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Los pagos agénticos, hacia una nueva forma de comprar más automatizada

Los pagos agénticos, en los que un agente de IA realiza compras con unas reglas previamente fijadas por el usuario, marcan la tendencia del comercio electrónico por su capacidad de automatización. Permite que los usuarios deleguen operaciones a los agentes de IA o que adquieran productos directamente a través de conversaciones con 'chatbots'. Son operaciones donde la seguridad es crucial y en las que las entidades financieras pueden aportar una capa extra de confianza.

Los pagos agénticos, hacia una nueva forma de comprar más automatizada

Las entradas del concierto de tu grupo favorito salen a la venta el próximo miércoles a las 12h. Seguirán un sistema de precios dinámicos, por lo que su coste variará según la demanda. A día de hoy, la manera de comprar estas entradas depende de estar a la hora prevista delante del ordenador o del móvil, una previsión de cuánto dinero quieres gastarte y si eres lo suficientemente hábil para refrescar la pantalla y entrar en la cola virtual a tiempo.

Gracias a los agentes de IA, este proceso puede cambiar por completo. Los agentes de IA pueden utilizar reglas determinadas previamente por el usuario para accionar compras 'online' de manera automática. Es lo que se conoce como pagos agénticos o comercio agéntico y consiste en dotar a la IA de la autonomía suficiente para tomar decisiones de compra por el usuario, siempre en base a un mandato previo.

En el ejemplo del concierto, el usuario podría indicar al agente que adquiera las entradas en el momento en el que salgan a la venta, siempre que estén en una zona determinada del recinto y que no superen un precio estipulado. De esta manera, el agente accederá a la web y comprará las entradas si se dan las condiciones usando las credenciales del usuario.

Más allá de un concierto, los pagos agénticos se podrían utilizar para muchas compras, como la adquisición de billetes de vuelo cuando bajen de precio o una determinada prenda de ropa en la tienda más asequible.

Hacia el comercio agéntico

La integración de la IA en el día a día está impulsando nuevas funcionalidades para unos usuarios cada vez más acostumbrados a conversar y gestionar sus necesidades con esta tecnología. Según un estudio de IBM Institute for Business Value de 2026, un 45% de los consumidores ya usa la IA como parte del proceso de compra.

Los pagos agénticos, hacia una nueva forma de comprar más automatizada

Por eso, los pagos agénticos se mueven entre dos realidades. Por un lado, aquellos agentes previamente diseñados por el usuario para dar respuesta en momentos puntuales a sus necesidades con compras programadas. Un ejemplo puede ser la compra de una entrada o la adquisición de un producto cuando vuelva a estar disponible en el inventario de un comercio o el usuario ya lo haya gastado. Un ejemplo sería una cafetera conectada que detecta que las cápsulas de café se están agotando.

Por otro, los agentes conversacionales que puedan responder a las demandas concretas de los usuarios sin que estos necesiten visitar diferentes webs. Para ello, un consumidor podría escribir: "Busca una guitarra española entre 70 euros y 120 euros que pueda recibir en mi casa el próximo martes". El agente analizará las opciones disponibles y adquirirá la que se ajuste a estas necesidades.

Para que esto sea posible, es necesario que se avance en algunos aspectos para garantizar la seguridad y el control del usuario. "La adopción será progresiva y la clave estará en combinar automatización con supervisión humana, especialmente en operaciones sensibles o de importe elevado", explica Alberto González Peñalver, responsable global de Ingeniería de Emisión de BBVA.

En este sentido, como explica Pablo Narro, del equipo de Pagos Digitales de BBVA, "el modelo hacia el que avanza el sector no es el de agentes de IA totalmente autónomos, sino el de agentes que actúan dentro de reglas definidas por el usuario". De esta forma, la automatización convivirá con mecanismos de control que permitan al usuario decidir hasta dónde puede actuar el agente en cada situación.

Seguridad de los pagos agénticos

Para analizar los retos de los pagos agénticos y que los bancos y emisores puedan ir adaptándose a este escenario, Visa ha creado Visa Agentic Ready, un programa en el que participa BBVA y en el que la entidad ha completado ya su primera transacción iniciada por un agente de IA. El objetivo es ir probando los pagos realizados por agentes con tarjetas y comercios reales, con el fin de comprobar los mecanismos de autenticación y autorización, y observar cómo interactúan consumidores, comercios y entidades financieras en este nuevo entorno.

"Uno de los principales aprendizajes es que el comercio agéntico solo funcionará si mantiene las mismas garantías de confianza que existen hoy en pagos digitales", indica Pablo Narro. Estas garantías pasan por tener una identidad verificable, dar consentimiento explícito, tener la capacidad de revocar permisos y monitorizar los posibles riesgos.

En los últimos meses han surgido protocolos y estándares que quieren garantizar que la experiencia de los usuarios que utilizan pagos agénticos es completamente segura. Entre ellos, se encuentra AP2, un protocolo impulsado por Google que garantiza las capas de autorización, autenticación y responsabilidad necesarias en el comercio agéntico.

En este sentido, "tecnologías como la 'tokenización', la biometría o las 'passkeys' serán esenciales para garantizar que las operaciones estén siempre vinculadas a una persona real y bajo su control", explica Narro. Contar con esta capa de seguridad es esencial para garantizar un buen uso de los pagos agénticos, que también podrán variar según el nivel de riesgo o el coste de un producto: si no supone mucho riesgo y el coste es reducido, el agente podría operar de manera autónoma, pero si detecta alguna incidencia o el precio es elevado, las reglas preestablecidas harán que tenga que validarlo primero con el usuario.

Los pagos agénticos, hacia una nueva forma de comprar más automatizada

Los bancos se erigen como una pieza fundamental del ecosistema del comercio agénticos como un actor de confianza. Así lo defiende Alberto González, que cree que los bancos están mejor posicionados que otros actores del ecosistema financiero para ofrecer trazabilidad, supervisión y mecanismos de reclamación: "Las entidades financieras podemos aportar una capa adicional de confianza porque ya operamos bajo marcos regulatorios estrictos y contamos con experiencia en gestión del fraude, identidad digital y protección del consumidor".

El futuro es mixto

Aunque el término 'pagos agénticos' aluda a un escenario donde la IA tiene el protagonismo, los movimientos de la industria y de los consumidores apuntan a un futuro híbrido, en el que la automatización convivirá con distintos niveles de supervisión humana. Los usuarios podrán decidir cuándo delegar completamente una compra y cuándo mantener la aprobación final en función del importe, el riesgo o el tipo de producto.

El objetivo del sector es integrar la comodidad de los pagos agénticos con la tranquilidad del usuario. Por eso, la clave de los pagos agénticos está en las reglas previas. "Este mandato es inalterable e inviolable, por lo que, si el agente intenta transaccionar por un importe superior al establecido por el cliente, o comprar en otra categoría o comercio diferente al establecido en ese mandato por el usuario, la compra será rechazada", explica Alberto González.

Todo apunta a que el comercio 'online' estará cada vez más influido por la inteligencia artificial y la automatización. No obstante, todavía quedan retos técnicos, regulatorios y de adopción por resolver. En un entorno tan dinámico como el actual, el desafío no es solo anticipar hacia dónde se dirige el mercado, sino contribuir a construir un modelo seguro, interoperable y centrado en el usuario. Por eso, seguir la evolución de estos estándares y participar en su desarrollo será clave en los próximos años.