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Análisis y opinión 22 feb 2017

BBVA Research: Es probable la recuperación del crecimiento en México para 2018, una vez disipada la incertidumbre

El inesperado resultado de la elección presidencial de Estados Unidos noviembre pasado modificó el escenario económico en México hacia uno de naturaleza menos favorable, aunque con mucha incertidumbre respecto al grado de adversidad que pudiera presentarse.

En el documento “Situación México” Primer Trimestre 2017, coordinado por Carlos Serrano, Economista en Jefe para México de BBVA Research, advierte que la posibilidad de modificar las relaciones comerciales con EE.UU. pone en riesgo el modelo de crecimiento vigente en el país durante las últimas dos décadas. No obstante, a pesar de la relevancia del tema, los efectos finales sobre la economía dependerán de hasta qué punto se cambien las condiciones de intercambio entre los dos países.

“Al momento, y tomando en cuenta que los tratados comerciales vigentes representan beneficios para ambas naciones, consideramos que lo más probable es que estos efectos terminen siendo sólo cíclicos y no estructurales. Este escenario de incertidumbre ya tiene manifestaciones negativas en algunas variables de mercado que harán del 2017 un año retador y de menor crecimiento al que se anticipaba antes de la elección de EE.UU.”, señaló Serrano.

“Consideramos que lo más probable es que estos efectos terminen siendo sólo cíclicos y no estructurales

Actualmente las variables financieras reflejan las dudas sobre el desempeño futuro de la economía mexicana. El tipo de cambio ha registrado una relevante depreciación desde la elección que lo ha llevado a sobrepasar los 20 pesos por dólar. Relacionado en buena medida con esta depreciación se incrementaron las expectativas de inflación implícitas en los mercados de bonos, que inmediatamente se tradujo en expectativas de una política monetaria más restrictiva y un incremento de hasta 100 puntos base de los rendimientos de bonos gubernamentales de largo plazo.

Ante esta nueva depreciación del tipo cambio y la eliminación de los subsidios a las gasolinas, la inflación se incrementó por encima de la cota superior del intervalo de variabilidad alrededor del objetivo de inflación del Banco de México (4.0%) y se espera que continúe con esta tendencia hasta alcanzar un máximo de 6.0%. Si bien al momento siguen sin presentarse efectos de segundo orden sobre los precios, los riesgos de observarlos hacia adelante se han incrementado.

Como una consecuencia lógica, dado su mandato único de estabilidad de precios, el banco central inició el año con un incremento de 50 puntos base en su tasa de referencia y esperamos que continúe restringiendo su postura, con la finalidad de anclar las expectativas de inflación y evitar los efectos de segundo orden en los precios.

Se estima que los movimientos descritos en las variables nominales se traduzcan en un menor dinamismo de la economía, principalmente vía el consumo. El incremento en la inflación se traducirá en un menor poder de compra, lo cual aunado al alza de las tasas de interés impactará a la baja el consumo privado.

“Estimamos que la economía crecerá 1.0% durante el 2017

Si a esto se añade la menor inversión esperada como consecuencia de la incertidumbre que prima en la relación comercial de México con EE.UU., se tiene que una buena parte de la demanda agregada experimentará una desaceleración del crecimiento respecto a lo observado en 2016. Ahora bien, es posible esperar un buen comportamiento del sector externo.

Dejando de lado por un momento el tema de la relación comercial, se espera una mejoría de las exportaciones mexicanas ligada a un mayor crecimiento del sector manufacturero de EE.UU. “Este incremento no será suficiente para compensar la caída en los otros componentes, por lo que estimamos que la economía crecerá 1.0% durante el 2017“, indicó el economista jefe de BBVA Research México.

Si bien el escenario descrito dista de ser benigno, es de suma importancia destacar que con la información con la que se cuenta al momento, lo más probable es que los efectos de las políticas de la actual administración de EE.UU. sobre la economía mexicana sean cíclicos y no estructurales. Esta expectativa se fundamenta en el hecho de que la estrecha relación comercial entre México y EE.UU. es benéfica para ambas economías. La suma de exportaciones e importaciones de estas dos naciones ascendió a 525,000 millones de dólares y su integración mediante cadenas de valor hace que la región de Norteamérica esté considerada entre las más competitivas a nivel global.

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