

Operaciones corporativas en un entorno más exigente

Uno de los ámbitos donde esta evolución resulta más visible es el mercado de fusiones y adquisiciones. En los últimos doce meses, el equipo de BBVA CIB en España ha participado en 18 operaciones relevantes con componente español, en un entorno global donde la incertidumbre económica ha elevado el nivel de exigencia de muchas transacciones.

Según Vizmanos, la actividad no se ha detenido pero sí ha cambiado de naturaleza. “Hoy las operaciones no responden solo a una lógica de crecimiento. Responden a una lógica de posicionamiento. Las compañías buscan reforzar su posición en sectores que están cambiando a gran velocidad, asegurar capacidades críticas o anticiparse a la siguiente ola de transformación”.

"Las compañías buscan reforzar su posición en sectores que están cambiando a gran velocidad, asegurar capacidades críticas o anticiparse a la siguiente ola de transformación”

Este tipo de procesos exige conocimiento sectorial, presencia global y capacidad de estructuración financiera. En ámbitos como energía, telecomunicaciones, tecnología o infraestructuras digitales, esa necesidad de anticipación está impulsando algunos de los movimientos corporativos más relevantes del mercado español. “En muchos casos hablamos de procesos complejos donde el asesoramiento estratégico se combina con la financiación o con el acceso a distintos mercados de capital”, explica Vizmanos.

Ese papel se refleja en diversas operaciones recientes en el mercado español. Este año, BBVA ha acompañado procesos corporativos completos actuando como asesor financiero, como en la venta del 40% de FiberPass por parte de Telefónica y Vodafone a AXA IM Alts, o como asesor exclusivo en la venta de una participación mayoritaria de Juan Navarro a Tikehau Capital. Entre los ejemplos más relevantes figuran también Grupo Catalana Occidente, donde BBVA actuó como asesor de M&A y desempeñó un papel clave en la financiación bancaria, y CIRSA, donde ejerció como Joint Bookrunner y banco agente en su salida a bolsa.

Empresas, cadenas de valor y transición energética

En ese contexto, la transición energética se ha consolidado como uno de los grandes motores de inversión de la próxima década. En el último ejercicio, BBVA canalizó 134.000 millones de euros en financiación sostenible a nivel global, de los cuales cerca de 50.000 se movilizaron en España. “La transición energética no es solo un reto ambiental; es también un proceso de transformación industrial que requerirá grandes volúmenes de capital”, señala Vizmanos.

José Ramón Vizmanos, responsable de BBVA CIB España.

Ese proceso se refleja tanto en grandes proyectos energéticos como en nuevas tecnologías vinculadas al ámbito 'cleantech'. Un ejemplo es la operación de Verdalia, que se ha convertido en la mayor financiación cerrada en Europa en el sector del biometano y en la que BBVA actuó como principal prestamista español. Esta dinámica empieza a trasladarse también al conjunto del tejido empresarial. “El verdadero impacto se produce cuando esas soluciones llegan también a empresas medianas, proveedores industriales o consumidores”, añade.

Al mismo tiempo, está cambiando la forma en que se entiende la propia actividad empresarial. Las grandes compañías dependen cada vez más de la solidez financiera de su ecosistema de proveedores, socios industriales o distribuidores. “La empresa ya no puede analizarse de forma aislada”, afirma Vizmanos. “Su fortaleza depende cada vez más de la resiliencia de toda su red”.

Esta visión más amplia está impulsando soluciones financieras orientadas a reforzar ese entorno empresarial. Programas de financiación del capital circulante o soluciones de ‘supply chain finance’ permiten mejorar la liquidez de las compañías de la cadena productiva y reforzar su estabilidad financiera. Este enfoque resulta especialmente relevante en uno de los grandes retos actuales de las empresas: la reducción de emisiones a lo largo de toda su cadena de suministro. “Gran parte de las emisiones de una compañía se generan en su cadena de valor”, explica Vizmanos. “Si queremos avanzar en la descarbonización, también tenemos que facilitar que proveedores y socios puedan invertir en esa transición”.

Nuevas necesidades de financiación para las empresas

En paralelo, las necesidades financieras de las empresas medianas están evolucionando con rapidez. Muchas compañías familiares afrontan procesos de crecimiento, internacionalización, consolidación o sucesión que requieren estructuras financieras cada vez más sofisticadas. “Durante mucho tiempo, este tipo de soluciones estaban reservadas a grandes corporaciones”, explica Vizmanos. “Hoy vemos a muchas empresas medianas dar un salto claro en sofisticación financiera porque sus retos también son más complejos y más ambiciosos”.

“Hoy vemos a muchas empresas medianas dar un salto claro en sofisticación financiera porque sus retos también son más complejos y más ambiciosos”

De cara a los próximos años, Vizmanos anticipa una fuerte demanda de capital vinculada a sectores estratégicos para la economía europea. “La próxima década va a requerir volúmenes muy relevantes de inversión”, afirma. “La transición energética seguirá siendo uno de los grandes motores, pero también veremos una fuerte expansión de las infraestructuras digitales, los centros de datos o la inteligencia artificial”.

Para el responsable de BBVA CIB en España, este proceso marca una nueva etapa para el tejido empresarial del país. “Las empresas españolas están entrando en una nueva fase”, concluye. “El reto ahora es ganar tamaño, invertir y posicionarse en sectores que van a definir la economía de los próximos años”.

En este nuevo entorno, la banca de inversión está llamada a desempeñar un papel cada vez más decisivo: no solo como proveedor de financiación, sino como socio estratégico en decisiones que marcarán el posicionamiento competitivo de las empresas en la próxima década.