Ejemplos de financiación de impacto social: casos reales y cómo se aplican
Los ejemplos de financiación de impacto social ilustran cómo se aplican instrumentos como bonos sociales, inversión de impacto o microfinanciación para impulsar proyectos que generan beneficios sociales y ambientales junto con rentabilidad económica.
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La financiación adecuada es clave para generar impacto social. Sin recursos, muchas buenas ideas no llegan a aplicarse ni logran transformar realidades. Esta carencia es uno de los principales obstáculos para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Así lo señala el informe ‘América Latina y el Caribe y la Agenda 2030 a cinco años de la meta: ¿cómo gestionar las transformaciones para acelerar el progreso?’, elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), organismo de Naciones Unidas.
La CEPAL defiende que la movilización de recursos debe incluir la colaboración público-privada. También destaca el papel de los bonos verdes para financiar proyectos ambientales. Además, subraya la importancia de la cooperación internacional. El informe apuesta por soluciones innovadoras y adaptadas a las necesidades locales. Estas soluciones deben surgir de la colaboración entre gobiernos, sector privado, academia y sociedad civil.
Junto a estos instrumentos de deuda, existen los bonos sociales. Sirven para financiar o refinanciar proyectos que buscan generar resultados sociales positivos, de forma total o parcial. Se rigen por principios internacionales y suelen someterse a auditorías para garantizar la transparencia en su gestión.
Estos bonos permiten financiar iniciativas sociales. Entre ellas, el acceso a servicios básicos como la educación o la salud. También apoyan la creación de empleo, el desarrollo económico sostenible y la vivienda asequible para colectivos vulnerables.
Tipos de financiación de impacto social
Ejemplos de financiación de impacto social en agricultura sostenible
Setecientos pequeños productores de cacao de la provincia dominicana de Monte Plata reciben apoyo para ser más sostenibles, evitar la deforestación y acceder a los mercados europeos. Es un proyecto de Codespa, organización no gubernamental de cooperación para el desarrollo que trabaja en todo el mundo, con actuaciones transformadoras de tipología muy diversa, y de la mano de ONGs locales. Este proyecto durará hasta 2026 y ha recibido una subvención de 945.000 euros de la Unión Europea.
"La Agencia Española de Cooperación y la Unión Europea son nuestras principales fuentes de financiación", explica Diana Patricia Borrero, responsable de la delegación Caribe de Codespa. El donante recibe informes periódicos sobre el avance del proyecto –actualmente a un 70% de implementación– y sobre sus impactos positivos, tanto los previstos como algunos sobrevenidos durante la ejecución. Su fuerte componente tecnológico –’blockchain’ y geolocalización de los cultivos– ha logrado que campesinos completamente analógicos, como el señor Rufino, ahora manejen con soltura WhatsApp, aporta Borrero.
"Lo más difícil es el seguimiento. Las subvenciones son un punto de partida, que permiten unos resultados, dar los primeros pasos del camino", reflexiona Borrero. "Hemos dado seis pasos, pero ¿quién va a acompañar los 14 que faltan?", se pregunta. Por ello, su delegación ya anda buscando financiación para una segunda fase de su proyecto.
Ejemplos de financiación sostenible en conservación y turismo
Este proyecto de turismo y conservación pretende el desarrollo sostenible, a través del ecoturismo, de las tres comunidades rurales adyacentes a un área clave de biodiversidad amenazada. Subvenciona, con algo más de 320.660 dólares estadounidenses, CEPF –Critical Ecosystem Partnership Fund–, iniciativa conjunta de conservación de la biodiversidad de la Agencia Francesa de Desarrollo, Conservation International, la Unión Europea, el Fondo para el Medioambiente Mundial, el Gobierno de Japón y el Banco Mundial.
"Un proyecto con varios donantes se hace más complejo, por la diversidad de instrumentos, y porque cada donante tiene su propio lenguaje", reconoce Borrero. En estos casos, la información tiende a duplicarse o incluso triplicarse, y el proceso hasta alcanzar la financiación resulta más costoso.
Borrero observa que las instituciones públicas están dejando de financiar actuaciones "tradicionales", que impactan en una comunidad concreta. Y se están volcando en aquellas que suponen cooperación entre países, Sur-Sur y entre pares, así como las que potencian una mayor implicación del propio donante en su implementación. "Son proyectos cada vez más grandes y complejos", advierte que requieren estructuras administrativas mayores por parte de las entidades receptoras del dinero.
