El consumo privado en España repunta con fuerza y el automóvil lidera el gasto, según BBVA Research
Según el último informe ‘Situación Consumo’ de BBVA Research, el gasto de los hogares en España crecerá un 3,3% en 2025, dos décimas más que en 2024, y un 2,5% en 2026, impulsado por el avance de la renta disponible y la riqueza de los hogares. El automóvil consolida su papel como motor del consumo de bienes duraderos, con un alza de las matriculaciones del 14,9% hasta octubre. Aunque la electrificación de los vehículos gana terreno, España continúa rezagada respecto a sus socios europeos.
El incremento del consumo privado que destaca BBVA Research está sustentado en una mejora sostenida de la renta disponible real de los hogares, que aumentará un 2,9% anual en promedio en el bienio 2025-2026.
Entre los factores que explican esta evolución destacan la creación de empleo, la revalorización de los salarios y las pensiones, así como una inflación contenida, lo que permite a las familias recuperar poder adquisitivo. A ello se suma un entorno financiero más favorable, con tipos de interés estables y más bajos que en años anteriores.
Asimismo, el informe apunta que el patrimonio de los hogares experimentará un crecimiento significativo: la riqueza financiera neta subirá un 6,3% anual, mientras que la inmobiliaria lo hará un 6,6%, favorecida por la revalorización de los activos y un endeudamiento familiar que se mantiene en niveles moderados.
Bienes duraderos, y especialmente el automóvil, impulsan el gasto familiar
El informe ‘Situación Consumo’ de BBVA Research pone de relieve cómo el patrón de consumo se ha transformado tras la pandemia, con un mayor peso de los servicios y los bienes duraderos en el gasto familiar. Entre estos últimos, el sector del automóvil destaca como uno de los principales impulsores del gasto en 2025.
Entre enero y octubre de 2025 se matricularon en España 951.516 turismos, un 14,9% más que en el mismo periodo del año anterior. A pesar de este progreso, la cifra aún se encuentra un 10,2% por debajo de los niveles de 2019.
España se posiciona como uno de los países europeos con mayor incremento de ventas de automóviles, junto con Lituania y Letonia, en contraste con la evolución más moderada del conjunto del bloque comunitario, donde la variación interanual hasta septiembre apenas alcanzó el 0,9%.
Las perspectivas son favorables. La evolución prevista de los determinantes de la demanda sugiere que las ventas de automóviles se situarán en torno a 1.150.000 este año y podrían superar 1.200.000 en 2026.
El canal particular, clave
Los particulares explican el 60% del repunte de las matriculaciones en 2025. Entre enero y octubre se vendieron 440.000 turismos, un 20,2% más que en los diez primeros meses de 2024, pero un 9,3% menos que en 2019.
Esta distancia a los registros anteriores a la pandemia tiene lugar en un contexto de aumento significativo de la demanda potencial de automóviles. Al respecto, los datos de la Encuesta de Presupuestos Familiares indican que el número de hogares que compró un turismo nuevo se redujo en 310.000 entre 2019 y 2024, mientras que el total de hogares creció en 650.000. Esto significa que las ventas a particulares no han recuperado el nivel de 2019 porque la probabilidad de adquirir un automóvil ha caído, sobre todo entre los hogares más propensos a la compra.
Con todo, el perfil de población compradora apenas ha cambiado. Continúan siendo hogares acomodados, con vivienda en propiedad y responsabilidades familiares, cuyo sustentador principal es un hombre, joven, de nacionalidad extranjera, con estudios secundarios, casado y ocupado que reside en un municipio de menos de 20.000 habitantes con una densidad de población media o baja.
Avances en electrificación, pero España sigue por detrás de la UE
El informe subraya, asimismo, que el mercado español de turismos electrificados experimenta un fuerte crecimiento, aunque su cuota de mercado todavía es menor que la del promedio de los Estados miembros de la UE.
Entre enero y octubre de 2025, las ventas de automóviles eléctricos puros (BEV) se incrementaron un 89,7 %, y las de híbridos enchufables (PHEV), un 109,6%. Su peso conjunto alcanza el 19 %, mientras que en la UE asciende al 25,1%. Portugal, por ejemplo, ya supera el 35%, con un 21,4% en BEV y un 14,5% en PHEV.
De mantenerse el ritmo actual, la cuota de mercado de los eléctricos puros en España alcanzaría el 37% en 2035, tres puntos más que lo previsto hace un año. Sin embargo, esta cifra se sitúa aún lejos de los compromisos europeos de descarbonización del transporte ('Objetivo 55'). Según BBVA Research, para cumplir la meta, España debería triplicar la velocidad de adopción esperada del vehículo eléctrico durante los próximos diez años.