De la reforestación a la inclusión social: Ourense acoge a los ganadores de los premios BBVA Futuro
BBVA ha celebrado en Ourense la entrega de premios de la VIII Convocatoria Solidaria BBVA Futuro, impulsada por la gestora de activos de la entidad, una iniciativa que apoya proyectos transformadores orientados a mejorar la vida de las personas y a proteger y recuperar el entorno. En esta edición, la gestora ha reconocido a 25 iniciativas, que recibirán entre 72.000 y 32.000 euros hasta sumar una donación total de un millón de euros, con especial atención a proyectos medioambientales vinculados a la restauración, la reforestación y la prevención de incendios forestales. Desde su lanzamiento, BBVA Futuro ha destinado más de siete millones de euros a proyectos con impacto social y medioambiental en toda España.
El encuentro ha reunido a representantes de las entidades ganadoras, empleados de BBVA y clientes, así como a distintos agentes sociales para visibilizar el impacto tangible de los proyectos seleccionados. La convocatoria pone en valor la capacidad de BBVA para identificar necesidades concretas en todo el territorio nacional gracias a su presencia local y a la implicación de sus empleados, que participan como evaluadores voluntarios en el proceso de selección y aportan su conocimiento para identificar iniciativas con impacto social y medioambiental. Tras ocho ediciones, la iniciativa ha llegado a 48 de las 50 provincias españolas, reflejando la capacidad de combinar alcance nacional y conocimiento local.
Xavier Llinares, director de Red Minorista de BBVA en España, fue el encargado de abrir el acto, en el que destacó el papel de la Convocatoria Solidaria BBVA Futuro como una iniciativa que conecta la inversión responsable con proyectos capaces de generar oportunidades, mejorar el entorno y contribuir al bienestar de las personas. La convocatoria refuerza, además, el compromiso de BBVA con las entidades que trabajan sobre el terreno y conocen de primera mano las necesidades de cada comunidad.
“Esta convocatoria nace con vocación de cercanía, de identificar necesidades, escuchar la realidad de cada territorio y apoyar a las organizaciones que se implican para transformarla. Es una iniciativa posible gracias a miles de clientes que invierten en el fondo BBVA Futuro Conservador y a la implicación de los empleados que participan en la evaluación de los proyectos”, ha señalado.
Xavier Llinares también ha destacado que este año se ha querido reconocer de forma especial la labor de prevención, reforestación y regeneración de los ecosistemas, así como la generación de oportunidades para las personas y municipios afectados por los incendios. “Galicia, y especialmente Ourense, vivió un año muy duro, y es necesario seguir apoyando la revitalización de estos territorios”, ha enfatizado.
Amplio interés por la convocatoria
El interés suscitado por esta nueva edición se ha reflejado tanto en el número de proyectos presentados como en la implicación de los voluntarios que han participado en el proceso de selección. En total, se han revisado 250 candidaturas, de las que 189 cumplían con todos los requisitos y pasaron a la fase de valoración. Para ello, la convocatoria ha contado con la participación de evaluadores voluntarios, un 50% más que en 2025, cuya dedicación ha sido fundamental para identificar las iniciativas con mayor potencial de impacto social y medioambiental.
Uno de los ejes centrales del encuentro ha sido la recuperación de los territorios afectados por los incendios. Bajo el título ‘Voces frente al fuego: lo que queda cuando las llamas se apagan’, la meteoróloga Mar Gómez ha conversado con la entidad ganadora del gran premio en la categoría de Medio Ambiente, Asociación AMICOS, sobre los efectos sociales, económicos y ambientales que dejan los incendios y la importancia de impulsar proyectos que contribuyan a la regeneración de los ecosistemas y a la reconstrucción de las comunidades afectadas.
La jornada también ha contado con la mesa ‘Voces que transforman realidades: respuestas reales a desafíos sociales’, en la que participaron las entidades ganadoras de los grandes premios: Fundación ENKI, Fundación EMET, Fundación RAÍCES y la Associació de Paraplègics i Discapacitats Físics de Lleida (ASPID), así como la consejera delegada de BBVA Asset Management, Belén Blanco. Durante el diálogo, las organizaciones compartieron el impacto de sus proyectos en ámbitos como la educación, la inclusión social, el acompañamiento a personas en situación de dependencia, mayores y salud y la creación de empleo para colectivos vulnerables.
Por su parte, Belén Blanco ha afirmado que “invertir en BBVA Futuro Conservador no es solo proteger el patrimonio; es, de forma muy real, invertir en el futuro, en la dignidad y en el bienestar de toda la sociedad”. “Si algo hemos aprendido en estos ocho años es el papel crucial que desempeñan las organizaciones de base en nuestro país. Asociaciones y fundaciones locales sostienen el día a día de millones de personas en situación de vulnerabilidad y son, además, motores de la economía local porque generan empleo, movilizan voluntariado y aportan riqueza a toda la comunidad”, ha añadido.
Impacto en 22 provincias
Las 25 iniciativas premiadas tendrán un impacto directo en 22 provincias diferentes y beneficiarán a personas y comunidades de nueve comunidades autónomas. La convocatoria incluye cinco grandes premios de 72.000 euros para proyectos de Educación, Inclusión social, Dependencia, mayores y salud, Creación de empleo para colectivos vulnerables y Medioambiente. Además, se han repartido cuatro donaciones de 32.000 euros para proyectos medioambientales a nivel nacional y 16 donaciones de 32.000 euros para proyectos sociales de ámbito local.
Desde su puesta en marcha, BBVA Futuro ha destinado más de siete millones de euros a proyectos con impacto social y medioambiental. A lo largo de estas ocho ediciones, se han recibido más de 1.650 candidaturas y se han podido financiar 169 proyectos de 130 entidades diferentes, traduciéndose en una aportación global de 7,2 millones de euros donados y más de 700.000 personas impactadas, entre beneficiarios directos e indirectos.
La iniciativa es posible gracias al fondo BBVA Futuro Conservador, FI, un fondo de inversión mixto de gestión activa que dona parte de su comisión de gestión, lo que permite canalizar la inversión responsable hacia entidades sociales y medioambientales que generan impacto medible y duradero en las comunidades en las que desarrollan su actividad.