Ejemplos de financiación de impacto en educación y empleo
Codespa desarrollará, hasta 2026, clubes de ciencias STEM y un programa de formación en medioambiente y emprendimiento verde entre 300 estudiantes de centros de educación pública y otros 300 jóvenes en situación de vulnerabilidad en Tánger (Marruecos). Lo hará gracias a financiación privada, en concreto de la empresa Teknia. La ONG observa un aumento de ayudas a sus proyectos procedentes de la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) de una empresa.
Ejemplos de ‘crowdfunding’ en financiación de impacto social
"El modelo de inversión convencional no ha prestado interés a las indicaciones de sarcomas y al cáncer infantil, ya que se consideran enfermedades raras, con poca incidencia en la población", explica, en su web, Cebiotex, una spin off del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona y la Universidad Politécnica de Cataluña que está desarrollando el fármaco CEB-01 (actualmente en fase clínica): una biomembrana cargada de un fármaco quimioterápico que asegura que la zona operada queda libre de células cancerosas.
"En Cebiotex, apostamos por el modelo de Inversión de Impacto Social, ya que hemos podido comprobar que éste sí muestra interés por este tipo de enfermedades. Se trata de inversiones que aportan un valor tanto social como económico muy elevados", declara. Entre las cuatro rondas de financiación que lleva desde 2015, la compañía destaca una campaña de ‘crowdfunding’, en 2020, a través de Capital Cell, en la que logró 750.000 euros (el objetivo inicial era de 600.000 euros).
En 2020, la profesora de la Universidad Complutense de Madrid Gracia Rubio Martín analizó en un artículo el papel del 'crowdfunding'en España orientado a financiar actividades con impacto positivo, tanto social como ecológico. Ya en aquel momento, situó las plataformas de crowdfunding como epicentro de un círculo virtuoso que estaba cambiando "el viejo paradigma de agente inversor sin escrúpulos" hacia otro "social y emocionalmente responsable".
Ejemplos de bonos sociales para inclusión financiera
En febrero de 2025, BID Invest –institución dentro del Banco Interamericano de Desarrollo que financia empresas y proyectos sostenibles en América Latina y el Caribe.– y BBVA Perú anunciaron la primera emisión privada internacional de un bono social para apoyar a mujeres emprendedoras. "Los recursos recaudados impulsarán la inclusión financiera en Perú, ampliando el acceso al crédito para micro y pequeñas empresas lideradas por mujeres. Esta emisión marca un hito en el sector bancario peruano, promoviendo el acceso a recursos financieros y empoderando a mujeres emprendedoras", manifestó Fernando Eguiluz, CEO de BBVA Perú.
Más allá de los instrumentos o las cifras, lo que define una financiación con propósito es su capacidad de generar confianza y colaboración entre actores muy distintos. Cuando empresas, gobiernos, instituciones financieras y sociedad civil comparten una misma meta —mejorar vidas y proteger el planeta—, la inversión deja de ser un fin y se convierte en un medio para transformar realidades. El reto está en mantener ese propósito a largo plazo y consolidar un ecosistema financiero que mida su éxito no solo en rentabilidad, sino también en impacto social y humano.
Preguntas frecuentes sobre ejemplos de financiación de impacto social
¿Qué son los ejemplos de financiación de impacto social?
Son casos reales que muestran cómo distintos instrumentos financieros, como bonos sociales o ‘crowdfunding’, se aplican para financiar proyectos que generan beneficios sociales y ambientales.
¿Qué tipos de financiación de impacto social existen?
Existen varios tipos, como los bonos sociales, la inversión de impacto, las subvenciones públicas, el ‘crowdfunding’ y la financiación privada a través de programas de responsabilidad social corporativa.
¿Qué ejemplos de financiación de impacto social destacan?
Algunos ejemplos incluyen proyectos de agricultura sostenible financiados por organismos públicos, iniciativas de salud apoyadas mediante ‘crowdfunding’ o bonos sociales destinados a impulsar la inclusión financiera de mujeres emprendedoras.
¿Cómo se aplica la financiación de impacto social en la práctica?
Se aplica combinando distintas fuentes de financiación, adaptando los instrumentos al tipo de proyecto y realizando un seguimiento del impacto social o ambiental generado.
¿Qué beneficios tiene la financiación de impacto social?
Permite desarrollar proyectos sostenibles, mejora la eficiencia en la asignación de recursos y genera valor social y económico al mismo tiempo.
¿Qué retos presenta la financiación de impacto social?
Entre los principales retos están la medición del impacto, la complejidad en la gestión de múltiples financiadores y la necesidad de asegurar la continuidad de los proyectos a largo plazo.