BBVA participa en la validación del modelo de pagos transfronterizos ‘tokenizados’ del proyecto Agorá
El proyecto Agorá, en el que participa BBVA junto con bancos centrales y más de 40 entidades financieras internacionales, ha demostrado el potencial de ‘blockchain’ y las tecnologías programables para mejorar la eficiencia de los pagos internacionales entre empresas preservando la seguridad y la integridad de las transacciones. El proyecto ha validado la viabilidad de realizar liquidaciones entre distintas divisas y jurisdicciones mediante reservas ‘tokenizadas’ de bancos centrales y depósitos ‘tokenizados’ de bancos comerciales, y en próximas fases realizará pruebas con operaciones reales.
Agorá, una iniciativa de colaboración público-privada impulsada por el Banco de Pagos Internacionales (BIS) y el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), ha demostrado que la tecnología ‘blockchain’ puede contribuir a resolver de forma segura y eficiente algunas de las ineficiencias tradicionales de los pagos mayoristas transfronterizos. El proyecto, integrado por siete bancos centrales junto a BBVA y más de 40 entidades financieras internacionales, ha publicado un informe con las principales conclusiones de este trabajo exploratorio, que confirma la viabilidad técnica y jurídica de avanzar hacia estos nuevos modelos de liquidación transfronteriza.
El proyecto ha permitido comprobar que la llamada liquidación atómica, que permite ejecutar operaciones bajo un principio de ‘todo o nada’ (es decir, una operación solo se ejecuta si todas las partes implicadas pueden completarla simultáneamente), puede realizarse de forma segura entre distintas divisas y jurisdicciones. Para hacerlo posible, el proyecto ha validado una arquitectura basada en capas interoperables que permite a los bancos centrales conservar el control y la autonomía sobre sus monedas y operaciones nacionales dentro de una plataforma compartida.
Las pruebas también muestran que es posible preservar la privacidad tanto de los saldos como de las transacciones mediante tecnologías que protegen la información sensible y, al mismo tiempo, facilitan el cumplimiento regulatorio. Además, este nuevo modelo no altera la naturaleza jurídica ni las obligaciones asociadas a las reservas de bancos centrales ni a los depósitos de bancos comerciales.
En paralelo, las pruebas realizadas confirman que se puede completar la liquidación definitiva de saldos en las divisas de las siete jurisdicciones participantes (zona Euro, Estados Unidos, Reino Unido, Suiza, México, Japón y Corea), aunque para ello será necesario adaptar los requisitos técnicos, operativos y contractuales a cada marco nacional.
“Con el proyecto Agorá hemos demostrado que es posible utilizar tecnologías basadas en ‘blockchain’ para replantear cómo se realizan los pagos transfronterizos, utilizando depósitos ‘tokenizados’ para mejorar y agilizar la ejecución y manteniendo al mismo tiempo las máximas garantías regulatorias y operativas con la liquidación en dinero de banco central”, afirma Francisco Maroto, responsable de Blockchain y Activos Digitales en BBVA.
En México, BBVA participó activamente en los análisis de las dimensiones legales, regulatorias, operativas y de gobernanza del dinero ‘tokenizado’, incluyendo la firmeza del prototipo de liquidación. Al respecto, Hugo Nájera Alva, director general de Banca Minorista de BBVA México, comenta que “el proyecto ha demostrado ser un modelo de colaboración exitoso entre bancos centrales y entidades financieras. Este se basa en una infraestructura compartida e interoperable, con el objetivo principal de mejorar y resolver los problemas existentes en el proceso de movilización de recursos internacionales”.
El prototipo también abre la puerta a nuevas funcionalidades, como pagos condicionados y disponibles de forma continua o futuras mejoras en ámbitos como la prevención del blanqueo de capitales, el cumplimiento de sanciones o la detección de fraude, a medida que evolucionen los marcos regulatorios y de intercambio de datos.
Los participantes del proyecto seguirán explorando los beneficios potenciales del prototipo y avanzarán hacia la realización de pruebas con operaciones de valor real junto a las entidades financieras.